¿Aquí hay un club sobre arte?

Estaba editando la presentación para la sesión 21 de mi club sobre temas de arte y dije “Voy a compartir en Twitter unas imágenes de mi presentación pasada”. Mientras descargaba las diapositivas en imágenes jpg, caí en cuenta que tal vez comentar lo sucedido durante las sesiones, aún y cuando sean comentarios a grandes rasgos, podría ser un buen pretexto para compartir algo aquí en mi blog. Pero antes quiero compartirles más o menos cómo va la dinámica de cada sesión.

Imagen de la introducción inicio de la sesión 20

Dinámica

Las sesiones virtuales del club sobre temas de arte, parte desde las sesiones de un club de lectura que se llevaba a cabo de manera presencial antes que iniciara la etapa de contingencia en México. Al principio dudé si lxs integrantes iban a querer continuar de manera virtual, luego de que se los propuse (lo contemplé como opción luego de ver a otro club de lectura que llevó una sesión virtual), pero cuando se los comenté, aceptaron. Las sesiones seguían un formato similar al presencial, pero conforme pasó el tiempo, empezaba a tener interés en incluir un espacio de noticias actuales sobre arte, hablar no solo de corrientes artísticas, sino debatir acerca del papel del arte en la sociedad actual. Las 12 sesiones que originalmente se tenían contempladas para la biblioteca y para liberar mi servicio social, ya llevaba quince. Pregunté si deseaban seguir y dijeron que sí. A veces había tres personas, o siete como máximo, pero siempre me la pasaba bien, más cuando había un tema polémico para discutir (que normalmente era cuando se tocaba un tema social en donde el arte se veía involucrado).

Algunas de las actividades que hoy hago, es gracias a Cucky Moncada, periodista cultural y amiga, que en alguna ocasión estuvo de invitada en el club. Ella me sugirió algunas dinámicas que hasta hoy las sigo haciendo. Entre ellas están las siguientes (las sesiones suelen llevar este orden).

  • Bienvenida
  • Comentarios generales sobre la sesión anterior (esto por si alguien faltó)
  • La presentación de una obra de arte para analizar (cada integrante se turna y nos trae alguna obra plástica y más recientemente: algún texto o cortometraje)
  • Cinco minutos para observar y anotar impresiones y lecturas de la obra presentada
  • Comentarios sobre la obra presentada
  • Noticias en el mundo del arte
  • Presentación de puntos de debate o presentación de alguna corriente artística (esto suele presentarlo algún integrante del club)
  • Debate y comentarios
  • Cierre
  • Foto grupal

Esta dinámica se fue dando conforme pasó el tiempo. Lo que me emociona es que en la última sesión, una integrante se propuso para compartir el contenido de un curso sobre arte que está llevando. Yo este club lo empecé porque el arte me llama la atención y me gusta. Aunque no sea un experto, me gusta leer sobre el tema y compartir lo que leo para comentarlo con los del club.


Sesión 20

Con un fragmento de Guernica (1937), doy inicio a la sesión luego de saludar a lxs integrantes. Y empiezo con un cuadro de Mondrian: Broadyway Boogie Woogie (1942).

Diapositiva de la sesión 20

Algunas notas que saqué de la app DailyArt:

Broadway Boogie-Woogie es la última pintura que Mondrian completó. El artista que había escapado a Nueva York desde Europa después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, se deleitó con la arquitectura de la ciudad. También le fascinó el jazz estadounidense, particularmente el boogie-woogie, al encontrar su ritmo sincopado, su enfoque irreverente de la melodía y su estética improvisada similar a lo que llamó, en su propio trabajo, la “destrucción de la apariencia natural” y la construcción a través de la oposición continua de medios puros: ritmo dinámico “. En esta pintura, su penúltimo, Mondrian reemplazó la cuadrícula negra que había gobernado durante mucho tiempo sus lienzos con líneas predominantemente amarillas que se cruzan en puntos marcados por cuadrados de azul y rojo. Estas bandas atomizadas de pulsos cromáticos tartamudeados, interrumpidos por un gris claro, crean caminos a través del lienzo que sugieren la cuadrícula de la ciudad, el movimiento del tráfico y las luces eléctricas parpadeantes, así como los ritmos del jazz.

Comentamos acerca de los colores, las líneas y sus intersecciones y hablamos un poco acerca del contexto histórico y cómo la ciudad impactó al artista.

Debates y discusiones

Entre los comentarios que se hicieron estuvieron: la reapertura de espacios como museos y centros de atracciones ¿merece el riesgo abrir de nuevo las puertas de estos espacios? ¿qué tan preparados estaban estos lugares culturales para condicionar una alternativa digital? y el debate sobre el artista y su obra ¿qué hacer cuando el artista apoya causas homofóbicas, racistas o transfóbicas? ¿cómo se debe tratar a la obra de un artista quien ha sido expuesto como abusador de mujeres? ¿es diferente cuando el artista está vivo a cuando está muerto? ¿qué rol juegan las casa productoras y editoriales? ¿cómo hacerle para conocer la obra sin apoyar al artista?

Lectura conjunta

Antes de proponer esta lectura, anteriormente estábamos viendo las corrientes artísticas basadas en la siguiente imagen:

Las que están remarcadas son las que hemos visto hasta ahora

El texto de Will Gompertz lo estaremos leyendo y leeremos un capítulo entre cada sesión. Les dejo el enlace a la carpeta de Drive por si quieren ir viendo cómo lo voy subiendo por capítulos. Empezaremos leyendo desde el prólogo hasta el capítulo uno (este ya está en Drive).

Les dejo más información del texto.

Me pareció un texto que podría abarcar algunas de las corrientes artísticas que nos hacen falta. Si lees esto y te interesa unirte, estás totalmente invitadx. Igual y si no puedes, aquí estarán estas minutas breves de lo que sucede en cada sesión o bien, puedes ser un lector a distancia aunque no estés en las sesiones del club 🙂
Recuerda: Todos los domingos a partir de las 4pm (GMT-7) accesando a la siguiente liga: AQUÍ y listo, ya estás dentro.

Todos los domingos 4pm (GMT-7)

La deambulación del cuerpo en “50 años/ 50 obras” de Eva Laura Moraga

Imagen publicitaria de la inauguración de “50 años/ 50 obras”

“Duelos”, así se llama la primera obra que vi de Eva Laura Moraga (Monterrey, 1946), la cual se encuentra en la sala 1 del Museo de Arte de Sonora, titulada “Sonora 1.0 Apuntes para una colección”. En esa sala se encuentran condensados los trabajos de diversos artistas sonorenses, mexicanos y extranjeros en la que su obra se desenvolvía en temáticas del desierto o que simplemente habían desarrollado parte de su obra en Sonora. No había pensado en tener la oportunidad de ver otros trabajos de aquella artista que pintó aves cayendo cerca de rostros melancólicos.

“Duelos” Acrílico 2016. Fuente: MUSAS

50 años/ 50 obras

El día 11 de abril del 2019, el museo inauguró “50 años/ 50 obras”, misma que estará en exhibición durante todo el verano. A través de esta exposición curada por Octavio Avedaño Trujillo, surge la posibilidad de conocer más de cerca el trabajo de Moraga y observar su evolución por medio de las obras selectas. Pero más que armar una crónica de la inauguración, lo que propongo en esta entrada es dialogar con la semblanza de la sala, comentar la forma que propone Avedaño en el acomodo de las piezas y finalmente, hacer breves bosquejos analíticos de las obras presentadas en esta exposición.

“Magia nocturna” Monotipo 76×58 cm 2008

Notas sobre la semblanza

“El espíritu de esas múltiples propuestas temáticas y formales de los creadores surgió a partir del periodo posrevolucionario, entorno favorecedor a la conciencia social de los artistas que, posteriormente y con los ideales nacionalistas de modernidad, modificó gradualmente sus contenidos, sus aspiraciones individuales y a la vez sus deseos cosmopolitas” – Sofía Neri. Fuente: Siempre!

Ese es un concepto con el que inicia la semblanza de la exposición: “arte posrevolucionario”. El curador inicia desde los maestros de Moraga tales como José Lascarro, Mariano Paredes, Arturo Estrada y Nunik Sauret, y añade notas acerca del imaginario que manejaban; esto con el fin de conocer los antecedentes de la artista. Más adelante se comenta acerca de su estancia en Ciudad de México y la solidificación de un lenguaje propio al estar en Hermosillo, Sonora. Se hacen referencias en un lenguaje poético acerca de la manipulación de diversas técnicas como el monotipo, resinas de aguafuerte, la xilografía, grabado y otras más como la tinta china. Algo que muchos de los presentes pasaron por alto al leer la semblanza (me apoyo en comentarios que escuché: “Se empieza por aquí” “¿por qué hay una del 2003 por acá?”) es que Avedaño no propone un acomodo cronológico de las obras, sino que explora el lado discursivo y simbólico de las piezas, invitando al espectador que se atreva a generar interpretaciones ya sean lecturas eróticas, políticas o poéticas. Queda para los curiosos ir trazando la cronología artística por cuenta propia. Aunque cabe señalar que hay una línea de tiempo incluida en la exposición, pero que se enfoca solamente en acontecimientos familiares y de eventos relevantes en la vida artística de Moraga.

“Refiguraciones” Óleo sobre tela. 80×60 cm. 2000

Cuerpos deambulantes

Pienso que mi bagaje de estudiante de literatura hace que intente buscar los aspectos narrativos en las obras plásticas que veo. La narración en las obras de Moraga trascienden los límites de una pieza y lo que esta exposición facilita, es ver esta antología como un todo. Los cuerpos en sus piezas parecen deambulantes, lo cual es curioso ya que la artista tiene una colección titulada “Deambular urbano”. Esta deambulación es curiosa, explorativa, frágil, torpe y brusca. Algunos cuerpos parecen haber encontrado la tranquilidad dentro del mundo que habitan, eso o simplemente se rinden. Esto se ve reflejado en las miradas de alguna de las piezas como “Personajes” (imagen 4) o “Cuarto rojo” (imagen 1). El cuerpo nos lleva luego a la fisionomía, en este caso: el cuerpo femenino, que juega un papel preponderante en su obra. Gran parte de los cuerpos que remiten lo femenino, suelen estar de espaldas, de perfil, envueltas, escondidas o a veces presionadas sobre otras. Pero esta característica de cerrarse al espectador no se compara por cómo se ven influenciadas por el cuerpo masculino, cuando este llega a estar en el mismo espacio.

La existencia de la figura masculina en el cuadro puede ser corpórea o simbolizada a través del color rojo, mismo que también aparece para sugerir algún aspecto violento. Tal como lo hace en “Tiempos y lugares V” (imagen 3), “Cuarto rojo”, “Ventana” y la imagen 5, la cual me parece una de las más violentas debido a la manera en la que el color se desborda de los márgenes delineados por Moraga. Esta deambulación es de carácter ambiguo, uno no puede decir que son cuerpos torpes (aunque ya lo escribí y pueden ser vistos así), porque estos cuerpos parecen seguir una extraña dinámica dentro del mundo que habitan, una dinámica que a veces queda al descubierto y es cuando encontramos rostros viéndonos fijamente, no con temor, sino con angustia, tal vez odio, como si la armonía corpórea que proponen algunas piezas, fuera algo que no deberíamos estar viendo. Es en ese momento cuando el espectador es la pieza y deambula a ver la siguiente obra de la sala. Pareciera que vemos a través de distintas piezas, el funcionamiento de un mismo mundo y es ahí donde se resguarda el lenguaje de Moraga.

“Pertinaz distancia” 48×59 cm. 2001

PD: La imagen superior fue una de mis piezas favoritas. Partiendo desde el sujeto aparentemente despierto, ¿cuál podría estar más lejos, esa constelación o el cuerpo que está a su lado?…


¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

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