Que me gustes no significa nada, me han gustado muchas personas

Que me ponga nervioso al verte no significada nada, no te confundas. Es más, ¿sabes qué más me resulta irrelevante? Entre ellas es el temblor de mis manos cuando se acercan a ti, es esa extraña sensación de querer enderezar la espalda y volverme más consciente de mis gestos y movimientos por intentar agradarte. A pesar de que me empeñe en ello, por favor no mal interpretes, realmente no me importa, ya que agradarle al extraño se ha vuelta un ejercicio para mí. En pocas palabras: que me gustes no significa nada, me han gustado muchas personas. He sentido lo mismo anteriormente.

Si te rodeo con mis piernas, es por comodidad. Si te pido un beso es porque me gusta la suavidad de tus labios. Si cuento tus lunares es porque me he cansado de contar estrellas. Si busco tus puntos sensibles es porque siempre estoy buscando algo, no eres nada especial. Si te llamo en la medianoche es porque tu voz es un contrapeso de mi cotidianidad. Si te digo “te quiero” es porque te estoy entregando todo mi cariño sin importarme qué hagas con él, porque a mi tampoco me importa el tuyo. Si te vas, que te vaya bien. Si te quedas, sólo confía que yo confío en ti. Si te arrepientes, dilo, igual y no te pediré explicación. Si te llego a tomar de la mano es sólo para verificar tu decisión. Si te suplico que te quedes, te notifico que lo hago por compromiso.

Empieza a creerme cuando te susurre los “te amo” mientras duermes…

Empieza a creerme si te pido que me cuentes un cuento…

Capturarte en mis palabras será la señal de lo mucho que has llegado a significar, aún y si decides irte, habrás sido mía en cada letra. Muchas personas me han gustado, he escrito de muy pocas. Créeme sólo si llego a escribir de ti, esa será mi prueba máxima de lo mucho que te necesito.

Esto es para ti.

Créeme.


PD: Saludos a la persona que no me importa.

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Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

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Carta a ÉL

Querido Iván,

Te escribo esta carta que no es una confesión, no es de amor, no es una petición y no es una queja, aunque podría serlo si lo deseas, puede ser lo que quieras. En ese presunto juego de “el que se enamora, pierde” yo ya no tengo nada que perder, tal vez por eso te escribo. Esto no quiere decir que me haya enamorado, a menos que así lo desees. Voy vagando y puedo ser sedentario, si me prometes un espacio en donde sembrar, en donde poblar estos sentimientos y edificarlos. He construido ciudades a las orillas del mar y siempre terminan hundiéndose, he dejado atrás pueblos fantasma y ciudades mediocres. Caminando en tu bosque me he encontrado con espacios que si bien no terminan de convencerme hay algo que me invita a seguir explorándolos.

Tienes algo que quisiera capturar, algo que me termina capturando a mí. Tienes un aroma que deja huellas, una estela que como camino me es irresistible no seguir. Cuando te encuentro, choco, sólo quiero acercarme y cuando te tengo cerca, alejarme y verte de lejos me resulta igual de satisfactorio. Tienes una mirada que dicta sentencias y parece ser que culpable soy de quemar tus máscaras. Detrás de ese juez te he encontrado, sentado, esperando, mirando un escenario a través de una ventana, volteas a verme y regresas la mirada, sigues esperando no se si a mí o a alguien más… tal vez no esperas a nadie. Al verte pienso en lo perfecto que eres como pieza, lo perfecto que serías al estar preso, preso en una fotografía, preso en una pintura. En esta vida de jaulas, tiendo mi mano para ofrecerte cinco llaves con la esperanza de que alguna te sea útil.

Tienes una voz de río recorriendo rocas, tu voz es un secreto dicho bajo el agua. Me llama pero me ahoga, y alégrate que he aprendido a sólo mojar mis pies en tus orillas. Tienes una esencia dispersa, tómala, cúbrete con ella que yo te acompaño después. Por ahora escucharé como las aves cantan y como los lobos aúllan.

Sólo me queda decirte que puedo edificar y construir a tu lado, si no lo deseas así enséñame a sobrevivir a tu bosque o dime que siga mi camino.

Atentamente,

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PD: Hace unos días puse una encuesta en Instagram preguntando si la carta debería dedicarla a ÉL o a ELLA. Espero hacer dinámicas similares más adelante, de igual manera, tal vez la carta para ELLA salga después. Dejaré enlaces a mis redes sociales, pero los invito a que sigamos la interacción por Instagram, prefiero esta red ya que es donde más activo me encuentro y donde pongo encuestas acerca de a quién dedicarle mi siguiente carta 🙂

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

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Encontré tu voz en ella y tu humildad en él, te encontré fragmentada

He caminado por las calles, he visto tu cabello entre la gente y corro hacia ti sólo para descubrir que no eres tú.

He volteado desesperado cuando escucho tu voz acercarse, sólo para darme cuenta que no eres tú.

He encontrado los “te quiero” que alguna vez me dijiste, pero no venían de tus labio.

Encontré la calidez de un abrazo tuyo pero sin abrazarte a ti.

Encontré el beso que nunca nos dimos.

Encontré tu cariño manifestándose en otra persona.

Encontré tu dulzura en él, tu belleza en ella.

Tu inteligencia en ella, tu orgullo en él.

He susurrado tu nombre.

Te encuentro y te pierdo.

He recreado nuestra historia muchas veces, y cada historia me deja un fragmento tuyo.

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PD: Tal vez sea momento de detener esta búsqueda.
Gracias por leer 💚

Año nuevo, ideologías viejas

Estaba debatiendo si pasar a saludar a mis primos y darles el abrazo de año nuevo o no. Me dirigía a casa de mi tío que está justo al frente de la casa del primo que quería saludar. Ahora que lo pienso, el debate en realidad era algo tonto. En mi familia, como la ha de pasar en muchas otras familias, hay una constante disputa que resulta en peleas y en una ocasión, hasta en disparos. Por eso y por otros motivos más es por el que algunos familiares estaban en casa de mi tío y otros en casa de mi primo. A veces siento como que debo serle fiel a las discusiones pasadas y no hablarles a los familiares que han discutido por X o Y razón con mi mamá ¿lo ven? algo medio tonto.

Suelo ir acompañado con mi mamá cuando hago visitas familiares, porque digamos que siento que cuando se trata de mi familia, aun no me siento con el derecho de lidiar con “los grandes”, con los “adultos”. Pero en ese momento pensé ya no como el familiar en constante discusión, sino como el adulto que razona y deja ir de las cosas malas del pasado, me dije “Al diablo, es año nuevo. Debo empezar el año con buenas acciones”. Me dirigí a la puerta de la casa y entré. Declaro que esa fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado. Empecé el 2018 con el pie derecho.

Saludos y abrazos, uno a uno, primos, sobrinos y mi tía me recibieron con calidez. Curioso que al saludarlos, no tenía más referente que los constantes rumores que oía sobre cada uno. Decidí suspender esas ideas y disfrutar de las sonrisas y el cariño que recibía de ellos, mi familia. Comí, comenté y reí a lado de los “adultos”,  hasta escuché el primer “tío” de parte de algunos de mis sobrinos y descubrí que mi tía tiene catorce nietos. Era increíble que justo enfrente de la casa de mi primo, había más familiares y que el motivo de esta separación no era una calle, sino los rumores, falta de comunicación y el orgullo.

Iban a dar las tres de la mañana cuando me retiré. Intercambié números de teléfono con mi prima, miré lo rápido que han crecido mis sobrinos y conviví con familiares sin la presencia de mi madre. Hasta cierto punto, sentía que había desbloqueado un nivel de vida. A la puerta me despidió un primo que me dijo que no creyera en los rumores y que el no le guarda rencor a nadie (haciendo referencia a mi tío, que era a donde me dirigía). Le dije que sólo deseaba que las cosas cambiaran y que ojalá en las  próximas fiestas de diciembre, la familia estuviera unificada, como alguna vez lo estuvo.

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Ideologías viejas

Algo que debo incluir en esta entrada fueron los comentarios machistas y sexistas que creo que han de ser costumbre en algunas familias. Tal vez esto no lo pondría bajo la lupa si no fuera por mis sobrinos porque como dicen: “uno como sea, ¡pero las criaturas!”. Pensé también en mi bisexualidad y el evidente asombro que ocasiona el tópico cuando llega a surgir. Comentarios como “los hombres no comen ensaladas, los hombres no saben hacer el mandado, los hombres son muy secos (emocionalmente), los hombres no saben regalar, los hombres…” ¿por qué? ¿cuál es la necesidad de construir y moldear a un “hombre”? ¿qué ideas se están creando los niños de los que es ser hombre y mujer? Crítica a las formas de hablar, caminar, bailar ¡por Dios, cada quien baila como quiera! Son restricciones desde temprana edad que llevan a un eminente cierre de confianza entre familiares. Pensé en la incomodidad que siento al no tener una plena libertad de expresión cuando hablo de ” mis pretendientes” y luego pensé en mis sobrinos y como desde pequeños se les está obligando a creer que algo es como según les parece a sus padres. Ideologías hereditarias que pueden lastimar.

No quería quedar como el que sólo critica y me puse a pensar acerca del qué podría hacer yo, un elemento familiar más y el cómo dejar de ser uno más. Creo que compartir nuevas perspectivas eran sólo palabras y por más que crea en el poder de las palabras, soy devoto de las acciones y el ejemplo (aunque a veces no lo haga). Pienso que es momento de sacar las conversaciones familiares fuera de su zona de confort, creo que deben saber que no soy uno más y que esa distinción no reside en que sea de los pocos que están estudiando la universidad, sino que soy distinto porque propongo, por lo menos en mi círculo familiar inmediato, una nueva forma de ver las relaciones familiares. Es posible imaginar una vida familiar basada en la confianza y el estímulo por medio del cariño y la construcción de una sana autoestima que puede resultar en una mejor comunicación familiar.

Creo que es hora de decirles que sí hay hombres que comen ensaladas, hombres que hacen yoga, que saben hacer compras y que ser hombre no es sinónimo de insensibilidad emocional. Y el primer paso empieza con el ejemplo y ese ejemplo no avanzará hasta que pueda hablar libremente de mi sexualidad e ir construyendo un entorno familiar en donde mis 14+ sobrinos puedan tener esa misma confianza. Un entorno donde mi sobrina pueda practicar el deporte que le plazca, jugar con quien quiera, jugar los juguetes que ella quiera sin importar si “es de niño” o “es de niña” y en su momento, tener la pareja que ella quiera.

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¿A ustedes qué tal les fue en las cenas familiares?


 

PD: ¡Muchas gracias por leer! Sé que no todas las familias son  iguales, pero creo que nunca es tarde para ver si las cosas pueden cambiar. Como futuro literato y promotor cultural, qué mejor entorno para empezar a promover nuevas ideologías que mi propia familia.
Espero que la hayan pasado muy bien y de mi parte les deseo un EXCELENTE 2018 lleno de éxitos y nuevas experiencias. Muchas gracias por leerme en el 2017 y los invito a que me sigan acompañando en este año nuevo. De verdad agradezco cada lectura que hacen en mi blog y tengan por seguro que administrar este espacio y acercarme más a ustedes está incluido en mis metas para este 2018. Abrazos 🙂

Twitter: Oscar_SinAcento

Lecturas imprescindibles de un lector respetable

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El Festival Internacional de Pitic 2017 se caracteriza por la inclusión de diversas presentaciones culturales, desde danza, hasta teatro, literatura, música y más. Esta vez no fue la excepción y vaya joyas que me encontré en su sede de la Casa Hoeffer. “Los caminos interminables del lenguaje: plática entorno al libroobjeto” impartida por Verónica Gerber Bicecci, José Manuel Suárez y Judith Ruíz Godoy; “Horror al vacío” impartido por Ricardo Sánchez Riancho y Arturo Delgado y “El efecto mariposa: poesía y traducción” impartido por Hernán Bravo Varela; estas fueron algunas de las charlas que se presentaron en esa sede y “estuvieron geniales” sería una frase que le quedaría corto. Pláticas entorno a la literatura contemporánea, al arte contemporáneo, poesía, traducción y hasta una plática improvisada sobre editoriales y el trabajo del editor. Sin duda, desde mi punto de vista como estudiante de literatura, la información que rescaté de estas charlas fueron muy valiosas. Esta entrada contiene una lista de lecturas que le solicité a José Manuel Suárez, maestro de literatura y arte en la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. José Manuel Suárez se mostró muy amable y me hizo llegar esta lista y específica en su correo que “resalta de otro color las lecturas de autores mexicanos que actualmente escriben y que vale la pena leer”; en este caso, esta entrada resalta a esos autores de color naranja/café (no sé que color sea exactamente). Espero que puedan sacarle mucho provecho a esta lista tal y como lo haré yo. En mi caso, esta lista podrá ayudarme a obtener mayores referentes de autores mexicanos.

Clásicos grecolatinos imprescindibles en el acervo de un lector respetable

Leer a: Homero, Hesíodo, la poesía de Safo, Esopo, Sófocles, Aristófanes, Esquilo, Eurípides, Catulo, Plauto, Tibulo, Petronio, Horacio, Virgilio, Ovidio.


Clásicos (no grecolatinos) imprescindibles en el acervo de un lector respetable

  • Esperando a Godot. Samuel Beckett
  • Hamlet. William Shakespeare
  • Macbeth. William Shakespeare
  • La metamorfosis. Franz Kafka
  • La Sra. Dalloway. Virginia Woolf
  • Orlando. Virginia Woolf
  • Las olas. Virginia Woolf
  • Rayuela. Julio Cortázar
  • Crimen y castigo. F. Dostoievski
  • El Señor Presidente. Miguel Ángel Asturias
  • Retrato del artista adolescente. James Joyce
  • El ruido y la furia. William Faulkner
  • Cien años de soledad. Gabriel García Márquez
  • La región más transparente. Carlos Fuentes
  • Palinuro de México. Fernando del Paso
  • Los recuerdos del porvenir. Elena Garro
  • A sangre fría. Truman Capote
  • Fausto. Goethe
  • El beso de la mujer araña. Manuel Puig
  • Álbum de familia. Rosario Castellanos
  • Cartucho. Nellie Campobello
  • El mundo alucinante. Reinaldo Arenas
  • El paraíso perdido. John Milton
  • El retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde
  • Drácula. Bram Stoker
  • Pedro Páramo. Juan Rulfo
  • El llano en llamas. Juan Rulfo
  • La casa de Bernarda Alba. Federico García Lorca
  • Una temporada en el infierno. Arthur Rimbaud
  • Los cantos de Maldoror. Conde de Lautréamont
  • La vida es sueño. Pedro Calderón de la Barca
  • Las batallas en el desierto. José Emilio Pacheco
  • El libro vacío. Josefina Vicens
  • Los años falsos. Josefina Vicens
  • La Feria. Juan José Arreola
  • Leer a Ernest Hemingway

Novela negra, detectivesca, thriller, thriller psicológico

  • Crimen y castigo. F. Dostoievski
  • A sangre fría. Truman Capote
  • La fila india. Antonio Ortuño
  • Me llamo rojo. Orhan Pamuk
  • El percherón mortal. John Franklin Bardin
  • El quinto hijo. Doris Lessing
  • El huésped. Guadalupe Nettel
  • La balada de los arcos dorados. César Silva Márquez
  • La noche de los alfileres. Santiago Roncagliolo
  • El cuerpo expuesto. Rosa Beltrán
  • La otra cara de Rock Hudson. Guillermo Fadanelli
  • Ensayo sobre la ceguera. José Saramago
  • Salón de belleza. Mario Bellatin
  • Nostalgia de la sombra. Eduardo Antonio Parra
  • La transmigración de los cuerpos. Yuri Herrera
  • La fiesta del Chivo. Mario Vargas Llosa

Fantástico, terror, ciencia ficción, libros extraños

  • Máscara. Stanislaw Lem
  • Toda la sangre. Bernardo Esquinca
  • Mar Negro. Bernardo Esquinca
  • Érase una vez una mujer que quería matar al bebé de su vecina. Liudmila Petrushévskaia
  • El país de las últimas cosas. Paul Auster
  • Árboles petrificados. Amparo Dávila
  • La cresta de Ilión. Cristina Rivera Garza
  • El animal sobre la piedra. Daniela Tarazona
  • Limbo. Agustín Fernández Mallo
  • Nocilla Experience. Agustín Fernández Mallo
  • Confabulario. Juan José Arreola
  • La torre y el jardín. Alberto Chimal
  • Flores. Mario Bellatin
  • No tendrás rostro. David Miklos
  • Señales que precederán al fin del mundo. Yuri Herrera
  • Pájaros en la boca. Samantha Schweblin
  • Ornamento. Juan Cárdenas
  • Ciudad Fantasma I y II. Antología de cuentos fantásticos y de terror (compiladores: Bernardo Esquinca y Vicente Quirarte)
  • Cuentos de Nathaniel Hawthorne, Edgar A. Poe, Cortázar, Jorge Luis Borges.

Contemporáneos imprescindibles en el acervo de un lector respetable

  • El libro de la risa y el olvido. Milan Kundera
  • Todo lo que tengo lo llevo conmigo. Herta Müller
  • La bestia del corazón. Herta Müller
  • La piel del zorro. Herta Müller
  • Purga. Sofi Oksanen
  • Conjunto vacío. Verónica Gerber Bicecci
  • Antes que anochezca. Reinaldo Arenas
  • Yoro. Marina Perezagua
  • La fila india. Antonio Ortuño
  • Nada. Jane Teller
  • Nadie me verá llorar. Cristina Rivera Garza
  • El cuerpo en que nací. Guadalupe Nettel
  • Después del invierno. Guadalupe Nettel
  • Canción de tumba. Julián Herbert
  • Educar a los topos. Guillermo Fadanelli
  • El hombre nacido en Danzig. Guillermo Fadanelli
  • Al final del periférico. Guillermo Fadanelli
  • Los últimos hijos. Antonio Ramos Revillas
  • Muerte en la rúa Augusta. Tedi López Mills
  • Autorretrato de familia con perro. Álvaro Uribe
  • Farándula. Marta Sanz
  • La corte de los ilusos. Rosa Beltrán
  • El vampiro de la colonia Roma. Luis Zapata
  • El lugar sin límites. José Donoso
  • Señorita México. Enrique Serna
  • La doble vida de Jesús. Enrique Serna
  • Te vendo un perro. Juan Pablo Villalobos
  • Umami. Laia Jufresa
  • La marrana negra de la literatura rosa. Carlos Velázquez
  • Los ingrávidos. Valeria Luiselli.
  • Todo nada. Brenda Lozano
  • Había mucha neblina o humo o no sé qué. Cristina Rivera Garza
  • Fuga en Mi menor. Sandra Lorenzano
  • Agua corriente. Antonio Ortuño
  • Temporada de huracanes. Fernanda Melchor
  • El buscador de cabezas. Antonio Ortuño
  • Tela de sevoya. Myriam Moscona
  • No voy a pedirle a nadie que me crea. Juan Pablo Villalobos
  • El amor es hambre. Ana Clavel

Poetas

Rubén Darío, Pablo Neruda, Wislawa Szymborska, Marina Tsviétaieva, Anna Akhmatova, Emily Dickinson, Rilke, Ezra Pound, T.S. Eliot, Fernando Pessoa, Juan Gelman, Juan Ramón Jiménez, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, José Gorostiza, Yeats, D.H. Lawrence, William Blake, E.A. Poe, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Baudelaire, Verlaine, Mallarmé, Rimbaud, Federico García Lorca, Cernuda, Pedro Salinas, Josefina Storni, José Emilio Pacheco, Myriam Moscona, Tedi López Mills, Hernán Bravo Varela, Octavio Paz, Rosario Castellanos, Abigael Bohórquez, e.e. Cummings, William Carlos Williams.


 

PD: Aprovechar la disponibilidad de personas como José Manuel Suárez puede darnos la oportunidad de ver lo que nos gusta desde otra perspectiva. En este caso él como docente y yo como estudiante, vagamos por los caminos de la literatura y que coincidimos en el punto de lector junto a muchas personas más. Por mi parte les recomiendo que sea cual sea su gusto artístico, aprovechen este tipo de espacios para acercarse a las personas que asisten a estos eventos para compartir un poco de su tiempo y conocimiento.

 

[Blog personal] Un maestro me acusó de plagio y así reaccioné…

Creo que la labor de maestro es muy compleja, muchas veces se necesita de intuición, de un sexto sentido que logré descifrar los problemas de un alumno aún y cuando este no de indicios de necesitar ayuda. Mucho se ha dicho acerca de los maestros y el favoritismo. Eso de mostrar cierta inclinación hacia algunos alumnos ¡y es normal! No voy a negar que el comportamiento de crear alumnos favoritos es un proceso casi inconsciente y es ahí donde se resguarda el problema. Estar inconsciente de este comportamiento puede lidiar a un menosprecio o prejuicio no voluntario al resto del grupo si no se detecta. Brindar el apoyo y la ayuda necesaria que el alumno necesita hará que muchas veces el maestro se lleve una sorpresa y que algún alumno tenga una calificación que contraste con calificaciones anteriores. El caso aquí es no crear ningún prejuicio cuando se trata de alumnos, porque el proceso de aprendizaje es complejo y no todos aprenden al mismo ritmo, sin embargo eso no quiere decir que los que parecen ir un poco atrás no puedan rendir resultados igual o a veces mejores que sus demás compañeros. Desafortunadamente mi profesor que argumentaba no tener favoritos, no sólo mostró un comportamiento contrario sino que se basaba solamente en los números que anteceden a sus alumnos para medir su “nivel competente”.

¿Cómo hiciste tu trabajo?

Esa fue la pregunta que me hizo mi maestro al entrar a su cubículo. Entonces de forma rápida para crear contexto les cuento que con este maestro nunca había obtenido una calificación menor a nueve pero que en una ocasión cuando las actividades del trabajo coincidieron con los de la escuela, decidí no hacer uno de los exámenes que aplicó. Fue curioso que el maestro en ningún momento se acercara a preguntar qué era lo que pasaba porque cabe señalar que no fui el único que no hizo su examen. Su preguntas más bien, giraban entorno a hacer el examen y no al factor que nos orillaba a decidir no hacer dicha evaluación. Ese fue el momento donde me construí una imagen ante el maestro. De alguna forma el ir en contra del funcionamiento tradicional siempre tiene sus efectos.

Continuaré mi narración en forma de cuento en primera persona.

 

Pensé y recordé que había elegido ese tema porque me había gustado. Entonces empecé desde el principio.

—Pues elegí escribir sobre santa Teresa de Jesús por el fragmento de “muero porque no muero”, profe. Encontré siete artículos de los cuales me quedé con tres porque los demás hablaban de otras cosas. Creo que uno era sobre la música y otro sobre sus reformas.

 

El maestro me miraba con mucha atención.

 

—Los artículos eran… bueno, uno era sobre el misticismo, otro sobre santa Teresa y la literatura y religión; el último era sobre el análisis de santa Teresa desde una perspectiva psicoanalítica. Entonces lo que hice fue llevar una línea argumental donde tocara estos tres puntos.

 

El maestro seguía atento, me miraba fijamente.

 

—¿Por qué? — había tenido la curiosidad de saber, tal vez mi trabajo estaba muy bien hecho.

—Es que tuve algunos problemas con tu trabajo, ¿sabrías decirme cuáles crees que hayan sido esos problemas?

Lo que sí podía decir en ese momento es que soy muy optimista.

—¿El tema?

Solo movió su cabeza en negación y agregó un “No” al final. Yo seguí pensando y pensé que tal vez no estructuré bien mis ideas o…

—Mira, te lo pondré más fácil; yo te lo voy a decir. No oigo tu voz en tu trabajo.

Yo sonreí y creo que hasta reí un poco.

—Ah, sí, profe es que puse varias citas, ¿es eso?

—No, no es ese el problema, las citas están bien, sino que no escucho a Oscar cuando leo tu trabajo. Y es que es delicado creo que tu trabajo es… plagio.

No podía ver mi reacción pero estoy segurísimo que fruncí el ceño.

—¿Q…qué, por qué lo dice profe?— mi tono de voz había cambiado al ver que no era broma.

—Lo que pasa es que hay partes en las que no pareces ser tú y usas términos que aún no hemos visto…

—¿Cómo cuáles…?— mi molestia hizo que lo interrumpiera y seguí mientras el me mencionaba no sé qué cosas — porque si acaso me equivoque en algo, puede que sea en las citas y le haya atribuido la autoría de un artículo a la persona equivocada, pero no creo porque yo lo releí antes de mandarselo y corregí un error que encontré de ese tipo. O a ver, léame algún fragmento que según usted no es mío.

Solo me veía y creo que su bigote se movía.

—Pues mira, por aquí hay una parte— su atención se focalizó en encontrar ese fragmento— ah, aquí está: “De esta manera se justifica que el contacto de Santa Teresa con las escrituras bíblicas fue constante. Una característica de la literatura es su interpretación múltiple, así que se puede establecer un entorno de recurrencia a los estudios eclesiásticos. La lectura y estudio de los pasajes se ven complementados por los círculos sociales que funcionan como catalizadores en el ánimo de Santa Teresa”.

Yo ni siquiera reaccioné, esas palabras eran mis palabras. Y para no ser el cuento muy largo, recuerdo haberle dicho al maestro al maestro la materia, el semestre y el tema que vi según los términos que él creía que “aún no veíamos”.


Tuve que salir en defensa de mi texto y si algo aprendí de ese encuentro con mi maestro es que ser pre-juicioso puede cegar a un docente en ver las capacidades de un alumno.

Admito que después de analizar el asunto me sentí un poco mal porque el profesor tenían una concepción no muy competente de mi parte para poder escribir algo así y que la única forma de obtener un texto así es copiarlo. Pero bueno, siempre busca sacarle una buena lección a estos momentos desagradables. Yo aprendí algo sobre qué hacer y qué no hacer con mis alumnos.

PD: Debo señalar que aunque en esta entrada se vea algo de enojo (que lo hubo, un poco), al final del día respeto mucho a ese maestro porque es muy bueno en su área y de no ser por ese detalle en su comportamiento, sería un verdadero ejemplo a seguir en cuestión de disciplina.

[Cartas a Diana] Carta VI

primero de abril del 2017

Diana, todo está de locos. Han sucedido tantas cosas. Mi único compañero de teatro se salió y me dejó la responsabilidad de todos los personajes masculinos a mí. Al principio me dio mucho gusto; ahora me doy cuenta que me costará mucha dedicación aprenderme todos los personajes. Aunque son sketches, creo que cada personajes es único. Diana, ¿alguna vez te has sentido ajena a todo? ¿Cómo que nada vale ya la pena, que da igual quedarte a escribir o tomar el avión próxima hacia cualquier parte del mundo? No hablo de suicidios, sino de escapes de realidad. Créeme que este fin de semana parecía ser algo totalmente diferente en mi mente.

No sé qué decir. Todo lo que ha sucedido es demasiado rutinario. No quiero aburrirte. Espero tener algo más qué decir en mi próxima carta.

Te quiere siempre,

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[Cartas a Diana] Carta V

diecinueve de marzo del 2017

¡Felicidades, Diana! Ayer fue tu cumpleaños y de verdad deseo que hayas pasado un momento agradable. Se que para muchos eres una persona especial y no dudo que te han de haber hecho alguna sorpresa u organizado alguna velada o fiesta. Preferí no marcarte, siento que mi llamada no sería de mucho. Aunque creo que por esa misma forma de pensar suceden cosas de las que no me entero, cómo tu viaje a otra ciudad. En fin, prefiero felicitarte hoy, al día siguiente, cuando las cosas ya están más tranquilas y cuando la euforia de los “¡Feliz cumpleaños!” y cuando los posts de Facebook ya se hayan mitigado. Fíjate que hoy cumple años Esmeralda, una de mis sobrinas y sólo pienso en lo mucho que ha crecido. Continúa leyendo [Cartas a Diana] Carta V

[Cartas a Diana] Carta II

Seis de marzo del 2017

Querida Diana,
Deseo que te encuentres bien. Me he puesto a pensar si el ajetreo cotidiano de la ciudad donde ahora estas sea la misma que la ciudad donde me encuentro yo ¿las cosas son diferentes pero iguales, tal vez? Aquí, como sabes, los naranjos están floreciendo. Las pequeñas flores blancas de azahar perfuman las calles; encuentro el aroma de estas flores entre las esencias más exquisitas y agradables dentro de mi paradigma de aromas. He pensado en arrancar unas cuantas y guardarlas en un frasco, pero se que eventualmente su aroma se convertirá en algo putrefacto. Pero no importa, lo haré. Las tardes en las que el sol está en su punto, es cuando los árboles desprenden con mayor potencia el aroma de sus flores. Lo digo por las veces cuando voy camino al trabajo en mi bicicleta y paso junto a los naranjos. Huelen delicioso.

Cambiando de tema, hoy una amiga me dijo que esto de las cartas es una mala idea, dice que debo superarte. No sé de qué habla, ¿cómo superas a alguien? digo, si encapsulo las flores de azahar; llegará un punto que las recordaré por la esencia que alguna vez tuvieron. Será inevitable olvidarlas, a menos que corten todos los naranjos de la ciudad, que la primavera nunca llegue o que me vaya lejos donde esos árboles no existan. Es por eso que le digo que no se preocupe, que esto no omite mi sentido del olfato para otros aromas, aunque el azahar sea siempre mi favorito. Supongo que más que superar, prefiero el recuerdo.

With shortness of breath, I’ll explain the infinite
How rare and beautiful it truly is that we exist.

Lo anterior es parte de la letra de una canción que he estado escuchando recientemente. Forma parte de un álbum llamado Space. Te dejo el enlace a la canción por si gustas checarlo. El álbum tiene una canción para cada planeta. Saturno es mi favorito.
Tal vez sea egoísta pensar que el universo solo existe para que pueda ser visto por mí, pero es una idea que me tranquiliza aún cuando pienso que ya estoy tranquilo.

Perdón por la poca profundización de los temas. Espero que las siguientes cartas sigan el hilo de algo en particular.

Espero que te encuentres bien. Te envío un cálido abrazo.

Te quiere,
firmaCAD

PD: Gracias por tomarte el tiempo de leer mis palabras.

[Cartas a Diana] Carta I

Cinco de marzo del 2017

Querida Diana,
Espero que te encuentres bien. Agradezco infinitamente el que hayas aceptado ser lectora de mis palabras. Esta será la primera de lo que ojalá sean muchas cartas por venir. Espero y deseo muchas cosas en relación a esta práctica epistolar. Espero que no te cause repulsión el tono presuntuoso de mis palabras y mis frases. Espero que durante estas cartas puedas suspender tu juicio del bien y del mal. Espero que consideres que el lenguaje escrito es una construcción que a veces es acondicionado para simular una apariencia más bella. Espero que consideres también, que las palabras son gratuitas pero sus consecuencias pueden resultar de extremo valor. Espero de igual forma, no hacerte sentir mal y si en algún momento te es incomoda la lectura de alguna de las cartas; no te sientas con la obligación de leerlas, simplemente dime cuando así suceda. He dicho lo que yo espero, ahora te diré lo que por tu parte puedes esperar: vagas reflexiones del presente, viajes al pasado, excursiones al futuro y todo lo implica vivir (haber vivido) en cada etapa. Disculpa si todo parece tomar un tono distinto a lo que probablemente tenías en mente. Te ruego recuerdes mi humanidad.
Por el momento es todo lo que tengo que decir, espera mi siguiente carta muy pronto. Ojalá que mi gratitud no se vea devaluado ante la cantidad de veces que lo he mencionado, pero en verdad, gracias.

Te quiere,

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