“La danza es un acto de amor”: Notas sobre Antares Danza Contemporánea

El siguiente texto se basa en las cápsulas Fases: La construcción del cuerpo de Antares Danza Contemporánea en el marco de las Fiestas del Pitic 2020 / Edición Virtual. Empezaré haciendo una reflexión sobre mi acercamiento al trabajo de Antares para contextualizar un poco desde dónde escribo. Luego haré algunas notas sobre cada una de las cápsulas de Fases.

Necesidad de movimiento

La primera vez que vi el trabajo de la compañía Antares, fue precisamente en las Fiestas del Pitic en su edición del 2016 o 2017 con Desatados. En ese momento no sabía lo que tenía frente a mí, era mi primer año como estudiante en la universidad y el movimiento artístico de Hermosillo creaba un amplio contraste con Agua Prieta, mi ciudad natal.

Durante mi último año de la carrera de literaturas hispánicas, mi cuerpo me empezó a pedir que lo moviera. Sí lo había hecho, siempre he bailado, pero nunca le había dedicado el tiempo para entrenarlo con el fin de bailar. Por mucho tiempo veía a la danza como mi lugar privado, mi intimidad. Me presentaba en todos los Floricantos (evento artístico de la carrera que se realizaba alrededor de 3 veces por semestre) y otros eventos; en cada presentación mi cuerpo generaba una energía que partía desde la catarsis. Hubo personas que se me acercaban diciéndome que lo que hacía estaba bien pero que me hacía falta entrenamiento para no lastimarme. Con el tiempo me di cuenta que era cierto, no solo me empecé a dar cuenta de las emociones que sentía, sino que fui consciente de el dolor de mis piernas, la brusquedad de mis movimientos, el impacto que tenía sobre mis rodillas al tirarme en el suelo, el dolor ocasional en mis hombros, así como raspones y moretones.

Al pasar el tiempo me di cuenta que debía darle algo de danza a mi cuerpo, así que empecé a asistir a las presentaciones de danza contemporánea de lo estudiantes de escénicas. Las comentaba, a veces aquí mismo en mi blog o con mis compañerxs. Un día, al estar viendo una presentación de danza (no recuerdo exactamente cuál fue) en el Foro de Bellas Artes, sentí que mi cuerpo empezaba a reaccionar ante lo que veía: mis piernas se movían impacientes, mi piel se me erizaba y empecé a sentir una presión en el pecho. Mientras sentía todo eso, pensaba “Yo debería estar allá arriba y no aquí. Mi cuerpo debería estar ahí, moviéndose”. A raíz de esa experiencia, empecé a movilizar todo para ver si ingresaba a la carrera de escénicas, decidí escuchar a mi cuerpo y a hacer un lado la idea egocéntrica de ver a la danza como un supuesto autodidactismo. Vi el programa, hablé con la coordinadora y maestrxs. Todo parecía decidido hasta que asistí a la semana de Letras y Cuerpos del 2018 que organizó Antares. Fue durante una charla de Diego Mur y Mauricio Rico en la que empecé a reflexionar sobre lo que realmente quería. Me di el tiempo de empezar a asistir a más presentaciones de Antares y opté por querer ingresar a la escuela de Núcleo Antares. En el 2019 me apunté al verano del Núcleo y ese fue mi primer acercamiento a un entrenamiento como tal. Me permití dejar a mi cuerpo ser, con todo y mis limitantes.

Un día mientras caminaba en el centro, decidí ir a la escuela de Núcleos. No sabía realmente a qué iba si aún no tenía con que pagar. Pensé “tal vez pueda empezar un tipo de entrenamiento por mi cuenta mientras llegue el momento de entrar”. Estaba nervioso, feliz y con miedo. Al llegar, fui al segundo piso y vi al maestro Isaac Chau, le dije que quería información acerca de la escuela. El maestro le habló a la maestra Ana Paula Ornelas, quien fue una de mis maestras durante el verano, para que me atendiera. Estaba todo sudado por la caminata, empecé hablar rápido y con nervios. La maestra me pidió que primero tomara aire y me tranquilizara. Una vez que me relajé, le empecé a contar una versión aún más sintetizada de lo que estoy escribiendo en este momento. Le pregunté qué podía hacer de aquí a que tuviera la posibilidad de entrar. Ella me dijo que entendía y me explico que la escuela estaría abierta y que si quería, podía empezar al día siguiente. Recuerdo lo feliz que salí luego de conversar con la maestra. A pesar de que tuve que abandonar la escuela en un punto debido a mi carga laboral (esto era ya finales de año)m administré todo y me propuse retomar clases en enero del 2020.

Luego de escribir sobre Las buenas maneras, de asistir estos meses a clases, de entrevistar algunos de lxs maestrxs y de actualmente estar llevando clase por Zoom debido a la situación actual de contingencia por el COVID-19, siento que simplemente no esperaba incorporarme de esta forma en la danza, aunque estoy contento por el recorrido que fui trazando.


I. El entrenamiento y camino hacia la puesta en escena, el detonador

La reflexión a la que llega esta primera cápsula me parece genial. El director Miguel Mancillas junto a los bailarines y maestros de danza Isaac Chau, David Salazar, Diana Salazar y Omar Romero; hacen un ejercicio de reflexión acerca de las percepciones del cuerpo, partiendo del entrenamiento al que se ve sometido. Me llama la atención el hecho que durante la fundación de Antares en 1987, cada integrante que lo conformaba venía de una formación diferente. Los maestros se han ido incorporando en distintos momentos, unos con una preparación distinta al del otro.

La maestra Diana hace hincapié en el conocimiento de nuestros propios límites para así poder trabajar sobre ellos. El maestro Isaac propone el buscar entender cómo va cambiando el cuerpo en el día a día. Los bailarines y los alumnos del Núcleo Antares, somos personas que hemos pasado por una variedad de procesos, edades y orígenes. Para el maestro, en cada clase hay un cuerpo lleno de información. Esto me llevó a pensar acerca de las imágenes que a veces nos dan durante la clase: imanes, el agua sobre nuestra espalda, la suspensión con un hilo, aplastar naranjas con los talones, nadar en una alberca con miel. Cada una de estas referencias será interpretada de una manera distinta en cada uno de los diferentes cuerpos de la clase. Pero los movimientos no cambian, quiénes cambian, comenta el maestro Isaac, somos nosotros. Él dice “La pintura no cambia, nosotros cambiamos y la vemos diferente”. Es por eso que también nos pide abordar la formación desde el humor y la reflexión, la inteligencia y la crítica responsable. Todo esto, al final nos lleva a un proceso de transformación.

En esta misma cápsula el maestro pone sobre la mesa la pregunta sobre la posibilidad de agotar un método. Comenta que las cosas se han desenvuelto de manera que el método no queda obsoleto, al contrario, genera un estímulo circular de parte de quiénes lo asumen.
Aboga por la vulnerabilidad ante lo que se interpreta y de la protección de las emociones durante la interpretación, ya que estas al igual que el cuerpo, también se pueden lastimar. Entonces sabemos que el entrenamiento no es solo físico, sino que incluye un aspecto emocional.
El maestro comenta que existe una búsqueda de empatía y que toda la preparación del cuerpo para la danza, sea antes, durante y después, es un acto de amor. Es este encuentro y reencuentro lo que nos hace recorrer el círculo de un constante reconocimiento de nuestra corporeidad.

Cápsula I:


II. Los espacios alternativos (la cercanía con el espectador)

Los ejemplos que se incluyen en esta cápsula nos muestra la variedad de lugares en la que Antares ha presentado sus obras. Me gusta que el maestro Miguel Mancillas haya comentado sobre su experiencia al usar el espacio exterior en una presentación en el ’86 por motivo del terremoto de 1985. Habla sobre los impactos físicos en los bailarines.
Me quedo con la cuestión de adaptabilidad. La capacidad de adaptarse a los lugares con todo y sus características: si es sobre concreto, una tarima improvisada, bajo la lluvia o con los sonidos que haya en ese momento. Decían sobre cómo cada espacio le va enseñando algo al bailarín.

Creo que el aspecto importante de este tipo de actividades es la posibilidad de acercarse al público, de observar de cerca el cuerpo y la mirada. Este acercamiento me parece que puede llegar a impactar, a levantar preguntas: ¿qué hacen? ¿por qué se mueven así? ¿eso es bailar?
Esto podría representar una creación de públicos.

Cápsula II:


III. El uso del teatro (pruebas escénicas)

Esta cápsula aborda un tema que en ocasiones se pasa por alto: la iluminación. Ivonne Ortiz, quien se encarga de la iluminación y quien ha colaborado con el maestro Miguel Mancillas para las obras de Antares, comparte sus piezas favoritas e historias sobre aspectos técnicos de las obras. Va un poco de la mano con la cápsula anterior sobre la capacidad de adaptarse a las circunstancias. Fue interesante ver cómo Víctor Ledesma trabajó con el hecho de bailar sobre los escalones en Las buenas maneras. Aquí el maestro recalca la importancia de cumplir con la adaptación sin afectar la ejecución. Me llevo lo que comentaban acerca de ensayar usando objetos reales desde el inicio y hacer que las cosas suceden.


Mi obra favorita es la que sigue

Miguel Mancillas

Partiendo de la cita pasada, creo que las lecciones favoritas de parte de Antares Danza Contemporánea son las que me esperan hoy en la tarde, la de mañana, la siguiente. Aprendo algo nuevo de mi cuerpo y de mí en cada clase, en cada corrección que me hacen al hacer los ejercicios y en cada proceso. Así como hay muchos tipos de amor, la danza no tiene un vía exclusiva para llegar a ella. En ese acto de amar se viven altibajos, requiere de decisiones firmes y es un proceso que se reinventa ante cada nuevo descubrimiento que hacemos sobre nostroxs mismxs. Todo afecta a nuestro cuerpo. Lo bueno es que la danza siempre estará ahí, sin prejuicio alguno… amando.

“Lado a lado”, Antares danza Contemporánea. Fotografía: Edith Reyes

Episodio 5- Zaha Santa Cruz (Bailarina)

Mañana es el día de la danza y me alegra que a estas alturas ya haya dos episodios sobre danza, uno en preparación y muchos artistas que se dedican a este arte que nos podrán contar sus experiencias. La maestra Zaha nos cuenta un poco sobre cómo se acercó a la danza.

Descripción del episodio:

Zaha Santa Cruz es bailarina y maestra de danza contemporánea. Actualmente trabaja como docente en la Universidad de Sonora y colabora con artistas escénicos como David Barrón y Manuel Ballesteros. Es directora del laboratorio de movimiento “BiAtch danza lab” y ha impartido el taller de “Moving Space”, en donde explora la posbilidades y desarollo de habilidades corporales. Ha bailado como integrante de la compañía de danza contemporánea “La Lágrima”. En este episodio nos platica un poco sobre su experiencias como bailarina, maestra y artista.
Instagram: @zahasantacruz 
Facebook: @biatchdanzalab

Recuerden seguir la página de Instagram del podcast.

Pueden escuchar el episodio en Anchor o en Spotify.

Da clic en el reproductor para escuchar episodio completo.


¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

Sígueme en

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

Episodio 3- Isaac Chau (Bailarín)

Estoy emocionado porque en el archivo tengo listo otros dos episodios. En esta ocasión les comparto la entrevista que tuve con el maestro Isaac Chau. Espero que les guste y por favor, no olviden compartir 🙂
Descripción del episodio:

Issac Chau es bailarín en la compañía independiente de Hermosillo Sonora, Antares Danza Contemporánea, fundada en 1987. 

En este episodio hablamos sobre si incorporación en la compañía, las enseñanzas de sus maestras y maestros, las obras de Antares por las que tiene mayor inclinación, la forma en la que convivió su vida académica y artística, y mucho más.

De verdad es un episodio rico en referencias dancísticas y llena de premisas para reflexionar sobre la danza. Instagram de Isaac Chau: @chau74 Instagram Antares: @antares_danza Facebook Antares: Antares Danza

¡Nos vemos en el próximo episodio!

Recuerden seguir la página de Instagram del podcast.

Pueden escuchar el episodio en Anchor o en Spotify.

Da clic en el reproductor para escuchar episodio completo.


¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

Sígueme en

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

Episodio 2- Zacarías Páez (Pintor, escultor, arquitecto)

Aquí les dejo la primera entrevista del podcast. Fue una plática muy agradable, ya que Páez es una persona muy accesible y un cofre de historias. Descripción del episodio:

En este episodio converso con Zacarías Páez. Problablemente hayas visto su obra Padre (2010) expuesto en la sala permanente del Museo de Arte de Sonora “Sonora 1.0 Apuntes para una colección”. Recuerden suscribirse al podcast para conocer a más artistas y sus trabajos.

Recuerden que hay un nuevo episodio todos los martes y viernes. 

Zacarías Páez. 14 de junio de 1948. Nogales, Sonora, México. [-] Pintor, escultor y arquitecto. Universidad de Guadalajara, Jalisco, México (1975)

Instagram Zacarías Páez: @zacariaspaezcasanova

Instagram del podcast: @artista.a.artista

Recuerden seguir la página de Instagram del podcast.

Pueden escuchar el episodio en Anchor o en Spotify.

Da clic en el reproductor para escuchar episodio completo.


¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

Sígueme en

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¿Existen las buenas maneras?

Las buenas maneras

El presente texto busca explorar una posibilidad interpretativa de lo que se desarrolla en la pieza dancística Las buenas maneras, partiendo de la premisa que propone su sinopsis: “El espectador completa lo que en escena sucede, crea junto al intérprete”. Las buenas maneras sigue el hilo conductor que define a Antares Danza Contemporánea, en donde propone hacer una (re)visita a la dimensión pasional y animalesca del “alma humana”. La pieza inicia desde que el público ingresa al auditorio: tres bailarines sentados sobre las braceras de las butacas, observan y parecen juzgar. Mientras la audiencia se acomoda, los tres parecen escanear la sala lentamente y en el escenario entran y salen otros bailarines que caminan tan rígidamente que parecen marchar. Llegado el momento, los que se encuentran entre la audiencia, se paran sobre las braceras de los asientos, misma mirada. Cuando los tres que se encuentran debajo suben al escenario, el espectador habrá visto ya una sinopsis de la obra, en donde los juicios del observador expondrá la supuesta moral del mismo. 

Para hacer la lectura de la obra, me apoyo en una referencia que me parece pertinente a la temática que Las buenas maneras explora. Me refiero al prefacio escrito por Oscar Wilde para su libro El retrato de Dorian Gray. Un texto atemporal que en su momento describió una realidad de finales del siglo XIX. Entre las muchas frases citables que tiene el prefacio, elijo el siguiente para conectarlo con la obra que Antares propone: “Lo que en realidad refleja el arte es al espectador y no la vida”. Wilde al escribir sobre el artista, los críticos y el espectador, pone sobre la mesa que la moralidad no habita en la obra en sí, sino en quién lo observa. La vida es diversa y cada sociedad suele establecer lo que para ellos son “buenas maneras”, así como las conductas básicas para la interacción entre los individuos que la conforman. Pero hasta la fecha, la humanidad se sigue dando de golpes al ver que por más avances científicos y tecnológicos que haya conquistado o que esté en proceso de conquistar, aún no logra domar la animalidad intrínseca en sí mismos. 

Los bailarines en un inicio parecen seguir una rutina, un engranaje mecánico que debe seguir y cuando un bailarín tambalea, duda o cae, la estructura social no hará nada para readaptar a ese individuo, sino que el bailarín deberá ser quien por sí sólo se adhiera de nuevo. Esta rigidez no es tan fija como parece, nuevas tendencias y expresiones son adoptadas con el paso del tiempo de la obra, pasando de faldas y tacones a sacos, pantalones y zapatos. El vestuario resulta esencial porque finaliza en una individualización y mezclando las prendas protípicamente femeninos y masculinos, resultando en una serie de híbridos en donde el género pasa a un plano indistinguible. Algo importante de resaltar es que el color rojo que simboliza entre otras cosas, el erotismo y lo sexual, se encuentra en el interior de las faldas y sacos, y en la base de los tacones. El rojo es el instinto sexual que se esconde y se reprime, ya que la sociedad no te permitiría mostrarlo, por no ser un acto de “buenas maneras”. Una de las secuencias que ilustra esta vorágine social es cuando entre varios levantan a una bailarina que parece rehusarse a la transición de atuendo falda-tacones a pantalones-zapatos. Este fragmento de la obra muestra la nostalgia, negación, violencia y adoctrinamiento. La estructura social, a través de la fuerza, obliga a sus integrantes a la adaptación de la mayoría dominante. Las vestiduras de la bailarina son removidas y ante su mirada de angustia y lucha para no ceder, termina formando parte del tumulto.
Además de la represión, un elemento que se repite a lo largo de la obra y que conforma la parte climática de Las buenas maneras, es el instinto, lo carnal y primitivo. A pesar de que las estructuras dancísticas absorben a sus integrantes, había a lo largo de la obra, algún integrante intentando reprimir los movimientos que sugieren el acto sexual o salvajismo. No es hasta en la parte caótica del final en donde parece haber cierta liberación y en donde los atuendos cambian, los pasos militarizados quedan reemplazados por pasos extensos y saltos. Mientras esta hibridación del vestuario sucede en el fondo; en  el primer plano, sobre un área verde con pasto, que no había sido explorada en toda la obra, hay dos personas con sólo ropa interior y tacones. Cuando estos cuerpos ingresan al pasto, ambos quedan en un plano distinto, un espacio en donde las vestiduras no existen, donde las apariencias y las máscaras no están. Ahí en el pasto conviven dos cuerpos, dos animales que retratan lo primitivo del ser humano, que se retuercen, se tocan y exploran. Esta secuencia resulta cruda y crea un fuerte contraste con el inicio de la obra. Es ese el momento en el que se prueban las supuestas verdades y en donde el espectador queda aún más expuesto que los bailarines sobre el pasto, aunque todo desde la seguridad del imaginario propio, donde nadie ve lo que por nuestra mente pasa. Las buenas maneras cuestiona si realmente existen “las buenas maneras”. Una pieza que no concluye al apagarse las luces y cerrarse el telón, sino que sigue en el escenario mental. En un tiempo de censura y represión, a través del arte y el símbolo, Antares propone que el público visite sus propias censuras y represiones. Y ya para concluir, me apoyo una vez más del prefacio de Oscar Wilde para contestar a la pregunta que este texto lleva por título; Wilde anota que “La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar”.

Ladoalado: pasos para la reacción y los planos dimensionales

La importancias de los teatros, las manifestaciones artísticas en la sociedad, de la responsabilidad de asistir a eventos artístico culturales y que la danza no debería explicarse, fueron algunos de los temas mencionados por Miguel Mancillas, coreógrafo y director de Ladoalado, durante una breve intervención introductoria a la puesta en escena. Otro motivo de discusión y que a mí en lo personal me resulta un elemento importante a considerar a la hora de aproximarse a esta obra, fue el título, que si bien puede sugerir una aproximación contigua (Lado a lado), también tiene lugar para una lectura diferente: Lado alado.

Incluida en el marco de la “Semana de letras y cuerpos” organizado por el grupo de Antares, Ladoalado da inicio a diversas actividades que se llevarán a cabo del 20 al 27 de octubre, entre ellas: conferencias, talleres, funciones de danza y exposiciones.

78ee6091-6fef-4872-ae11-2a0669f794fd-768x994

Sobre planos y dimensiones

Algo que me parece muy interesante es la “acción fantasmal a distancia“. Se trata de un concepto acuñado por Einstein que consiste de un entrelazamiento cuántico, en donde “un par o grupo de partículas se entrelazan de tal forma que el comportamiento de una, determina el comportamiento de la otra”. Si tuviera que describir la pieza de Mancillas, diría que fue una representación de la acción fantasmal a distancia. Pero aquí entran en juego algunos elementos que hace de la lectura y apreciación de la obra, algo agradable. Factores como la iluminación, el espacio delimitado por cuatro cuadrículas grandes y el vestuario que en un principio me sugería una especie de estampado del juego de Twister, contribuyen a una mayor abstracción del mensaje.

Más allá de hablar sobre el trabajo coreográfico y la ligereza en ciertos movimientos de pareja o grupales en las que el ensamblaje de cuerpos parecía un tipo de interacción del mundo que nos presentaba la obra, quisiera ahondar sobre los planos y las dimensiones (enfoques). A continuación establezco un par de analogías que podrían ser sustentadas por Ladoalado o que simplemente, funciona como puerta a un diálogo.

Siguiendo el hilo interpretativo de la acción y reacción, podemos llevarlo al plano de la cotidianidad. Por ejemplo: caminar por la calle, pasar por la casa del vecino, saludarlo y seguir ¿Pero y si no me saluda? ¿Cómo afecta eso a mi comportamiento? ¿Cómo afecto a los demás a raíz de mi cambio de conducta? Todo porque el vecino no me saludó. Una cadenita que se origina por estímulos externos pero que se desarrolla en un plano interno. Si me paso a otra cuadricula y me sumerjo al plano digital donde un tuit puede destruir o popularizar personas, donde todos se sienten con la responsabilidad de contestar y defender una postura que posiblemente le interese a pocos (solo para evitar el absoluto “a nadie”). Ante un entorno que celebra al “ser único”, individual e independiente, se nos olvida lo estrechamente ligados que estamos los unos a los otros, Ladoalado brinda la oportunidad de ver esta dinámica interpersonal en escena.

Miguel Mancillas, quien estrenó esta pieza en el 2009 ha creado una obra atemporal que es pertinente hasta nuestros días. Sólo hace falta voltear hacia el norte para ver cómo se intenta fortalecer una división en las que sus consecuencias trascienden el plano terrenal. Volteamos al sur y vemos al hermano centroamericano recorrer kilómetros en busca de mejores condiciones de vida. Conflictos que solemos seguir a través de planos digitales que parecieran darnos seguridad como si fueramos inalcanzables, sólo para caer en cuenta que esos problemas también nos afectan. Estímulos que nos llegan de lado a lado y convergen en un “por todos lados”.

mi post data


PD: Foto de la imagen destacada es de Juan Casanova.

Sígueme en

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

Fragmento de Ladoalado (2010)

Fuiste, eres y serás larga metamorfosis

Pensar en Cuerpo metamorfo, pieza escénica propuesto y ejecutado por Mario Largarda, es divagar en conceptos como evolución, determinismo, premonición y preludio ¿Qué tanto de lo que ahora somos está escrito ya? De los miles de posibilidades que nuestro cuerpo pudo adquirir, ¿por qué somos bajitos, altos, blancos, morenos, enérgicos o tímidos? La metamorfosis embrionaria puede que se traslade a la metamorfosis corporal. Pero vayamos a Google para definir este concepto.

Metamorfosis:

  1. Transformación que experimentan determinados animales en su desarrollo biológico y que afecta no solo a su forma sino también a sus funciones y su modo de vida; es típica de los poliquetos, equinodermos, insectos, crustáceos y anfibios.
  2. formal. Cambio o transformación de una cosa en otra, especialmente el que es sorprendente o extraordinario y afecta a la fortuna, el carácter o el estado de una persona.

Hay que señalar que en ambas definiciones encontramos la palabra “transformación”. Recordemos esa famosa Ley de la conservación de la materia en donde esta palabra también se hace presente: “La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Cuerpo metamorfo resulta una exploración escénica indirecta (o directa) de distintos conceptos. Basado en el registro auditivo y visual de procesos evolutivos o de transformación, podemos hacer énfasis en otra palabra: registro.

Desde la concepción de dos células portadoras de ADN que al unirse generan un nuevo registro por medio de la convergencia de ambos; nos podemos dar cuenta que registrar es una acción permanente que suele ir de la mano con la transformación. La presentación de Lagarda es una proyección corporal de estos dos: verbos registrar y transformar. Nuestro cuerpo es un historial de enfermedades, poros, cicatrices, lunares y marcas que lo acompañan.

34258787_1857840074509103_1179629578348396544_n

La metamorfosis podría ser vista como el movimiento encuadrado por la naturaleza. Es genial pensar en el punto de encuentro en donde un embrión no se ha desarrollado lo suficiente para distinguir si es un perro, un gato, un mono o un humano. La transformación marca por si sola un perímetro en donde la metamorfosis atraviesa el plano físico y llega hasta un plano espiritual y mental. Cuerpo metamorfo es un guiño a la posible aceptación de los cambios, de la adaptación y no-adaptación pasando por una aparente resignación (?).

La interpretación de esta pieza puede resultar atemporal, ya que se viven pequeños cambios que conllevan a transformaciones mayores. Podemos hablar de metamorfosis corporal del cuerpo humano o reducirlo al pequeño embrión tibio conformado de células en el inicio de un largo vals.

La vida es transformación: la fecundación, el crecimiento en el útero antes de nacer, el desarrollo del cuerpo, la muerte y la descomposición que desemboca en una inminente asimilación.

mi post data


PD: Algunos mencionaron el calor que hacía en la locación seleccionada para la representación de la obra. Pero si lo vemos desde un lado conceptual, podemos decir que el proceso metamórfico es un proceso cálido.

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

34586084_1857840111175766_6302640279522377728_n
Fotografías: Carlos Durazo

Nostalgia, discriminación y neoliberalismo en escena

La semana de VISO out fest ha sido testigo de cómo el calor va aterrizando en la ciudad. Las noches son el regocijo del movimiento, el resguardo de los susurros que provocan y arrastran al expectador a las diversas piezas que componen el festival. Quinta de Anza, la casa que cobija a los artistas y que enmarca en el interior de sus paredes la actividad nocturna de la expresión corporal.

 

A los 16

34633258_1857461547880289_8612780794357743616_n

Autor: Aziz Córdova
Dirección: Carlos Murguía
Elenco: Adriana González, Claudia Paola Ávila, Katur Bejarano, Ramsés Carranco

Esta presentación colorida que narra la etapa juvenil donde los imposibles no parecen descabellados. La narrativa de esta pieza toma de la música en vivo, material audiovisual, luces e interacción con el público para transportar al expectador a su yo de 16 años. A los 16 es una convergencia de las disciplinas de danza, teatro y literatura, partiendo del texto del poeta Aziz Córdova. Una presentación que puede resultar como una saturación de elementos composicionales o bien, una mera exploración escénica Pero esto nos lleva a una pregunta a considerar antes de impartir un juicio: ¿a caso la etapa de los 16 años no es: un choque de sueños y exploración de identidad?

Femme

34726548_1857461631213614_645387877823283200_n

Colaboradores: Andrea Fernanda Godoy Gonzáles, Danahee Félix Medrano, Jacqueline Flores Barceló, Ivanka Argüelles Figueroa, Odalis Livier Retano Rascón.

¿Te gustan mis zapatos?
¡POSE!
Soy una mujer. 


Estas eran algunas de las declaraciones intermitentes de Femme. El diálogo que surge a raíz de esto fue: ¿contiene esta ejecución alguna denuncia o propone un didactismo escénico? Veamos. La pieza utiliza el recurso de la repetición tanto de la música como del movimiento corporal. Llevado por tres muchachas con lencería y unos zapatos llamativos de un intenso color rojo que resaltaban sobre un escenario de colores planos. Cada golpe sordo de la música era una pose nueva por parte de las chicas. Estas poses son cíclicas ya que una vez terminada la secuencia de las poses, inicia de nuevo. Lo interesante de Femme es como el ritmo va incrementando y como las chicas deben mantener la sonrisa y la misma expresión a lo largo de todo el número. La rapidez de los movimientos da como resultado una exhalación más golpeada, el sudor corriendo por el rostros de las interpretes y una expresión neutra pero con tintes de súplica. La premisa de la obra se concibe dentro de si misma como un retrato paradójico de la situación femenina, que si bien no denuncia tal cual, llega a poner sobre la mesa las problemáticas imposibles de evadir. El hecho de tener que seguir un ritmo musical, mantener sólo ciertas poses y de utilizar lencería y las zapatillas como símbolo de lo femenino, hacen que los recursos escénicos se vuelvan alegorías. Todo podría resumirse en imposición y violencia. Habría que preguntarnos ¿por qué se seguirán repitiendo estos patrones de violencia a pesar de los movimientos sociales? ¿qué tan enterrada está la raíz de la adopción del ideal impuesto: “Soy una mujer”?

Cinco dosis de muerte en do para la libertad

34640481_1857461747880269_5659420741708283904_n

Dirección: Carlos Contreras
Intérpretes: Claudia Paola Ávila, Katur Bejarano, Gabriel Monroy, Carlos COntreras.
Producción: Desierto Imaginario y Theatrum Manus

Una instalación escatológica que denuncia las dinámicas neoliberalistas. Pero si hay algo que se debe cuestionar en este tipo de aproximaciones es ¿cómo denunciar sin apoyar? Considerando que la instalación estaba rodeada de varios logotipos de Coca-Cola y que las hamburguesas que se digerían en la pieza, eran, creo yo, provenientes de alguna empresa de comida rápida. Aunque me he de imaginar que es complejo aterrizar temas de este tipo sin caer en el juego planteado por esa entidad que está siendo denunciada. Porque como escuché a alguien comentar “¿no crees que mínimo a uno de los que estaban ahí presentes se les anotojó una Coca-Cola bien fría? Porque ahorita con sólo comentarlo se me antojó” o otra voz que mencionaba que al final de cuentas, a estas empresas nos les pasará nada. Pero es interesante y me parece que por lo menos, Cinco dosis nos deja reflexionando en alternativas y estrategias de representación de lo que resulta ser una hidra o mecanismo inteligente capaz de idear maneras de boicotear las denuncias artísticas. Pero la exploración debe continuar, si el hombre creó este sistema, el mismo hombre debe ser capaz de retratarlo o enfrentarlo de una manera igual de eficaz.

mi post data


PD: Me gustaría comentar que junto al ejercicio de reseña o comentario de cada pieza del VISO, parto de una interpretación previa que puede resultar para muchos parcialmente subjetivo.

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

34633231_1857461524546958_4269752298919428096_n

Sobre monstruos, uniones y corazones empolvados

El 03 de junio, el día 02 del VISO out festival y una casa que abría sus puertas para presenciar las deformidades, los niveles conexos, el poder, la energía, hechizos, revoluciones y polvo. Las luces anunciaban el inicio y las personas funcionaban como un telón humano que delimitado perímetros y que su movimiento colectivo marcaba el inicio y final de cada pieza. Continúa la danza, el circo, la música… continúa el VISO.

Saltim-Banco

34447248_1856652051294572_684806860032704512_n

Dirección / Autor: Saúl Medina
Intérpretes: Daniel Rodríguez, Ángel Nava, Ricardo Barreto, Saúl Medina
Asistente de dirección: Ricardo Barreto

La primera presentación de la noche fue el circo de freaks: Koo Koo la mujer ave, el hombre de dos caras y el hombre más grande del mundo. Una pieza que incluía a un cirquero y que ponía bajo análisis varias incógnitas a través de la narración testimonial. Los zancos enaltecían a cada engendro de la naturaleza y les brindaba una belleza no aceptada por el hombre, quien explotaba sus deformaciones para beneficio propio. Una serie de crónicas que fueron apoyadas por objetos, música de carpa y la construcción de espacios imaginarios. El hombre y sus monstruosas ambiciones, nos llevan a pensar que tal vez la peor deformación es aquella que no se puede ver.

Sinergia

34367412_1856652037961240_5643974338504818688_n

Concepto e intérprete: Alicia Salguero

Sinergia:

  1. Acción conjunta de varios órganos en la realización de una función.
  2. Incremento de la acción de diversas sustancias debido a que actúan conjuntamente.

Alicia Salguero propone esta experimentación conexa entre objeto y cuerpo. Por medio de un aro rojo que mantuvo siempre un fuerte contraste ante la neutralidad de su atuendo, el color sugería la generación de un calor visual. Los movimientos construían una unión cuerpo-objeto en donde no existe la subordinación entre uno y lo otro. La pieza buscaba entablar una unión entre el cuerpo y el objeto en busca de movimientos paralelos o perpendiculares pero que se movían en una supuesta unión dancística. A pesar de que pareciera un acto mimético del cuerpo al simular el ritmo del aro, Sinergia lleva al expectador a presenciar una paradoja de independencia unificada.

My heart’s (r)evolution

34584741_1856652474627863_4499581182953914368_n

Concepto e interpretación: Paola Madrid*
Composición sonora: Aurèle Belliard
Vestuario: Mat Voorter en colaboración con Paola Madrid
Asistencia artística: Sebastien Vanvelthem
Producción: SORTA (Bruselas, BE)
Con el soporte de: Pianofabriek, Garage 29, WIPCOOP / Mestizo Arts Platform, d e t h e a t r e m a k e r, Le BIJ.
*Beneficiaria jóvenes creadores PECDA_FECAS 2017-2018

Si los corazones fueran prendas, ¿qué tan rasgados estaría el tuyo? ¿tendría aún la etiqueta? ¿estaría descolorida? ¿tendría agujeros de bala? ¿estaría manchado de sangre, vino o constantemente húmeda? La (r)evolución de mi corazón explora el movimiento, el sentimiento vinculado a este órgano en una pieza de estimulo y reacción. La música generada en el fondo ambientaba y el que controlaba el panel pasaba a ser un intérprete activo ante las intermitencias de sus dedos al programar los sonidos, los tambores que se oyen debajo del agua y el aparente vacío ruidoso. La entrada en escena de Paola Madrid cargando entre sus brazos un vestido hecho bola que luego empieza a sacudir, liberando el polvo en la cara del expectador (literal) para después ponérselo; son una serie de acciones que van narrando este número.
La pieza no pareciera una historia de amor o desamor, sino una anécdota evolutiva del heart.

cropped-firmacad3.png


PD: Conoce más sobre este espacio artístico en: VISO OUT FESTIVAL 2018- Programa y talleres Las presentaciones continúan hasta el 08 de junio.

34475633_1856652254627885_1250529270678159360_n

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

VISO OUT FESTIVAL 2018- Programa y talleres

El VISO OUT FESTIVAL está justo a la vuelta y con ella viene mucha danza, teatro, conversatorios, performance, talleres y más. Para ser sinceros esta será la primera vez que asistiré al Viso Out Fest y es por eso que preferí extraer la información que se compartió por parte de los coordinadores del evento que aventarme un texto de mi ronco y neófito pecho.

VISO Out Festival es una plataforma artística que funciona como espacio abierto para compartir y dar a conocer procesos y/o trabajos artísticos, eliminando filtros o categorías que limiten la participación de cualquier tipo de propuesta.
Se origina para atender “una falta, un vacío, un deber, una obligación ante lo común (la cosa, de lo que es compartido)”.
Nos complace exponer nuestra emoción al presentar la programación oficial de esta cuarta edición del festival, el cual se llevará a cabo del sábado 2 al viernes 8 de junio en dos distintas sedes: nuestra ya tradicional casa: Quinta de Anza, el antes Colegio Central, y el foro de Bellas Artes de la Universidad de Sonora.

Continúa leyendo VISO OUT FESTIVAL 2018- Programa y talleres