Soy un gerundio

Querido *,

Creo que nunca te conté aquella historia en donde logré evitar una vergüenza muy grande en la clase de español superior. Aunque debo aclarar unas cosas que tal vez podrían interpretarse como “justificar mi ignorancia” (aunque admito que hay algo de eso):

  • No soy muy bueno en gramática (ni español, ni en inglés).
  • Hasta en el momento de ese acontecimiento, no solía tener el prúrito/curiosidad de resolver mis dudas gramaticales.
  • En el trancusro del bachillerato técnológico, mi cercánía a la gramática y a la lectura, era escaza.

Un día, mi roommie estaba contando una anécdota en donde su mamá había tenido una discusión con su vecino. El pleito tomó vuelo y pronto empezaron a salir los insultos y una de las cosas que le gritó su mamá al vecino fue “¡Gerundio!”. Mi roommie también utiliza la palabra gerundio con frecuencia para referirse a las personas vagas o a los indigentes. El caso es que empecé a relacionar la palabra gerundio al aspecto descuidado o personas vagas, y pronto empezaba a utilizar la palabra con esa connotación.

Tiempo después, en la clase de español, los comentarios se dirigieron hacia “el gerundio”. “Porque estarán hablando sobre indigentes”, pensé “De seguro, la palabra gerundio tiene otro significado”. Luché un poco por no preguntar qué era un gerundio enfrente de la clase, y hasta preferí ni siquiera preguntárselo al maestro, porque al escuchar a mis compañeros, obvio que era un término con el que yo ya debería haber estado familiarizado. Me esperé y en cuanto llegué a casa, busqué la definición. No aparecieron fotos de indigentes o jóvenes vagos. Pero sí habían definiciones similares a esta

El Gerundio es una forma no personal del verbo (como el Infinitivo o el Participio) que indica que una acción está en desarrollo.

En español el gerundio se forma añadiendo al lexema del verbo los siguientes sufijos:
-ando: caminando, cantando, jugando,…
-iendo: corriendo, entreteniendo, riendo,…
-yendo: oyendo, proveyendo,…

Fuente: Gramaticas.net

Fui prudente en no preguntar, igual y no hubiera pasado nada, ni se hubieran burlado de mí, eso nunca lo sabré. Hasta la fecha, suelo contar esta historia entre risas. Te la he contado a ti porque siento que ya tenemos la confianza suficiente para contarnos estas cosas. Espero que estes bien.

Atentamente,

El gerundio.


Carta a ÉL

Querido Iván,

Te escribo esta carta que no es una confesión, no es de amor, no es una petición y no es una queja, aunque podría serlo si lo deseas, puede ser lo que quieras. En ese presunto juego de “el que se enamora, pierde” yo ya no tengo nada que perder, tal vez por eso te escribo. Esto no quiere decir que me haya enamorado, a menos que así lo desees. Voy vagando y puedo ser sedentario, si me prometes un espacio en donde sembrar, en donde poblar estos sentimientos y edificarlos. He construido ciudades a las orillas del mar y siempre terminan hundiéndose, he dejado atrás pueblos fantasma y ciudades mediocres. Caminando en tu bosque me he encontrado con espacios que si bien no terminan de convencerme hay algo que me invita a seguir explorándolos.

Tienes algo que quisiera capturar, algo que me termina capturando a mí. Tienes un aroma que deja huellas, una estela que como camino me es irresistible no seguir. Cuando te encuentro, choco, sólo quiero acercarme y cuando te tengo cerca, alejarme y verte de lejos me resulta igual de satisfactorio. Tienes una mirada que dicta sentencias y parece ser que culpable soy de quemar tus máscaras. Detrás de ese juez te he encontrado, sentado, esperando, mirando un escenario a través de una ventana, volteas a verme y regresas la mirada, sigues esperando no se si a mí o a alguien más… tal vez no esperas a nadie. Al verte pienso en lo perfecto que eres como pieza, lo perfecto que serías al estar preso, preso en una fotografía, preso en una pintura. En esta vida de jaulas, tiendo mi mano para ofrecerte cinco llaves con la esperanza de que alguna te sea útil.

Tienes una voz de río recorriendo rocas, tu voz es un secreto dicho bajo el agua. Me llama pero me ahoga, y alégrate que he aprendido a sólo mojar mis pies en tus orillas. Tienes una esencia dispersa, tómala, cúbrete con ella que yo te acompaño después. Por ahora escucharé como las aves cantan y como los lobos aúllan.

Sólo me queda decirte que puedo edificar y construir a tu lado, si no lo deseas así enséñame a sobrevivir a tu bosque o dime que siga mi camino.

Atentamente,

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PD: Hace unos días puse una encuesta en Instagram preguntando si la carta debería dedicarla a ÉL o a ELLA. Espero hacer dinámicas similares más adelante, de igual manera, tal vez la carta para ELLA salga después. Dejaré enlaces a mis redes sociales, pero los invito a que sigamos la interacción por Instagram, prefiero esta red ya que es donde más activo me encuentro y donde pongo encuestas acerca de a quién dedicarle mi siguiente carta 🙂

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

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[Blog personal] Un maestro me acusó de plagio y así reaccioné…

Creo que la labor de maestro es muy compleja, muchas veces se necesita de intuición, de un sexto sentido que logré descifrar los problemas de un alumno aún y cuando este no de indicios de necesitar ayuda. Mucho se ha dicho acerca de los maestros y el favoritismo. Eso de mostrar cierta inclinación hacia algunos alumnos ¡y es normal! No voy a negar que el comportamiento de crear alumnos favoritos es un proceso casi inconsciente y es ahí donde se resguarda el problema. Estar inconsciente de este comportamiento puede lidiar a un menosprecio o prejuicio no voluntario al resto del grupo si no se detecta. Brindar el apoyo y la ayuda necesaria que el alumno necesita hará que muchas veces el maestro se lleve una sorpresa y que algún alumno tenga una calificación que contraste con calificaciones anteriores. El caso aquí es no crear ningún prejuicio cuando se trata de alumnos, porque el proceso de aprendizaje es complejo y no todos aprenden al mismo ritmo, sin embargo eso no quiere decir que los que parecen ir un poco atrás no puedan rendir resultados igual o a veces mejores que sus demás compañeros. Desafortunadamente mi profesor que argumentaba no tener favoritos, no sólo mostró un comportamiento contrario sino que se basaba solamente en los números que anteceden a sus alumnos para medir su “nivel competente”.

¿Cómo hiciste tu trabajo?

Esa fue la pregunta que me hizo mi maestro al entrar a su cubículo. Entonces de forma rápida para crear contexto les cuento que con este maestro nunca había obtenido una calificación menor a nueve pero que en una ocasión cuando las actividades del trabajo coincidieron con los de la escuela, decidí no hacer uno de los exámenes que aplicó. Fue curioso que el maestro en ningún momento se acercara a preguntar qué era lo que pasaba porque cabe señalar que no fui el único que no hizo su examen. Su preguntas más bien, giraban entorno a hacer el examen y no al factor que nos orillaba a decidir no hacer dicha evaluación. Ese fue el momento donde me construí una imagen ante el maestro. De alguna forma el ir en contra del funcionamiento tradicional siempre tiene sus efectos.

Continuaré mi narración en forma de cuento en primera persona.

 

Pensé y recordé que había elegido ese tema porque me había gustado. Entonces empecé desde el principio.

—Pues elegí escribir sobre santa Teresa de Jesús por el fragmento de “muero porque no muero”, profe. Encontré siete artículos de los cuales me quedé con tres porque los demás hablaban de otras cosas. Creo que uno era sobre la música y otro sobre sus reformas.

 

El maestro me miraba con mucha atención.

 

—Los artículos eran… bueno, uno era sobre el misticismo, otro sobre santa Teresa y la literatura y religión; el último era sobre el análisis de santa Teresa desde una perspectiva psicoanalítica. Entonces lo que hice fue llevar una línea argumental donde tocara estos tres puntos.

 

El maestro seguía atento, me miraba fijamente.

 

—¿Por qué? — había tenido la curiosidad de saber, tal vez mi trabajo estaba muy bien hecho.

—Es que tuve algunos problemas con tu trabajo, ¿sabrías decirme cuáles crees que hayan sido esos problemas?

Lo que sí podía decir en ese momento es que soy muy optimista.

—¿El tema?

Solo movió su cabeza en negación y agregó un “No” al final. Yo seguí pensando y pensé que tal vez no estructuré bien mis ideas o…

—Mira, te lo pondré más fácil; yo te lo voy a decir. No oigo tu voz en tu trabajo.

Yo sonreí y creo que hasta reí un poco.

—Ah, sí, profe es que puse varias citas, ¿es eso?

—No, no es ese el problema, las citas están bien, sino que no escucho a Oscar cuando leo tu trabajo. Y es que es delicado creo que tu trabajo es… plagio.

No podía ver mi reacción pero estoy segurísimo que fruncí el ceño.

—¿Q…qué, por qué lo dice profe?— mi tono de voz había cambiado al ver que no era broma.

—Lo que pasa es que hay partes en las que no pareces ser tú y usas términos que aún no hemos visto…

—¿Cómo cuáles…?— mi molestia hizo que lo interrumpiera y seguí mientras el me mencionaba no sé qué cosas — porque si acaso me equivoque en algo, puede que sea en las citas y le haya atribuido la autoría de un artículo a la persona equivocada, pero no creo porque yo lo releí antes de mandarselo y corregí un error que encontré de ese tipo. O a ver, léame algún fragmento que según usted no es mío.

Solo me veía y creo que su bigote se movía.

—Pues mira, por aquí hay una parte— su atención se focalizó en encontrar ese fragmento— ah, aquí está: “De esta manera se justifica que el contacto de Santa Teresa con las escrituras bíblicas fue constante. Una característica de la literatura es su interpretación múltiple, así que se puede establecer un entorno de recurrencia a los estudios eclesiásticos. La lectura y estudio de los pasajes se ven complementados por los círculos sociales que funcionan como catalizadores en el ánimo de Santa Teresa”.

Yo ni siquiera reaccioné, esas palabras eran mis palabras. Y para no ser el cuento muy largo, recuerdo haberle dicho al maestro al maestro la materia, el semestre y el tema que vi según los términos que él creía que “aún no veíamos”.


Tuve que salir en defensa de mi texto y si algo aprendí de ese encuentro con mi maestro es que ser pre-juicioso puede cegar a un docente en ver las capacidades de un alumno.

Admito que después de analizar el asunto me sentí un poco mal porque el profesor tenían una concepción no muy competente de mi parte para poder escribir algo así y que la única forma de obtener un texto así es copiarlo. Pero bueno, siempre busca sacarle una buena lección a estos momentos desagradables. Yo aprendí algo sobre qué hacer y qué no hacer con mis alumnos.

PD: Debo señalar que aunque en esta entrada se vea algo de enojo (que lo hubo, un poco), al final del día respeto mucho a ese maestro porque es muy bueno en su área y de no ser por ese detalle en su comportamiento, sería un verdadero ejemplo a seguir en cuestión de disciplina.

Ella es Julia | Presentando a mis amigos

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Ella es Julia

Hace unos días fui a tomar un café con Jason y Julia, alias “los heraldos negros”, según como nos hacemos llamar en el grupo de Whatsapp. No recuerdo exactamente como surgió el tema, pero mi amiga Julia decía que no salía en mi blog, cosa que negué porque a decir verdad, sale en la entrada de mi exploración en Casa Oaxaca. Pero bueno, ante semejante acusación he decidido dedicarle esta entrada a Julia, mi amiga capitalista.

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¿Quién es Julia?

Julia es una chica capitalista, muy buena onda que esta en busca constante de nuevas cafeterías en la ciudad. Le gusta viajar y tiene un tatuaje en la espalda a la cual su mamá siempre le dice “Tienes una mancha atrás”, porque a su mamá no le gusta ese tatuaje que se hizo sin concientización de nadie. Ella, como es shila, trae su carrito en el cual nos solemos transportar hasta cuando está cerca el lugar a donde vamos, porque esa es otra, a Julia le cae mal el sol o el sol le cae mal Julia, no lo sé.

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Cuando vamos en su carro, la mayoría del tiempo tiene alguna estación random ya que no escucha de su música cuando maneja. Cambiar de estación es una de mis cosas favoritas cuando me subo. Al andar por las calles de Hermosillo, nos platica de todos los restaurantes que ha visitado ella sola o con su familia y nos dice de manera indirecta o a veces directa si vale la pena o no, visitar dichos restaurantes. Esa es otra cosa de Julia, repite la misma anécdota o recomendación cada que pasamos por un área que ella conoce, su escuela, donde esperaba el autobús con su amiga, o el trabajo de un amigo de ella, de cuando fue a tal parte, etcétera, etcétera.

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Le gustan los dijes, pulseras y collares pequeños. Le gustan los vestidos y es débil cuando ve algo que le gusta, ya que si le gusta lo suficiente, ella lo comprará… les digo, es una capitalista.

Jason y Julia se entienden muy bien, se saben canciones, suelen tener una línea de gustos algo similares, pero cuando no es así, Julia le dice que es un perdedor. Perdedor, una de las palabras más dichas por Julia, me lo dice a mí constantemente, pero lo chido es que ella misma se dice perdedora.

Es una persona responsable, aun me pregunto cómo logró terminar todos los trabajos de grecolatina e introducción a los estudios literarios, porque además tiene dos trabajos. Eso es una de las características que me gusta de ella, su responsabilidad. Recuerdo una de las tantas veces en las que Jason y yo nos quejábamos de lo caro que sería ir a los restaurantes que ella propone, ella dijo “pues yo trabajo para poder salir”. Y sí que sale, su cuenta de Instagram tiene fotos de alguna que otra salida que ha tenido.

https://www.instagram.com/p/BAi1I4nQFgN/?taken-by=juliagenoves

https://www.instagram.com/p/q-obYGwFlX/?taken-by=juliagenoves

https://www.instagram.com/p/ujPJyXQFoR/?taken-by=juliagenoves

https://www.instagram.com/p/5BCwqMwFnm/?taken-by=juliagenoves

https://www.instagram.com/p/wFT_IvQFnH/?taken-by=juliagenoves

Y hablando de Instagram, aprovecharé para reclamar la foto que le tomé a sus zapatos y a la que no me otorgó los créditos debidos, sí Julia, insisto. Llovieron pétalos y reclamos.

https://www.instagram.com/p/BE2J2rWwFgv/?taken-by=juliagenoves

Fuera de eso, considero que Julia debería salir a otro tipo de eventos y se agradece que lo intente. Como cuando fuimos a la presentación del ex guitarrista de Guns and Roses, Gilby Clarke, a pesar de sus constantes quejas del polvo y de que nos íbamos a ir al infierno por escuchar rock, ella siguió ahí, junto a nosotros.

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Julia siempre quiere salir, siempre nos amenaza con bajarnos de su carro y siempre se queja de los gustos diferentes de los demás, pero esas cosas la hacen Julia, la hacen ella. Además, Julia me he enlazado a oportunidades de trabajo, aplicaciones de viaje, páginas web donde encontrar boletos de avión baratos y muchas cosas nuevas.


Julia es una de varios amigos que también aprecio. Su insistencia se ganó una entrada en mi blog y en mi lista de amistades, ahora siento una extraña necesidad de dedicarle una entrada a cada uno de mis amigos. Pero por lo pronto, ella es Julia:

Reflexiones de un disco duro asesinado | Blog Personal

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Ahora debo ser más cuidadoso.- Yo luego de hacer una pendejada

El mismo día que decidí eliminar mi cuenta de Facebook pasó otra cosa que me tomó un poquito por sorpresa. Resulta que la unidad donde resguardaba miles de fotos, miles de canciones, muchas películas, un sinfín de documentos escolares y de ocio: mi disco duro, dejó de funcionar. Digo que me sorprendió un poquito porque en realidad ya sentía que en cualquier momento le iba a pasar algo a mi maquina, voluntaria o involuntariamente. La unidad se descompuso de la manera más tonta posible y es frustrante pensar que en realidad no era el disco duro el del problema, pero que yo terminé ocasionándolo. Mi laptop presentaba una falla con el sonido que parecía quitarse al darle golpes en la esquina inferior derecha de la maquina. En una ocasión, un compañero de cuarto me cachó golpeándola y me dijo que ne debería hacerle eso a la computadora y tenía razón, más no sé exactamente por qué decidí no hacerle caso. Continué dándole “golpecitos” a la maquina para que funcionara y en una de esas, como todo, ya no aguantó. La pantalla se congeló, yo me desesperé y la apagué forzosamente, luego la volví a encender; cuando miré una pantalla extraña al intentar encenderla de nuevo, supe que le había dado en la torre a mi bebé, pronuncié un “No me jodas” de manera automática.

El área receptora de golpes que fue muchas veces la solución a los problemas de sonido, era la misma que alojaba el disco duro ¡en tu cara wey! (Me enteré de esto cuando la llevé a arreglar) En verdad merecía que pasara eso. Cuando la llevé a reparar, el muchacho intentó ver si se podía recuperar la información del disco duro; no se pudo. Empecé a contemplar la pérdida y fui notando lo mucho que era, estaba molesto por lo tonto que fui. Algo que me consoló fue pensar que da la casualidad que eso sucedió en el día en el que buscaba desprendimiento y vaya que me desprendí de mucho. Sí, sí me dio coraje por un rato pero se me pasó muy rápido. Son estas las situaciones que me hacen valorar las cosas, ya que ahorita paso de usar un disco duro de 1 TB (1000 GB) a uno de 160 GB, a penas el 20% de lo que solía tener. Pero además reflexioné acerca de otras cosas. Me di cuenta del sinsentido acumulador de música, películas y toda esa basura que a veces se acumula en nuestras maquinas, tal y como lo son nuestras vivencias, rencores, amoríos a medias, el seis en la clase, el arrepentimiento; el pasado en si resulta ser una carga acumulativa que no nos hace bien.

No lo sé, ahora que escribo esto, luego de una semana sin computadora, me doy cuenta de lo que realmente quiero. Quiero mi música, películas, libros, fotos y pues alguna de ellas las puedo tener en línea y aunque sé que no es lo mismo, me evitaría problemas.

Reflexiones de un disco duro muerto

  • Me di cuenta que son en estos momentos en la que ser budista viene muy bien, ya que el apego a las cosas son malas y si evitas atenerte a ellas, evitas sufrir cuando ya no estén. Quiero aprovechar esto para practicar.
  • Me di cuenta que a veces me daba vergüenza compartir algunas de mis fotografías en el blog, pensando que no eran lo suficientemente “buenas”, pero con esto, en verdad comenzaré a subir todo… en verdad espero hacerlo.
  • Cada nuevo comienzo es un filtro de “¿realmente necesito esto?”, programas que no utilizaba y que solo estorbaban, fueron las cosas que pensé dos veces y busqué un valor más allá del acto de buscar tener. Algo que me llama la atención es que me gustaría aplicar este filtro cada cierto tiempo; creo que es importante hacer este tipo de revaloraciones, en las computadores, celulares y en nuestras vidas.
  • Habrá cosas que podré recuperar y otras que no, pero que no es el fin del mundo. Los recuerdos no se acaban hasta que mí disco deje de funcionar.
  • Puede que no me sea posible desprenderme totalmente de la tecnología, pero sí la puedo regular.
  • Compartir, compartir y compartir que uno nunca sabe cuando pueden pasar cosas como estas.

Creo que cada formateo de maquina es un equivalente a las preguntas, porque son las preguntas, las que tienen la capacidad de borrar un ideal establecido para reemplazarlo por otro. Las preguntas restauran y puede que marquen un inicio, así como el formateo de las maquinas. Como dije, habrá cosas que se puedan recuperar, otras que no y otras más que ni siquiera son necesarias tener de nuevo. Creo que el fallo de mi disco duro me llevó a pensar en estas cosas. Solo espero ya no ocasionar este tipo de “errores voluntarios” y tomar los consejos de las personas.

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Ahora a dejar las cosas atrás y seguir

¡Es que no sabes escribir!

Lo que están por leer es algo que estaba rondando en mi cabeza desde hace unos días, para ser más específicos, tenía ganas de escribirlo casi a la vez que escribí la entrada 7 Pasos Para una Discusión Efectiva porque, en sí, la situación se había dado ese mismo día, en las mismas circunstancias y con la misma persona de la que escribo en esa entrada.

Exactamente ¿qué sucedió? Pues resulta que
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7 Cortometrajes que te podrían animar a leer.

Hoy en la mañana mientras navegaba por Youtube, estaba agregando un cortometraje animado a mi lista de favoritos, cuando pensé en escribir y hacer una compilación de cortometrajes que me han parecido maravillosos tanto por el trabajo visual y técnico utilizado, como por el mensaje que dejan, en este caso: el gusto y el fomento a la lectura. A continuación enumero los cortometrajes que más me han impactado y gustado. Tal vez tu ya hayas visto alguno de ellos, si es así comenta cual fue tu reacción cuando lo miraste por vez primera, me gustaría también conocer tu opinión acerca del resto. Que quede claro que la numeración es solo una estrategia de orden, no de favoritismo, ya que todos en general han sido de mi agrado. Espero los disfruten.

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3 motivos por el que me animé a empezar a escribir un blog y por qué tú deberías escribir uno también.

Siempre he pensado que las únicas personas que pueden escribir un blog son aquellas que tienen  una vida extraordinaria, poco común, solo para artistas o bien, personas que tengan una educación profesional que usen este medio para compartir su conocimiento al mundo. Da la casualidad que yo no soy ninguno de los anteriores, o al menos así lo consideraba.
A pesar de eso tuve contacto pasajero escribiendo blogs, desde Tumblr a Blogger, pero ambos con un mismo final: el abandono. Después de analizar los motivos de aquellos fracasos y junto con una reciente investigación en internet encontré tres razones por lo que deberías empezar a teclear o seguir tecleando y alimentando tu blog.

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