Las ideas revientan, el tiempo se acaba y las letras sobreviven

La clase transcurría, no recuerdo si alguien exponía, si un maestro preguntaba por participaciones, si un compañero hablaba; últimamente he desviado mi atención hacia mi celular. Por alguna extraña razón, siento que esos artículos de superación, de empoderamiento y motivacionales me estaban dejando más que algunas de las clases. La incertidumbre era inevitable ante encabezados de «Escribe 5 minutos diarios», «Esto hará que cambies tus hábitos de escritura», «Haz esto y construye el hábito de la escritura». Obviamente eran títulos un poco más interesantes, a mí no se me da lo de los títulos. El caso es que mientras de fondo oía cosas como «Pero yo creo que esto es la perspectiva de…», «habría que conocer el contexto del alumno para…», «el 6 de noviembre es el último día para…», esto último atrapa mi atención: otra tarea que está a la vuelta de la esquina. Pero mientras esas voces parlotean sin cesar, pienso en lo rápido que pasó el semestre, en lo poco que he escrito fuera de lo académico, comparado con lo mucho que se queda atascado en mi cabeza y pienso en escribir, en el tiempo y las ideas.

Las ideas revientan en mi cabeza y los vidrios rotos de esos focos de eureka,  disparatados se incrustan en mi atención. Pienso en tareas cuando un vidrio me hace recordar a aquella chica y su forma peculiar de caminar, pienso en lo que quiero hacer en un futuro y recuerdo al chico que cruzó la calle como un venado huyendo entre matorrales. Las ideas se estancan y terminan en una entrada patética de blog. Mis historias se resumen en fotos efímeras y que en 24 horas ya no están. Una mecánica similar son aquellas ideas que perecen ante los escombros de mis pensamientos, aquellas que a diferencia de las que son anotadas en cuadernos, nunca podrán verse plasmadas en letras. Porque las letras, esas… esas sí sobreviven. Mi tiempo se acaba, y cada tecla es un génesis de palabras que desean sacar a ese pesimista que un tuit relega, que una foto cubre; a ese pesimista que adoro, a ese romántico que adora la tragedia y el desamor. Porque estos habitan estas palabras, estas letras; porque las letras sobreviven.

Una foto, los 140 ni los 280 caracteres, son suficientes para el romanticismo y el pesimismo…

R. I. P.

PD: Tres Rs: Recordar, rutina y recompensa. 66 días para construir un hábito… 

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Foto de una idea quebrada y un rosa artificial.

Lecturas imprescindibles de un lector respetable

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El Festival Internacional de Pitic 2017 se caracteriza por la inclusión de diversas presentaciones culturales, desde danza, hasta teatro, literatura, música y más. Esta vez no fue la excepción y vaya joyas que me encontré en su sede de la Casa Hoeffer. «Los caminos interminables del lenguaje: plática entorno al libroobjeto» impartida por Verónica Gerber Bicecci, José Manuel Suárez y Judith Ruíz Godoy; «Horror al vacío» impartido por Ricardo Sánchez Riancho y Arturo Delgado y «El efecto mariposa: poesía y traducción» impartido por Hernán Bravo Varela; estas fueron algunas de las charlas que se presentaron en esa sede y «estuvieron geniales» sería una frase que le quedaría corto. Pláticas entorno a la literatura contemporánea, al arte contemporáneo, poesía, traducción y hasta una plática improvisada sobre editoriales y el trabajo del editor. Sin duda, desde mi punto de vista como estudiante de literatura, la información que rescaté de estas charlas fueron muy valiosas. Esta entrada contiene una lista de lecturas que le solicité a José Manuel Suárez, maestro de literatura y arte en la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. José Manuel Suárez se mostró muy amable y me hizo llegar esta lista y específica en su correo que «resalta de otro color las lecturas de autores mexicanos que actualmente escriben y que vale la pena leer»; en este caso, esta entrada resalta a esos autores de color naranja/café (no sé que color sea exactamente). Espero que puedan sacarle mucho provecho a esta lista tal y como lo haré yo. En mi caso, esta lista podrá ayudarme a obtener mayores referentes de autores mexicanos.

Clásicos grecolatinos imprescindibles en el acervo de un lector respetable

Leer a: Homero, Hesíodo, la poesía de Safo, Esopo, Sófocles, Aristófanes, Esquilo, Eurípides, Catulo, Plauto, Tibulo, Petronio, Horacio, Virgilio, Ovidio.


Clásicos (no grecolatinos) imprescindibles en el acervo de un lector respetable

  • Esperando a Godot. Samuel Beckett
  • Hamlet. William Shakespeare
  • Macbeth. William Shakespeare
  • La metamorfosis. Franz Kafka
  • La Sra. Dalloway. Virginia Woolf
  • Orlando. Virginia Woolf
  • Las olas. Virginia Woolf
  • Rayuela. Julio Cortázar
  • Crimen y castigo. F. Dostoievski
  • El Señor Presidente. Miguel Ángel Asturias
  • Retrato del artista adolescente. James Joyce
  • El ruido y la furia. William Faulkner
  • Cien años de soledad. Gabriel García Márquez
  • La región más transparente. Carlos Fuentes
  • Palinuro de México. Fernando del Paso
  • Los recuerdos del porvenir. Elena Garro
  • A sangre fría. Truman Capote
  • Fausto. Goethe
  • El beso de la mujer araña. Manuel Puig
  • Álbum de familia. Rosario Castellanos
  • Cartucho. Nellie Campobello
  • El mundo alucinante. Reinaldo Arenas
  • El paraíso perdido. John Milton
  • El retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde
  • Drácula. Bram Stoker
  • Pedro Páramo. Juan Rulfo
  • El llano en llamas. Juan Rulfo
  • La casa de Bernarda Alba. Federico García Lorca
  • Una temporada en el infierno. Arthur Rimbaud
  • Los cantos de Maldoror. Conde de Lautréamont
  • La vida es sueño. Pedro Calderón de la Barca
  • Las batallas en el desierto. José Emilio Pacheco
  • El libro vacío. Josefina Vicens
  • Los años falsos. Josefina Vicens
  • La Feria. Juan José Arreola
  • Leer a Ernest Hemingway

Novela negra, detectivesca, thriller, thriller psicológico

  • Crimen y castigo. F. Dostoievski
  • A sangre fría. Truman Capote
  • La fila india. Antonio Ortuño
  • Me llamo rojo. Orhan Pamuk
  • El percherón mortal. John Franklin Bardin
  • El quinto hijo. Doris Lessing
  • El huésped. Guadalupe Nettel
  • La balada de los arcos dorados. César Silva Márquez
  • La noche de los alfileres. Santiago Roncagliolo
  • El cuerpo expuesto. Rosa Beltrán
  • La otra cara de Rock Hudson. Guillermo Fadanelli
  • Ensayo sobre la ceguera. José Saramago
  • Salón de belleza. Mario Bellatin
  • Nostalgia de la sombra. Eduardo Antonio Parra
  • La transmigración de los cuerpos. Yuri Herrera
  • La fiesta del Chivo. Mario Vargas Llosa

Fantástico, terror, ciencia ficción, libros extraños

  • Máscara. Stanislaw Lem
  • Toda la sangre. Bernardo Esquinca
  • Mar Negro. Bernardo Esquinca
  • Érase una vez una mujer que quería matar al bebé de su vecina. Liudmila Petrushévskaia
  • El país de las últimas cosas. Paul Auster
  • Árboles petrificados. Amparo Dávila
  • La cresta de Ilión. Cristina Rivera Garza
  • El animal sobre la piedra. Daniela Tarazona
  • Limbo. Agustín Fernández Mallo
  • Nocilla Experience. Agustín Fernández Mallo
  • Confabulario. Juan José Arreola
  • La torre y el jardín. Alberto Chimal
  • Flores. Mario Bellatin
  • No tendrás rostro. David Miklos
  • Señales que precederán al fin del mundo. Yuri Herrera
  • Pájaros en la boca. Samantha Schweblin
  • Ornamento. Juan Cárdenas
  • Ciudad Fantasma I y II. Antología de cuentos fantásticos y de terror (compiladores: Bernardo Esquinca y Vicente Quirarte)
  • Cuentos de Nathaniel Hawthorne, Edgar A. Poe, Cortázar, Jorge Luis Borges.

Contemporáneos imprescindibles en el acervo de un lector respetable

  • El libro de la risa y el olvido. Milan Kundera
  • Todo lo que tengo lo llevo conmigo. Herta Müller
  • La bestia del corazón. Herta Müller
  • La piel del zorro. Herta Müller
  • Purga. Sofi Oksanen
  • Conjunto vacío. Verónica Gerber Bicecci
  • Antes que anochezca. Reinaldo Arenas
  • Yoro. Marina Perezagua
  • La fila india. Antonio Ortuño
  • Nada. Jane Teller
  • Nadie me verá llorar. Cristina Rivera Garza
  • El cuerpo en que nací. Guadalupe Nettel
  • Después del invierno. Guadalupe Nettel
  • Canción de tumba. Julián Herbert
  • Educar a los topos. Guillermo Fadanelli
  • El hombre nacido en Danzig. Guillermo Fadanelli
  • Al final del periférico. Guillermo Fadanelli
  • Los últimos hijos. Antonio Ramos Revillas
  • Muerte en la rúa Augusta. Tedi López Mills
  • Autorretrato de familia con perro. Álvaro Uribe
  • Farándula. Marta Sanz
  • La corte de los ilusos. Rosa Beltrán
  • El vampiro de la colonia Roma. Luis Zapata
  • El lugar sin límites. José Donoso
  • Señorita México. Enrique Serna
  • La doble vida de Jesús. Enrique Serna
  • Te vendo un perro. Juan Pablo Villalobos
  • Umami. Laia Jufresa
  • La marrana negra de la literatura rosa. Carlos Velázquez
  • Los ingrávidos. Valeria Luiselli.
  • Todo nada. Brenda Lozano
  • Había mucha neblina o humo o no sé qué. Cristina Rivera Garza
  • Fuga en Mi menor. Sandra Lorenzano
  • Agua corriente. Antonio Ortuño
  • Temporada de huracanes. Fernanda Melchor
  • El buscador de cabezas. Antonio Ortuño
  • Tela de sevoya. Myriam Moscona
  • No voy a pedirle a nadie que me crea. Juan Pablo Villalobos
  • El amor es hambre. Ana Clavel

Poetas

Rubén Darío, Pablo Neruda, Wislawa Szymborska, Marina Tsviétaieva, Anna Akhmatova, Emily Dickinson, Rilke, Ezra Pound, T.S. Eliot, Fernando Pessoa, Juan Gelman, Juan Ramón Jiménez, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, José Gorostiza, Yeats, D.H. Lawrence, William Blake, E.A. Poe, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Baudelaire, Verlaine, Mallarmé, Rimbaud, Federico García Lorca, Cernuda, Pedro Salinas, Josefina Storni, José Emilio Pacheco, Myriam Moscona, Tedi López Mills, Hernán Bravo Varela, Octavio Paz, Rosario Castellanos, Abigael Bohórquez, e.e. Cummings, William Carlos Williams.


 

PD: Aprovechar la disponibilidad de personas como José Manuel Suárez puede darnos la oportunidad de ver lo que nos gusta desde otra perspectiva. En este caso él como docente y yo como estudiante, vagamos por los caminos de la literatura y que coincidimos en el punto de lector junto a muchas personas más. Por mi parte les recomiendo que sea cual sea su gusto artístico, aprovechen este tipo de espacios para acercarse a las personas que asisten a estos eventos para compartir un poco de su tiempo y conocimiento.