Taller: Arte con pincel y pluma

Hola, es probable que si estás leyendo esto es porque te dio curiosidad el taller y la neta eso me da mucho gusto, te invito a que sigas leyendo. Mira, el asunto está así: hice este taller para que inventemos historias basadas en obras de arte, facilito ¡No dejes que la palabra écfrasis te asuste! Mi error de incluir esa palabrita, pero aquí te la epxlicao a grandes rasgos, no te preocupes. Dejando eso claro, te invito que te acerques a la sesión cuando quieras, sin importar si ya no pudiste entrar a la sesión de romanticismo o a la de surrealismo, tú súbete al barco sin importar qué tan cerca o lejos estemos a la conclusión del taller. Siempre hay algo nuevo que aprender cuando se trata de arte y en esta ocasión te invito a que aprendamos juntos.

En esta página encontrarás toda la información sobre el taller, pero las importantes:

Grupo 1: Viernes de 4pm – 6pm (GMT-7) Liga a Meet: https://meet.google.com/dfg-sixb-ztc

Grupo 2: Sábado de 10 am – 12pm (GMT-7) Liga a Meet: https://meet.google.com/zmh-qvup-zxb


El correo al que puedes mandar tu info: taller.club.arte@gmail.com

El siguiente documento condensa la información de esta página en un documento pdf. En él puedes encontrar los enlaces a las sesiones y al grupo de Whatsapp:

Recuerda seguir la página de Instagram del taller y del club de lectura: @club.dearte

El resto de la información del taller lo encuentras aquí:

El pretexto para entrevistar a personas que admiro

No recuerdo en donde leí que algunas personas, luego de escuchar muchos podcast, eventualmente le darán ganas de empezar el suyo. Esta curiosidad de empezar mi propio podcast surgió cuando escuchaba 10 Minute Writer’s Workshop, uno show de entrevistas a autores y de sus procesos creativos. Se me hacía genial, las preguntas eran sencillas: ¿cuál es tu mayor distractor? ¿dónde prefieres escribir? y cosas así. Escuché todos. Además, la duración hacía fácil de escuchar todos los episodios. Pero fue la mezcla entre ese podcast y The Ultimate Health Podcast, los que me movieron a querer a empezar mi propio programa. Este segundo show me llamaba mucho la atención por la forma en la que los anfitriones guiaban las entrevistas de sus invitados. De hecho, siempre pienso en ese podcast a la hora de la intro y despedida. Puede que haya habido más shows que me hayan inspirado, pero estos son los principales.

El año pasado tuve una clase que se llamaba Gestión de proyectos culturales. En esa clase teníamos que presentar algún proyecto artístico y fue ahí cuando aterricé la idea del podcast por primera vez. En ese momento pensaba hacer un programa de entrevistas únicamente a escritores. Al tiempo me di cuenta que hacía falta promover y difundir el trabajo de otros artistas también: bailarines, pintores, fotógrafos, promotores culturales, etcétera.

Pasó un tiempo y fue durante una sesión de fotos a la que me invitó mi amiga Clarissa Bell, cuando me comentó sobre una app llamada Anchor. Esta app funciona como host de podcast y brinda herramientas básicas para empezar un show. Ese día llegué a la casa y la descargué. No la usé, de hecho estuvo en mi celular por mucho tiempo y luego sólo lo desinstalé. No me sentía preparado.

A principios de año se presentó una oportunidad para echar andar un podcast. No tenía la confianza de aventarme directo a mi idea sin antes haber hecho alguna otra cosa. Durante mi segundo semestre como instructor de un club de lectura, ya para finales de mi carrera, decidí impartir otro club. En ese momento muchos colegas de la carrera y otros alumnos de la universidad, se integraron al programa de servicio social de la biblioteca en donde se ofrecían los clubs de lectura. Había ahora una variedad de temas que cada uno abordaba. Pensé “podríamos hacer un podcast en donde los integrantes del club hable sobre sus respectivos temas”. Lo propuse y aceptaron, pero de la mayoría solo una parte de ellos se mostraban interesados o activos. Así nació Letras Aparte, en donde el nombre fue inspirado del canal de crítica de cine de Fernanda Solórzano, Cine Aparte del canal de Letras Libres. Letras Aparte ha sido un tanto difícil de llevar pero administrarlo me ha dado una mejor idea de cómo empezar mi proyecto.

Luego de que mi novio me diera ánimos de empezar y que una amiga me dijera “no busques la perfección, empieza con lo que tienes porque si no, nunca vas a hacerlo”, empecé a formular los siguientes pasos del proyecto. Ambos tenían razón, me estaba enfocando demasiado en los detalles. Aunque admito que las contingencia del Coronavirus también ha sido un elemento que contribuyó, dándome un margen de tiempo. Hoy, al fin lo he hecho. Ayer subí el primer episodio explicando los objetivos del show y hablando un poco sobre mí. Las cosas se han dado más o menos así:

Hace unos meses hice el logo.

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Esta semana hice las preguntas e hice un archivo para mandarle a las personas que entrevistaría. El jueves mandé los primeros mensajes a las personas a las que entrevistaría. Llevo tres entrevistas (el de un pintor, un bailarín y un poeta) y el primero lo subo el viernes 17 de abril. Todo sucedió muy rápido, pero de verdad estoy muy emocionado.

Pueden escuchar el primer episodio, denle clic a la imagen para escuchar el episodio completo.

Nunca pensé que durante esta contingencia empezaría el proyecto. Las entrevistas las estoy haciendo por llamada, mientras estoy en mi cuarto, escuchando las historias de las personas a las que admiro.

Me doy cuenta que llegar hasta aquí fue un caminito trazado por muchas personas y circunstancias. Estoy agradecido por ello (aunque me habría gustado que lo de la contingencia no hubiera sucedido).

Esperen ver más contenido sobre este proyecto.


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[Podcast] 01- Primeros episodios de "Letras aparte"

Había leído en alguna parte que una vez que te vuelves fan de los podcast, eventualmente te darán ganas de iniciar el tuyo. Así fue, quería hacer uno de entrevistas, sería el pretexto perfecto para acercarme a la gente en el área de las artes. Pero tenía muchas dudas y no me sentía seguro. Pensé en proponer un podcast para los instructores de los clubes de lectura. Gracias a ello, ya tengo una mejor idea sobre cómo hacer el podcast y tengo pensado empezar el podcast que quería hacer desde un inicio. Usé la app de Anchor para grabar y la verdad es una app sencilla que cumple las necesidades básicas para cualquier podcast.

Al principio cuando grabamos el primer episodio para Letras Aparte, varios se veían muy entusiasmados y pues llevamos dos episodios y una intro que numeramos como el episodio cero. Y pues sí, hacer un podcast requiere de mucho compromiso.

El capítulo más reciente es una entrevista a Stephany Zamarripa e Isabel Coronado, dos estudiantes de la licenciatura en artes plásticas en la Universidad de Sonora. Esta entrevista se llevó a cabo durante la sesión del 28 de febrero en mi club de lectura sobre temas de arte. Conversamos acerca del desarrollo de un estilo, cómo la carrera influenció sus vidas personales, la comparación que hicieron entre la carrera de arte plásticas en la UNISON y escuelas del centro del país. Comparte el episodio a quien creas que le interese conocer un poco más sobre la carrera.

PD: Esperamos subir más contenido para aprovechar nuestro tiempo libre en casa, así que esperen actualizaciones.


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[Entrevista] Daniela Cueva y el textil como material, medio de expresión y salvación

Espectadora durante la inauguración de la exposición Adaptación/Petrofilia

La industria de la moda ha derivado en un alto consumo y contaminación del agua y explotación de mano de obra. La artista Daniela Cueva, originaria de Ciudad Obregon, Sonora, hace un reflexión sobre la evolución y la manera en la que el hombre ha adoptado una ideología geocentrista con relación a su espacio natural. A través de su exploración con el material textil y sus conocimientos obtenidos en su formación académica en Ciencias de la fibra y diseños de ropa que estudió en Nueva York, Cueva se aproxima a las problemáticas globales así como a las individuales.

El 20 de febrero en el auditorio del Museo de Arte de Sonora se inauguró la sala Adaptación/Petrofilia. Previa a la inauguración, se llevó a cabo un conservatorio introductorio a la exposición con el curador Octavio Avendaño y la artista Daniela Cueva. En este espacio, la artista comparte un poco acerca del significado de la evolución dentro de su persona, como mujer, artista y mamá. Cueva compara a las rocas con el textil en un paralelismo naturaleza-modernidad. El textil representa para la artista una serie de capas que cubren y salvan, algo que brinda comodidad y que eventualmente se convierte en un hogar.

Durante la exposición, Daniela Cueva me regaló unos minutos para conversar acerca de su obra. Debido al ajetreo del momento, Cueva respondió a las preguntas con su hija Emilia en brazos, quien vestía un vestido con patrones cuadrados de color azul y blanco. Fue un momento en donde no pude evitar empezar con una pregunta respecto a la familia.

Me llama la atención que en la semblanza y de lo que parece abordar la exposición, es el elemento del espacio. Comentabas sobre tu lugar de origen y el lugar en dónde resides actualmente, ¿cómo es que proyectas en tu obra los conceptos del espacio-hogar y familia? 

Es sumamente importante en mi obra porque el hogar viene dentro de mí, yo soy mi propio hogar. No creo que mi familia como tal, físicamente, sea mi hogar, aunque tradicionalmente se hable así. Son más bien como mi zona de confort, o bueno, no se si zona de confort, pero son como mi estabilidad emocional, tal como lo es el textil en mi obra. Básicamente es la reflexión del textil.  

¿Cuáles fueron las posibilidades que te brindo el textil? A través de tu exploración con el material, ¿cómo lo fuiste descubriendo y perfilando para crear? 

Muchos años de manejo del textil como tal. Aparte de que estudié la ciencia de las fibras, el filamento, lo que hay detrás del textil, su peso, su movimiento… tiene vida propia, es algo que a mí me cautivó desde el primer momento que trabajé con él. Y sigo trabajando con él porque sigo fascinada.  

Izquierda: Emilia (hija de Daniela Cueva), Daniela Cueva y yo. Derecha: Superior- Detalle de “Selección Natural” (2020). Inferior- Instalación de “El tiempo de las piedras” (2019)

¿Qué han significado para ti o qué valores les has atribuido a los tipos de textiles y telas? ¿Cómo te apoya el material como tal y su diversidad para llevar a cabo tu obra? 

Es una excelente pregunta, para esta exposición utilicé materiales pesados porque para mí, la evolución es tiempo y una degradación de mucho tiempo. Como lo pueden ver, una evolución de piedras es de miles y miles, y miles de años, de capas y capas de distintos minerales. Eso lo quería reflexionar en el textil, usé textiles muy pesados, por ende, mucho overlapping (como se puede observar en la instalación “El tiempo de las piedras”), o sea que son muchas capas. También se puede ver en los bordados, en donde pasé la máquina como una desquiciada. Quería darle grumo y dimensión. 

¿Cómo extrapolas las características individuales de tu obra hacia lo “universal”? ya sea en cuestión temática o de material. 

El uso del material es algo muy importante en mi trabajo. En los temas, sí creo que tengo temas específicos que quiero abordar, políticos y emocionales. Es lo que está sucediendo con mi persona en ese momento en mi vida. Creo que la biología es un tema que lo pongo mucho en mi trabajo porque amo la naturaleza; es y será parte de mi trabajo siempre. Algo que está sucediendo en el mundo actual es que estamos en guerra con el desastre natural. Es un tema que seguiré trabajando, quizá toda mi vida. 

Sería muy interesante ver hacía dónde se dirigirá tu trabajo debido a las problemáticas de cambio climáticocalentamiento global… 

Sí, y como especies, tal vez no lo dije muy claro, pero nos hemos puesto como el centro del universo, como los invencibles. Según nosotros teniendo responsabilidad, pero realmente no somos más que uno más de ellos, o sea, compartimos los mismos microorganismos que una planta. Estamos compuestos de los mismos elementos que estuvieron compuestos todos los seres vivos en este planeta. Para mí es una necesidad hablar de eso y creo que seguiré en el tema por mucho tiempo. 

¿Cómo llegaste a ese punto? Porque hablas acerca del consumismo con respecto a la moda y el diseño. Quisiera saber sobre ese momento en el que te detuviste y cuestionaste lo que hacías para luego dar un giro hacia el arte y comunicar tus mensajes a través de lo que haces. 

Como tú mismo lo dijiste, me di cuenta en un punto específico de mi vida. Estudié y trabajé en la industria por varios años. Sí pude haber seguido pero el arte para mí, siempre ha estado en mi vida. Pero sí fue como un “¿qué vas a hacer para solucionar este problema?”, por el que estamos pasando todos. Y yo no podía dejar de pensar en otra cosa más que crear, expresarme, sacar todo este enojo que traigo adentro; y fue a través del textil, mi medio.  

Durante la exposición tuvimos la oportunidad de hablar con tu cuñada y nos comentaba que todas las prendas son recicladas y que algunas son de tu familia ¿Cómo crees que se haya visto reflejado la idea de las generaciones familiares y la etapa de mamá que estás viviendo? 

Todo. De hecho, una de las obras se llama “Selección natural” y justo lo dice todo. Es una obra hecha de un vestido que era mío, que mi mamá me donó para Emilia (hija de Daniela Cueva), pero dije “creo que le voy a dar un mejor uso”; lo recorté y lo puse en la obra. Esa pieza de eso habla, del ADN y de que estamos compuestos de todas nuestras trayectorias y hasta compartimos memoria de nuestros antecedentes.  

Detalle de “Selección Natural” (2019)

Muchas de las telas que utilizas tienen patrones, ¿qué valor le atribuyes como lenguaje plástico? Para ti ¿qué significado tienen los patrones? 

El patrón es todo para mí, es parte de mi esencia. No nomás nosotros los seres humanos, todos los organismos en este mundo se manejan por patrones; lo ves en los pájaros cuando danzan, ese tipo de cosas que ni siquiera hemos investigado y que según nosotros tenemos la responsabilidad de hacer. No sabemos ni porque bailan, pero bailan en patrones, en los árboles existen patrones en las raíces y todo, según yo, ya sería física cuántica, pero sí, es un tema que me llama mucho la atención y definitivamente está en mi trabajo.  


PD: Espero que tengan la oportunidad de visitar esta exposición, que para mí fue una oportunidad de dialogar con mi pareja debido a que fue un punto convergente entre nuestras disciplinas académicas: ciencia y arte.


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¿Qué pasa cuando se difumina el común denominador de la comunidad artística?

Conversatorio “Comunidad: Objetivos y estrategias”

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¿Qué es comunidad?

  1. Conjunto de personas que viven juntas bajo ciertas reglas o que tienen los mismos intereses.
  2. Grupo social del que forma parte una persona.
  3. Conjunto de seres vivos que tienen las mismas características.
  4. Hecho de tener varias personas o cosas algo en común.

    (Definiciones extraídas por medio de la búsqueda en Google: “define comunidad”)

La tercera noche de VISO arranca con un conversatorio que gira entorno a la concepción de comunidad por parte del área artística, representada por una selección de figuras de diferentes campos: teatro, circo, música y danza. Conceptos como comunidades artísticas, comunidades de audiencia, nichos, colaboración y diálogo, se paseaban en el espacio y poseían a quien debía ser poseído.

Hablar de comunidad nos lleva a la palabra “conjunto” (1. Que se hace simultáneamente a otra cosa o con un fin común) que alude al “fin común”, hecho que nos lleva a preguntarnos: ¿existirá un “fin común”? Puede que haya afinidades pero pareciera que dentro de esta comunidad de personas, aún existe una barrera que no nos permite explorar al otro. Ignoramos lo que está haciendo ese artista plástico, ese bailarín o aquel poeta. Hago énfasis en la palabra explorar porque no es suficiente conocer y ubicar a la obra o al artista, eso lo puede hacer cualquiera. Una exploración alude a estudiar y descubrir el trabajo del otro. Imaginar el enriquecimiento de las obras artísticas por medio de esta convergencia interdisciplinaria me emociona porque es una manera de abrirnos ante un mundo de posibilidades.

Probablemente se necesita que una hambruna creativa surja para así romper esas fracciones superpuestas sobre otras fracciones. La “comunidad” está tan centrada que a veces el común denominador se vuelve borroso y se invisibiliza. Cada nicho apunta a un objetivo: se trabaja para un crecimiento artístico, para el apoyo de un sector marginalizado, para audiencias masivas o para una beca. Las estrategias van a diferir, cada artista tendrá aproximaciones diversas.

Tal vez es la acción el denominador común por excelencia. Ahí se engloba a cualquier arte, cualquier artista y cualquier propósito particular: partiendo de la acción. Los actos de presencia son un primer paso. El hecho de levantarte y asistir por motivos que no sean “porque sale un amigo”, es una aproximación que representa un paso más. La exploración y un posible ejercicio de traslado al campo propio, puede llegar a generar un diálogo y propuestas interesantes. No hago referencia a nada nuevo, es simplemente reiterar la dinámica de llevar ese poema a la danza, esa danza al papel, la pintura a la música, la música al teatro y así enriquecer las obras propias. Los objetivos ya quedarían a criterio de cada quien.

Espacios como estos conversatorios propician un encuentro que deberían ir más allá de “YO HAGO ESTO”, “YO TRABAJO ASÍ”, sin decir que esto esté mal, apunto que es importante llevarlo a planos más trascendentes. Una comunicación basada en retroalimentación y preguntas: ¿Qué es lo que haces? ¿Cómo trabajas los conceptos que yo trabajo? ¿Qué es el espacio para ti? ¿Cómo representarías la página en blanco, la brocha desgastada, la dualidad y la melodía, en tu trabajo?

El problema es el distanciamiento, a pesar de que habitamos un espacio determinado en el conjunto “División de humanidades y bellas artes” o “Artistas de Sonora” aún hay mucho que hacer. Necesitamos plantearnos preguntas, discutir, discernir y dialogar para así explorar/explotar esos puntos de encuentro. Como dijo alguien por ahí: La acción es la única cura.

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PD: Conoce más sobre este espacio artístico en: VISO OUT FESTIVAL 2018- Programa y talleres Las presentaciones continúan hasta el 08 de junio.

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El problema de ser un trabajador de arte | Tierra Adentro

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Foto: Oscar Mares

Originalmente publicado en Tierra Adentro

por

Vivimos en una sociedad capitalista, consumista, donde todo lo rige el dinero. Dentro de todo lo que marca la institución dinero, me interesa enfocarme en lo que sucede en la producción del arte.  Efectivamente todos tenemos que trabajar a cierta edad para ganar el sustento de nuestras familias, o de nosotros mismos en principio, eso queda clarísimo. En segundo término, lo mejor que nos podría pasar es que si realizamos un trabajo artístico, se valore económicamente. Pero aquí es donde el pensamiento sobre el tema entra en una primera contradicción. ¿Todo trabajo artístico debe ser remunerado?

Supongamos que un electricista cobra un precio específico por su trabajo, ¿qué pasa si te rompe la instalación eléctrica? ¿Qué pasa si un médico mata a un paciente porque no sabe cómo aplicar un tratamiento, o un ingeniero civil hace mal una calle y se inunda (cosa que en México pasa mucho por cierto)? Lo lógico es que no tendría trabajo. Cuando el trabajo realizado es parte de las necesidades básicas de una comunidad es fácil medir lo que se hace bien y lo que se hace mal, quién es más apto y quién no debería dedicarse a un oficio en cuestión.

Otro asunto a considerar es ¿qué pasa cuando lo que se realiza es mal pagado de entrada? Esto es lo que sucede en países como el nuestro y no sólo en el ámbito artístico, los maestros, los médicos, las enfermeras y muchos servicios de vital importancia viven precariamente y esto afecta el desempeño de quienes trabajan bajo esos rubros, ¿se puede culpar a un médico que no duerme durante 48 horas, y hace un procedimiento mal?, ¿se puede decir que los maestros de escuelas públicas no hacen bien su trabajo si no tienen ni siquiera la capacitación adecuada para desarrollarlo de forma eficiente?

Estos problemas también afectan al arte, podríamos decir que los artistas teatrales en México no pueden desarrollar su trabajo porque no tienen la capacitación, la preparación, las instalaciones necesarias para hacerlo. Esta perspectiva social y de políticas públicas es fundamental y se debe discutir sin duda. Pero aquí es donde veo un problema sustancial: el arte es una expresión que surge de una persona cuando necesita materializar lo que hay en su interior, las técnicas e impulsos subjetivos lo llevan a elevar esa acción sin importar las circunstancias, ya que en el hecho de realizarla encuentra una satisfacción que no tiene que ver con la remuneración o con la repercusión que pueda tener en su comunidad o alguna institución, sino en el impacto que produce en su historia personal. Y en ese sentido creo que la relación entre el arte y el deporte están vinculadas, pues a veces (como menciono en los talleres de dramaturgia que imparto) cuando alguien juega a la pelota no está pensando que eso sea remunerado, después, si se vuelve parte de su vida, efectivamente buscará que lo sea, pero el impulso que lo lanzó en primera instancia a patear la pelota fue la satisfacción y el desarrollo de calidad de su juego.

La calidad es otro punto. Nadie, en ningún lado, pagaría por ver un mal partido de futbol, o un cuarteto de cuerdas que suene desafinado. Cuando uno mira un espectáculo de cualquier tipo, incluyendo el teatral, la expectativa es de algo que nos cambie la vida. Para que esto suceda se requiere de un esfuerzo tremendo por parte de todos los que lo realizan. El trabajo y la disciplina no podrían tener excusas de cuestiones cotidianas como: tengo ensayo de otra obra, es que mi abuelita se enfermó, es que se me descompuso el coche, es que estoy cansado, es que no me pagan, es que… porque en realidad lo que debería suceder es que la persona que pone su trabajo, su ahínco, su pasión en lo que hace, lo intentaría una y otra vez y no podría decir que algo finalizó si sabe en su fuero interno que su ejecución no es la más certera.

Es decir, hay un camino largo para recorrer; no se puede medir el desarrollo de alguien que lleva diez años actuando a alguien que lleva treinta. Pero en México esto es un ideal, a veces quien lleva treinta años interpretando lo hace mal y el que lleva cinco lo hace mejor porque tiene más capacidad o porque simplemente se ha entrenado más; la edad no tendría por qué ser categoría con la cual medir las cosas. El tener que «esperar el turno» es absurdo en términos de capacidades. Si la escritura, en mucho, y el teatro, en más, se trata de la expresión ferviente de un deseo, una idea, una visión de mundo, los jóvenes tienen mucha más claridad que los adultos; no se trata sólo de desarrollar una técnica, sino de poder decir lo que uno cree sin los tamices que una persona, o un artista, van adquiriendo con el  paso del tiempo.

Es por esto que el apoyo a los jóvenes teatreros y escritores es fundamental. El arte, los lectores, y en mucho los espectadores son jóvenes universitarios, son jóvenes que leen, que están ávidos de nuevas ideas y de conocer más del mundo. Por ello estaría completamente en contra de definir una obra por un target como el de «teatro para público joven», ¿tendríamos que hacer teatro para gente que ha dejado de desear? Asumir que hay momentos en la vida como archivos y carpetas de computadora, ordenadas y que las ideas que a uno le llegan de joven o de adulto, me parece absurdo.

Desacreditar al espectador por edad es lo mismo que desacreditar el talento de una actriz de veinticinco contra una de cincuenta. Sin duda, la actriz de cincuenta conoce más el campo, tiene más herramientas, pero también más vicios. Cuando uno revisa lo que ha escrito en su juventud seguramente encuentra relatos, obras, que están escritas con menos conocimiento de estructuras o un estilo propio, pero las ideas y el impulso es más honesto en muchas ocasiones. La honestidad de lo que se expresa es lo que convierte al artista en tal; si un artista se mantiene en el tiempo, realmente honesto con su trabajo y su expresión entonces se vuelve un maestro. También está el caso de artistas que lo fueron en algún momento y ahora ya no tienen ese grado de honestidad. Los baches creativos, las decisiones de vida, muchas cosas nos pueden llevar a dejar de ser lo que éramos y convertirnos en otra cosa.

¿Cómo no perder la inspiración con el paso del tiempo? ¿Cómo seguir a pesar de que el camino se ve árido y nebuloso? Tanto para el joven como para el viejo, el camino es duro y esto no tiene que ver con el trabajo, la jubilación y todas las políticas públicas necesarias, sino con la razón que los impulsa a crear. Sin duda la parte económica es importante, pero es común que se dejen fuera de toda reflexión cuestiones que no son materiales en la vida de un artista, además de ser un trabajador precario.

AUTORES

(Ciudad de México, 1978) es dramaturga, escritora de narrativa y ensayo, directora teatral e investigadora. Sus textos se han llevado a escena y se han presentado en festivales de dramaturgia en Canadá, España, Argentina y México. Recibió el Premio Airel de Teatro Latinoamericano, Toronto, 2013 por su obra Palabras Escurridas y el Premio Internacional de Ensayo Teatral 2013 por Territorios textuales. Sus relatos se editan tanto en México como en España. Actualmente prepara dos nuevos montajes con su compañía Mazuca Teatro e imparte el seminario El teatro como territorio de la palabra en 17, en el Instituto de Estudios Críticos.