Notas sobre la exploración de materiales en el arte – No. 10

Hoy tuve una sesión del Programa de Actualización de Arte Contemporáneo (PAAC) en donde el artista invitado, Irak Morales, nos platicó acerca de sus procesos creativos. Esta entrada recopila notas dispersas de la charla. Algo que resalto de esta reunión fue la manera en la que se discutió el material que decide usar el artista al momento de crear su obra. Una compañera comentó sobre la posible transición a las artes digitales, a lo que Morales le respondió que aun en ese tipo de circunstancias, los minerales necesarios para un dispositivo electrónico, siguen extrayéndose de una mina y no puede haber una “mina digital”. Básicamente es aceptar que todxs estamos suscritos a un modelo de producción y que lo más sensato es ver cómo navegamos en él, y cuestionarnos el por qué elegimos ciertos medios y materiales.

Para relacionar la diversidad de medios en cuanto a la elección representativa de una idea, les dejo este video de una de residencia del artista Irak Morales.

Resultados de la primera edición de residencias L.I.C, en colaboración con irak morales, se muestra la exposición ELECTROLOC*S en donde hubo piezas, instalaciones, collage, diseño sonoro, performance y más.

Ver una obra creada con materiales con los que el artista está relacionado, me hace pensar sobre su visión de lo cotidiano. “Donde vivo, trabajo”, comenta Morales, y me parece que tener la cotidianidad de cerca te orilla a encontrar diversas asociaciones y discursos. El mismo artista dice que a él le funciona tener libretas pequeñas de 10 pesos que pueda tener en distintos puntos y con la facilidad de traerlas consigo. Gracias a esto surge la pregunta ¿De qué manera generamos nuestra producción artística?”. Algo que me llama la atención de la exposición ELECTROLOC*S, son los medios que Morales elige: hay collage, escultura, piezas sonoras, performance. El es consciente que las características de sus exposiciones “no se prestan para un museo”, pero tampoco niega que el artista entra a la dinámica de producción: me pagas-produzco (o viceversa). Creo que estas piezas terminan por generar un diálogo sobre la experiencia estética del arte y es ahí donde surgen las posibilidades del cuestionamiento.

Irak Morales tocó el tema de tener la libertad de explorar cualquier cosa, refiriéndose a materiales y medios. Considera que el arte genera demagogia sobre la misma idea de “lo artístico”. Propone explorar las diferentes salidas de la práctica artística, considerando cómo resolvemos nuestras obras desde aspectos como la edad, estatus socioeconómico y lugar de producción. Es como repensar la poesía más allá de las letras.

Cuestionamientos

Escuchar a Irak Morales fue como un movimiento oscilatorio entre la visión en la que a veces pienso y que él mencionó: la especialización. Desde mi bagaje actual, opino que sería genial aprender una técnica y especializarme, pero de manera que esto no implique un cierre explorativo de otros medios. No estoy seguro de qué tan pertinente es contrastar las ideas de Avelina Lesper con Irak Morales, pero es interesante cómo chocan en mi cabeza, porque si lo llevo más lejos, me parece que son ideas diferentes sobre el quehacer artístico (?). Desde hace unos meses estoy considerando el entrar a la escuela de artes plásticas, pero pienso en la nula producción visual que tengo, y las charlas como las de hoy me hacen repensar una postura artística a través de la exploración de materiales.

Avelina dice que el arte es inútil, Morales comenta sobre la idea de que el material de sus obras pasen a ser basura (que la pieza quedará luego de un registro de video o foto). Pienso en la pieza del año pasado que me da miedo enfrentar, que por ese motivo ni siquiera fui a recoger del museo. Eso me lleva a hacer la pregunta del cómo generé esa obra y como pienso generar obra en el futuro.

Otras preguntas:

¿He explorado suficientes medios para lo que quiero decir?

¿En qué me aportarían esas exploraciones? ¿Deben aportarme algo?

¿Estoy creando asociaciones entre mi realidad y mi obra? ¿Estoy siendo obvio con esas asociaciones?

¿En qué medida estoy condicionándome en pensar mi obra como algo adaptable para un espacio de museo? ¿Debe ser así? ¿Por qué?

Mi propuesta discursiva era mostrar ciertos oficios que suelen ser de “emergencia”, por ejemplo, mientras vendo mi pieza, pues también vendo jugos o tatúo en mi caso” comentó Irak.
Nota en zonadocsmx

Notas sobre el arte que nos hace pensar – No. 5

Este entrada se compone de una serie de notas que hice durante la charla del Programa de Actualización de Arte Contemporáneo (PAAC 2021), con la investigadora y curadora Helena Chávez Mac Gregor. Las intervenciones de Mac Gregor consistieron en compartir su trabajo como curadora y sus procesos de selección y armado de algunas de sus exposiciones. Empezó su charla mostrándonos una especie de marco teórico de lxs autorxs que ella toma en consideración. Desde el inicio nos plantea: ¿Cómo pensar la estética a partir de la política? o la estética como experiencia política. Se refirió a grandes teóricos y entre muchas de sus referencias, la necropolítica me llamó mucho la atención. Mac Gregor hace referencia al trabajo del filósofo camerunés, Achille Mbembe.

Mbembe ideó la noción de necropolítica como complemento crítico al concepto de biopolítica de Michel Foucault. La idea de que en los Estados contemporáneos el poder se ejerce a través de instituciones disciplinarias que intervienen de manera cada vez más intrusiva en los aspectos biológicos de la población, en tanto que especie, con el objetivo de aumentar la productividad y preservar la vida, claramente excluye la realidad de una buena parte del planeta. En lugares como Palestina o Sudáfrica, argumenta Mbembe, la soberanía se ha expresado no como gestión de la vida, sino como distribución de la muerte, e incluso como la creación de lo que el mismo autor llama poblaciones de muertos vivientes.

Fuente: Nexos

¿Cómo se codificaría la vida a partir de la producción de muerte? No pienso ahondar mucho en el tema porque realmente es algo nuevo para mí, pero aún así, me parece muy interesante. Comentó acerca de la necropolítica en México y su característica por no entender y no querer ver el racismo en el país, debido a que el racismo en México no se despliega de la misma manera que en otros países. Se nos olvida que el racismo fue intrínseco durante la época colonial y que se extiende hasta la estructura capitalista actual.

Helena Chávez Mac Gregor es investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Tiene un doctorado en Filosofía por la UNAM y una maestría en Teoría del Arte Contemporáneo por la Universidad Autónoma de Barcelona. De 2009 a 2013 fue curadora académica del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), donde fundó el programa en Teoría Crítica, Campus Expandido. Actualmente da clases en el Posgrado de Historia del Arte de la UNAM y en el Colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

A continuación, resalto algunas de las exposiciones mencionadas en la charla.

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El acto creativo tiene que ver con su contexto (#1 PAAC 2021)

Hoy inició el Programa de Actualización de Arte Contemporáneo y las preguntas junto con las reflexiones, no se hicieron esperar. Entre los propósitos de este espacio está el complejizar el pensamiento crítico para poder explicar el propósito de nuestro trabajo. Coordinados por Octavio Avendaño Trujillo, curador y crítico de arte, se asentaron las primeras preguntas:

  1. ¿Por qué te consideras artista?
  2. ¿Por qué no generas otra cosa o por qué no te dedicas a otra cosa?
  3. ¿Se puede pensar el arte como una forma de filosofía?
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#19 ¿Qué vas a hacer con esas fotos?

El siguiente texto es un cuestionario que se nos asignó en el Programa de Actualización de Arte Contemporáneo. Incluye un ligero boceto de ideas sobre la obra que pienso presentar. Intenté ser concreto con las respuestas.


¿Qué harás?

Una instalación. Posiblemente usando audio y fotografías.

¿Cómo lo harás?

A través de registros fotográficos intervenidos digitalmente. Estas fotos serán de mi familia o utilizaré un archivo de fotografías de una familia americana que compré de segunda mano. El audio, si es que lo uso, consistiría de mi mamá explicando las recetas que mi hermana aún no sabe preparar, historias que aún no conozco sobre ella; que me dijera lo que ella quisiera que aprendiéramos sobre su forma de ser. Algo similar sería con mi hermana y concluiría con mi sobrina, diciendo las cosas que ha aprendido de mamá hasta ahora.

¿Dónde?

En la parte trasera del recibidor del museo, debido al espacio cerrado y la posible sensación de intimidad que puede haber. Solo que no me gusta el cable que tiene esa maquina expendedora. También estaba pensando en utilizar el elevador y colocar las fotografías adentro. Esto es porque buscaría atender a la idea de la decisión, desde la decisión de tomar el elevador, hasta la de quedarse a ver la obra o solo no darle menor importancia.

¿Cuándo? (Contexto histórico)

Atendería al concepto de familia, tradición e ideas transmitidas de una generación a otra. El proceso de transmisión es como el proceso comunicativo en donde existe un emisor, receptor y mensaje. El emisor lo veo como una entidad en donde se incorporan en primera instancia, la sociedad (aquí se incluyen a los familiares) y el espacio-tiempo al que se suscribe esa sociedad. El receptor, quien suele ser menor al emisor, aprende a partir del discurso, y de lo que ve en su entorno. Idealmente, existirá una etapa en donde el receptor deja de ser solamente un receptor y cobra agentividad. Ese es el espacio que quiere abordar: la decisión, duda, incertidumbre y a veces, culpa. Originalmente me interesaba incorporar la idea de un emisor intangible que moldea nuestras conductas desde hace muchos años: los medios de comunicación. Este emisor intangible, visto como medio, no es malo ni bueno, ya que hay miles de agentes emisores detrás de un solo medio, llámese internet o televisión. Ahondado con la idea de tradiciones familiares, ¿Qué tanto de estas tradiciones permanecerán? ¿de qué manera una generación puede prolongar la vida de las tradiciones que se le están siendo transmitidas o que están por desaparecer? Hoy en día el valor de la decisión y la consciencia es importante ¿Qué tanta atención le estamos dando a esas tradiciones familiares? ¿nos interesa perpetuarlas? Si queremos hacer agente de cambio ¿Qué implicaría un recorte o ajuste de esas tradiciones?

¿Por qué lo harás?

Como hijo de una madre soltera que casi no tiene registros fotográficos de su familia ascendente, a veces yo mismo cuestionaba mi identidad, hasta que me di cuenta que tengo la opción de ser un nuevo punto de partida de tradiciones o ideas familiares. No me interesa empezar de cero, quiero las historias fantásticas del pueblo de mi madre, porque hace mucha falta en la actualidad, quisiera creer en la magia y en lo sensorial, tal y como ella lo hace. Mi madre aún tiene una conexión con la tierra que le envidio, un conjunto de recetas que aún no anoto. Tiene cosas muy lindas que no quisiera que se perdieran. Es la decisión que yo quiero tener. Tal vez aquellas personas que tiraron el archivo de fotografías, lo hicieron porque lo escanearon y lo subieron a la nube porque ahora son minimalistas, pero ¿Qué nos asegura que no se pueden perder? Tengo más fotos de unos viejitos extraños que de mis verdaderxs abuelxs. Tal vez no les interesaba guardar esas fotos. Probablemente hay alguien quien quiere dejar atrás todo yugo que tenga con su familia. Lo importante es que debemos entender que tenemos más agencia de lo que parece. Como emisores a veces nos damos cuenta de lo obsoleto que son nuestras formas de pensar, pero algunxs no saben cómo cambiar eso que se les fue transmitido; mientras que otrxs ya no les interesa el cambio, independientemente de las consecuencias. A la par de la circunstancia dilemática del emisor, hay un receptor que tiene probabilidad de hacer eco de aquello que tal vez el emisor ni siquiera desea transmitir.  

#17 Carta a Zineb Sedira

Querida, Zineb

Te escribo para comentar tu obra Mother Tongue (2002). A mi igual me interesa hablar sobre mi familia y la transmisión de ideas a través del convivio, y muy importante: el lenguaje (árabe, francés e inglés). Me ha gustado cómo tocaste el tema del lenguaje a través del registro de las interacciones que hubo de tres generaciones diferentes, representado a través de tu mamá, de ti y tu hija. Sabes, me siento identificado contigo, en el sentido de que me siento como la pieza intermedia. Pero a diferencia de ti, yo no se si tenga descendencia. Soy un joven bisexual de 24 años y hasta ahorita no tengo planes de tener un bebé… aunque la idea no me desagrada, de hecho a rato me imagino con una hija. Pero sabes, Zineb, ¿te has dado cuenta que tal vez tu hija está replicando conductas que no precisamente provienen de ti? Digo, no es la primera generación que cae influenciado por una pantalla, pero ¿te has puesto a pensar sobre la cantidad de enseñanzas que le transmites a tu hija? Ahora, ¿has pensado cuánta información se queda y cuánta es temporal? No lo se, los medios han jugado un papel muy importante y no me mal interpretes, no creo que sea el enemigo. Ciertamente tu hija podría aprender francés para hablar contigo o árabe para hablar con su abuela. Aunque lo dudo porque la globalización está imponiendo un estándar de conducta y hasta una norma en los idiomas. Tu obra me resulta enternecedora pero también me da miedo porque me recuerda a mi historia familiar. Mi mamá nunca aprendió a hablar un derivado del zapoteco que mi abuela sí conocía muy bien. Ella dice que mi abuela no quería que ella lo aprendiera. Yo no tengo esperanzas de aprender ese dialecto, pero hay algo que sí me es más fácil de tomar y es que hasta la fecha, yo no me he aprendido ninguna receta de los platillos típicos de Oaxaca. Esas comidas que prepara y que le quedan tan ricos. Si bien es cierto que no estamos aquí para ser copias del pasado, también debo ser consciente que el mundo día con día, orilla a la desaparición de la diversidad cultural ¿No estoy formando parte del problema si no reconozco que lo medios siembran su ideología en mí? Por ejemplo, yo prefiero apreciar lo físico y la tradición, quiero decidir y hacer una curaduría de mis tradiciones familiares. Quiero sembrar nuevas perspectivas que no sean machistas, por ejemplo. Tal vez no todas las familias tienen una brecha de idiomas, pero todas tienen una brecha temporal/generacional y el tiempo en el que vivimos es primordial. Estamos en un momento importante donde cada vez somos menos solidarios. No lo se, Zineb, por lo menos yo, quiero seguir entendiéndome con las personas, más allá del lenguaje. Quisiera hacer el registro de esos otros medios de transmisión y como mutan de generación en generación, tal vez para bien… o no.

#16 La edad del sol

El sábado intenté trabajar el tema de la soledad, escribir al respecto, dibujarlo, tal vez. Terminé pintando el suelo, quemando una foto, fotografiando y hundiéndome en dudas. Esta dinámica del Programa de Actualización de Arte Contemporáneo me ha hecho pensar en el proceso de abstracción de las ideas ¿Cómo podrá una idea materializarse de un dibujo a una fotografía o video? Es un proceso divertido y solo se vuelve angustiante cuando intentas controlarlo. El vídeo final de ese experimento lo comparto aquí. No es una idea aterrizada, es un bosquejo, un fragmento perdido, una idea amorfa, una pincelada sin rumbo, una fotografía atrapada en un rollo irrevelable.

¿Qué se ha quedado en el olvido? Esa memoria olvidada representa la soledad

Un punto sobre una hoja en blanco. Un gatito maullando en la noche del 25 de diciembre. El sol en un atardecer de primavera. El eco. El sonido de un grillo y el sonido de veinte. La mosca atorada en la ventana. El sol en el amanecer del 3 de enero. El calor acumulado. La bolsita de té en la taza de la abuela. La agenda de 1998. Las copias de aquella clase enfadosa. La propina del 20%. Los restos de un lápiz aún usable. El control sin baterías. El reloj que en realidad no era de pulso. El cable que no sirvió. El bote de basura. El silencio paterno. Un secreto revelado. El tiempo con dos minutos de adelante. La vela del primer cumpleaños. El correo no entregado. Un viaje interrumpido. Una fotografía borrosa, veinte fotografías borrosas. La pregunta mental. La planta no regada. El vestido una talla más pequeña. No voltear a la cámara. El error de dedo. El cigarro arrebatado y aplastado. La mujer del fondo. La cruz de la habitación. Reintentar. Caer dos veces. La sonrisa ahogada. La mancha en el saco. La fotografía no perfecta. El sol en la tarde invierno. La foto familiar. La santa cena. El lunar en la espalda. La verruga en la mano. La amiga de la primaria. La ocasión especial que no llega. Las manchas del borrador. La pluma sin tinta. El gis hecho polvo. El diente faltante. La almohada sucia. Un tenis roto. La película. La excitación. Las tardes de 1952. La firma. La huella digital. Captcha. 5 mil millones de años. El grito de una señora triste…

¿Serán las cenizas la única memoria de aquello que alguna vez fue? ¿Qué es entonces el encendedor que lo ha quemado?

#12 La indomable acuarela o el domador torpe

La acuarela, desde mi experiencia como alguien que no está familiarizado con este medio, me daba la sensación de estar lideando con el tiempo. La acuarela, si no es movida a través del papel, como que se seca y se adhiere a ella. Es instante y no espera, la acuarela solo actua.

Me fascinaron las estelas que dejaba la pintura a su paso. Soplaba las gotitas de color y estas empezaban a correr. Luego, si en el centro de fuga ponía otra pequeña gota de pintura o agua, y le soplaba de nuevo, estas seguían el trazo previamente labrado por la gota anterior. Me gustó ver cómo yo intentaba darle una dirección pero que la propia composición de la gota, a veces no cedía ante la dirección que quería darle.

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#8 Trasmitir y otros actos de amor (PAAC)

Cuando fui seleccionado para formar parte del Programa de Actualización de Arte Contemporáneo (PAAC), mi interés era conocer las metodologías que tienen los artistas al momento de crear sus obras, desde una perspectiva de la crítica de arte. Afortunadamente así ha sido, he aprendido mucho de todxs lxs artistas invitadxs. Algo que sí no me esperaba era que nos pusieran a hacer ejercicios que se encaminaban a presentar una obra al final del programa. Esto al principio me asustaba un poco porque yo, a diferencia de la mayoría de mis compañeros, no soy arista plástico. Mi formación está apegada hacia la literatura y mis conocimientos muy básicos de mi interés en la danza contemporánea y recientemente, en las artes plásticas desde la teoría y no la práctica.

Uno de los primeros ejercicios que nos asignaron, fue hacer un video utilizando el concepto que trabajaríamos. El video lo hice pensando en el concepto de herencia, palabra que después lo cambiaría por transmisión/tradición. En este pequeño clip, tuve la suerte de tener a mi madre en casa por ese tiempo y recurrí a ella para que me apoyara. Hacer este video me permite no solo acercarme a mi idea de una nueva manera, sino a las historias que mi madre conserva.

La secuencia intenta hacer un registro simbólico a través del movimiento y de los objetos que incluyo, tales como la planta, las flores marchitas, las conchas de mar, el cuerpo, las plantas secas, el agua, y así hablar sobre la genealogía y la herencia biológica por medio de las características corporales.

En ese momento aún no incorporaba el elemento tecnológico con el que estoy trabajando actualmente. Ha sido muy enriquecedor hacer estos ejercicios, que igual espero seguir haciendo aún y después de concluirse el programa.


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#7 Sobre la transmisión y otras huellas (PAAC 2020)

El siguiente texto surge a partir de las premisas que han sido abordadas con lxs maestrxs en las sesiones del Programa de Actualización de Arte Contemporáneo. Sin duda, ha sido un espacio enriquecedor que nos permite reflexionar acerca de nuestros procesos creativos y del quehacer artísticos, proporcionando nuevos acercamientos al momento de crear una obra.

TV dinner (2020) de @oliviasteenart

Tomando esta oportunidad de hacer un cambio del concepto a trabajar, he decidido cambiar mi concepto por la palabra “transmitir” complementado por la palabra tradición. No se me ha hecho fácil porque la palabra herencia, al leer sus definiciones, resultaban un tanto objetivas. Las definiciones de “herencia” giraban entorno a la biología y al derecho. Aunque la parte biológica me llama la atención, no me terminaba de convencer. Fue en esa insatisfacción cuando me preguntaba sobre los procesos de la herencia, pensé en la palabra “transmisión”, que significa, según la RAE: 

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La experiencia del tiempo a partir de la moda (Notas)

Sin duda que leer el texto ¿Qué es lo contemporáneo? del filósofo italiano, Giorgio Agamben, me ha movido y conmovido mucho. El texto reúne ejemplos de poesía, temáticas de antropología, desde aspectos fisiológicos de la percepción, la lingüística, la astronomía y demás, Me ha hecho pensar en mi tiempo o por lo menos ubicarme “mejor” en ella. Les comparto un fragmento en donde habla acerca de la moda y cómo se experimenta el tiempo a través de ella. Pero antes, les comparto otros fragmentos que he subrayado en el texto.

contemporáneo es aquel que tiene fija la mirada en  su tiempo, para percibir no las luces, sino la oscuridad. (…).  Contemporáneo es, precisamente, aquel que sabe ver esta oscuridad,  que está en grado de escribir entintando la lapicera en la tiniebla del  presente.

Giorgio Agamben

Agrego esa cita porque más adelante hace un comparación interesante sobre la percepción de nuestro tiempo y realidad, comparándolo con elementos de la neurofisiología.

“Una primera respuesta nos es sugerida por la neurofisiología de la  visión. ¿Qué cosa adviene cuando nos encontramos en un ambiente  privado de luz, o cuando cerramos los ojos? ¿Qué es la oscuridad que  entonces vemos? Los neurofisiólogos nos dicen que la ausencia de luz  desinhibe una serie de células periféricas de la retina, llamadas of-cells,  que entran en actividad y producen esa especie particular de visión que  llamamos oscuridad. La oscuridad no es, por lo tanto, un concepto  privativo, la simple ausencia de la luz, algo así como una no-visión, sino  el resultado de la actividad de las of-cells, un producto de nuestra  retina. Ello significa, si volvemos ahora a nuestra tesis sobre la  oscuridad de la contemporaneidad, que percibir esta oscuridad no es  una forma de inercia o de pasividad, sino que implica una actividad y  una habilidad particular, que, en nuestro caso, equivalen a neutralizar  las luces que vienen de la época para descubrir su tiniebla, su oscuridad  especial, que no es, de todos modos, separable de aquellas luces”.

Fragmento del texto ¿Qué es lo contemporáneo? escrito por Giorgio Agamben

La percepción del tiempo a través de la moda

Un buen ejemplo de esta especial experiencia del tiempo que  llamamos la contemporaneidad es la moda. Aquello que define a la  moda es que ella introduce en el tiempo una peculiar discontinuidad  que lo divide según su actualidad o inactualidad, su ser o su no-ser 

más-a la-moda (a la moda y no simplemente de moda, que se refiere  sólo a las cosas). Esta cesura, por cuanto sutil, es perspicua, en el  sentido de que aquellos que deben percibirla la perciben  indefectiblemente y de este modo atestiguan su estar a la moda; pero si  buscamos objetivarla y fijarla en el tiempo cronológico, ella se revela  inaferrable. Sobre todo la “hora” de la moda, el instante en el cual viene  a ser, no es identificable a través de un cronómetro. ¿Esta “hora” es  quizás el momento en el cual el estilista concibe el rasgo, la nuance que  definirá la nueva forma del vestido? ¿O aquel en el cual le confía al  diseñador y luego a la sastrería que le confecciona el prototipo? ¿O, más  bien, el momento del desfile, en el cual el vestido es llevado por las  únicas personas que están siempre y solamente a la moda, las  mannequins, que, sin embargo, justamente por ello, no lo están nunca  verdaderamente? Porque, en última instancia, el estar a la moda de la  “forma” o del “modo” dependerá del hecho de que las personas de carne  y hueso, distintas de las mannequins —esas víctimas sacrificiales de un  dios sin rostro— lo reconozcan como tal y lo efectúen en la propia ropa. 

“Joven del vestido verde” de Tamara de Lempicka (1931)

El tiempo de la moda es, entonces, constitutivamente anterior a sí  mismo y, justamente por ello, también siempre en retardo, tiene  siempre la forma de un umbral inaferrable entre un “no aun” y un “no  más”. Es probable que, como sugieren los teólogos, ello dependa del  hecho que la moda, al menos en nuestra cultura, es una marca teológica  del vestido, que deriva de la circunstancia en que el primer vestido fue  confeccionado por Adán y Eva después del pecado original, en forma de  un taparrabo entrelazado con hojas de higo. (Por la precisión, los  vestidos que nosotros vestimos derivan no de este taparrabo vegetal,  sino del tunicae pellicae, de los vestidos hechos de pelos de animales  que Dios, según Gen. 3.21, hace vestir, como símbolo tangible del  pecado y de la muerte, a nuestros progenitores en el momento en el  cual los expulsa del paraíso.) En todo caso, cualquiera fuese la razón, el  “ahora”, el kairos de la moda es inaferrable: la frase “yo estoy en este  instante a la moda” es contradictoria, porque en el momento en el cual  el sujeto la pronuncia está ya fuera de la moda. Por ello, el estar a la  moda, como la contemporaneidad, comporta un cierto “desahogo”, un  cierto desfasaje, en el cual su actualidad incluye dentro de sí una pequeña parte de su afuera, un matiz de démodé. De una señora  elegante se decía en París en el Ochocientos, en este sentido: “Elle est  contemporaine de tout le monde”. Pero la temporalidad de la moda tiene otro carácter que la  emparienta a la contemporaneidad. En el gesto mismo en el cual su  presente divide el tiempo según un “no más” y un “no aun”, ella  instituye con estos “otros tiempos” —ciertamente con el pasado y,  quizás, también con el futuro— una relación particular. Ella puede “citar”  y, de este modo, ritualizar cualquier momento del pasado (los años ’20,  los años ’70, pero también la moda imperio o neoclásica). Ella puede  poner en relación aquello que ha inexorablemente dividido, rellamar,  re-evocar y revitalizar incluso aquello que había declarado muerto.