Suspiros salados

Luz subió una foto, el fin de semana fue a la playa con sus amigos para celebrar el año nuevo.

Hace tiempo que no voy al mar, la última vez que fui fue hace dos años, en invierno.

Siempre he pensado que el mar combinado con la brisa fría me pone nostálgico, un estado en el que disfruto estar; me parece romántico.

La arena del mar durante el invierno, no es pegajosa y hostil, sino que se convierte en granitos desinteresados y dóciles. Deja de ser un abrazo bochornoso, para volverse tacto vacilante.

Me gusta caminar a las orillas de un mar frío, me permite caminar con shorts y suéter, tal vez con un gorrito negro para proteger mis orejas de la brisa, esa que deja de ser jadeo apresurado como lo es en el verano, y se siente más como un suspiro ansioso.

El mar en invierno deja de ser Cáncer con colocaciones en Aries y Leo… No, el mar fresco se torna en un Escorpión con colocaciones en Libra y Acuario. Este mar no se entrega, solo te observa, el calor deja de emanar del sol y surge desde el deseo de nuestras miradas.

Hoy deseo estar en el mar, el de aguijón amenazador, el que suspira y me envuelve en sal, ese mar que se levanta y me acompaña para decirme que Luz nunca entenderá lo que significa ir a la playa en invierno.

El acto creativo tiene que ver con su contexto (#1 PAAC 2021)

Hoy inició el Programa de Actualización de Arte Contemporáneo y las preguntas junto con las reflexiones, no se hicieron esperar. Entre los propósitos de este espacio está el complejizar el pensamiento crítico para poder explicar el propósito de nuestro trabajo. Coordinados por Octavio Avendaño Trujillo, curador y crítico de arte, se asentaron las primeras preguntas:

  1. ¿Por qué te consideras artista?
  2. ¿Por qué no generas otra cosa o por qué no te dedicas a otra cosa?
  3. ¿Se puede pensar el arte como una forma de filosofía?
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Imparten el taller virtual de lectoescrituras Écfrasis a pluma y pincel

REPOST: Originalmente publicado en UNISON.MX por Jesús Alberto Rubio

Con el propósito de crear textos descriptivos a partir de una obra de arte, de septiembre a diciembre del 2020 se llevó a cabo un taller de lectoescrituras denominado Écfrasis a pluma y pincel, actividad que se dirigió a nueve personas de Hermosillo y Bacobampo.

Oscar Mares, coordinador del taller, que se ofreció de manera virtual, precisó que las obras vistas en la sesión fueron apropiadas por los participantes, quienes las conceptuaron como un medio de expresión de sentimientos.

El estudiante del último semestre de la Licenciatura en Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora informó que a través del diálogo generado en el taller se habló sobre el arte moderno y el contemporáneo, así como del quehacer artístico en general.

“El arte tiene la posibilidad de abrir puertas que se nos ha olvidado que tenemos; se nos olvida nuestra capacidad de crear al estar tan sumergidos en el hábito de sólo consumir (noticias, películas, series, fotos…)”, subrayó.

Al respecto, Oscar Mares apuntó “hemos reducido nuestros sentimientos a gifs y emojis, a tal grado que tememos confrontarlos”, y planteó que el arte nos invita a detenernos y descubrir una infinidad de posibilidades en una página en blanco, en el lienzo vacío o en un espacio abandonado.

“Esta invitación abierta está dispuesta en un librero, en el arte urbano, en una película inexistente del catálogo de streaming, en la música, en el cuerpo y en nuestra no perfección que nos permite crear extensiones artísticas del mundo exterior o interior”, añadió.

Por ello afirmó que los talleres o charlas de arte no deberían darnos afirmaciones inamovibles, sino preguntas que inviten a querer seguir buscando respuestas.

Oscar Mares indicó que en la actividad participaron como instructores alumnos y egresados de la Licenciatura en Literaturas Hispánicas, y dio a conocer que actualmente gestiona un podcast de entrevistas sobre artistas sonorenses llamado «De artista a artista» (Más información en el Instagram: @artista.a.artista o en https://linktr.ee/artista.a.artista.

Permitirme ser mediocre

Hoy escuché una charla TED que se llamaba «The 1 minute secret to forming a new habit» (El secreto de l 1 minuto para formar nuevos habitos) de Christine Carter. Habla sobre como a veces nos proponemos hacer algo y que al inicio empezamos muy bien pero eventualmente la motivación se agota y nos empezamos a sentir frustrados. Supongo que esta publicación atiende a mi reacción luego de escuchar lo que decía Carter. Ella comenta que intentó convertir el salir a correr en un habito. Comenta que luego de algunos intentos fallidos, solo se permitió correr un minuto. Aunque no corría literalmente un minuto, la idea de que solamente era un minuto le daba un margen para hacerlo todos los días. Comparte que cuando no tenía nada de ganas de correr, solo recordaba que era un solo minuto y lo hacía, era poco pero comparado con nada, un minuto era mejor. Ella dice que eventualmente esa costumbre se automatiza y que el cuerpo o la mente lo empieza a luego a hacer por si solo.

He querido escribir sobre las cosas que he estado haciendo o como me he estado sintiendo recientemente, pero nomás no me doy ese tiempo. Este blog es como mi rincón, creo que es donde permito fluir algunas ideas o pensamientos que ni siquiera comparto en mis redes. No escribo porque supongo que tengo esta idea de que una publicación de mi blog debe tener una cierta extensión y propósito… y pues ni al caso, no veo por qué tenga que ser así. Quisiera aplicar el método que comparte Carter y ver si así empiezo a escribir más. Pienso aplicarlo para ver si funciona lo de brincar la cuerda también. Lo que más me entusiasma es compartir algunas cosas que han pasado por mi mente últimamente, pero eso ya será otro día.

Photo by Jeffrey Czum on Pexels.com

Lectura conjunta «Piensa como un artista» de Will Gompertz 2021

Este año he querido iniciar con episodios especiales del podcast haciendo una lectura del libro «Piensa como un artista» de Will Gompertz. Me gustó el libro porque tiene una orientación muy similar a lo que el podcast busca hacer: provocar e invitar a la creación artística. A continuación dejo la información de este lectura conjunta.

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Reseña: «Momo» de Michael Ende

Autor: Michael Ende
Título: Momo
Fecha de publicación: Enero 2016 (Originalmente publicado 1973)
País: Alemania
Editorial: Alfaguara
Formato: Físico
No. Páginas: 320 páginas
Género: Literatura infantil y juvenil

Sinopsis

Momo es una niña muy especial, posee la maravillosa cualidad de hacer sentir bien a todo aquel que la escucha. Pero la llegada de los hombres grises, que pretenden apoderarse del tiempo de las personas, va a cambiar su vida. Será la única en no dejarse engañar y con la ayuda de la tortuga Casiopea y del Maestro Hora, emprenderá una aventura fantástica contra los ladrones de tiempo.

Reseña

Momo es una historia que puse en pausa a lo largo del año y me parece que lo he terminado en el momento perfecto: en un fin de año. Lleno de personajes entrañables que narran las diferentes maneras en la que una vida sin juego, sin rumbo y sin una clara visión de nosotros mismos, es solo una vida monótona, de apuros, cansancio, frustraciones y en donde el tiempo pareciera nunca ser suficiente. Momo nos cuenta sobre la llegada de los hombres grises a un pequeño pueblo y cómo logran convencer a todas las personas que la calidez de sus tratos y costumbres de convivencia, les está ocasionando «perdida de tiempo». Esta en manos de Momo y sus amigos en hacerle ver a la gente el daño que esos hombres grises están ocasionando. Esta misión se vuelve más y más difícil, y no será hasta la llegada de otros fascinantes personajes; entre ellos una carismática tortuga llamada Casiopea, cuando Momo tendrá la posibilidad de salvar a las personas de esos fríos y cenizos hombres grises.

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#13 Carta a Momo: ¿abrí una cuenta para ahorrar tiempo?

Querida Momo,

Espero que estés muy bien. Hace mucho no te escribía. Pasó algo curioso, fíjate que debido a las dimensiones pequeñas de mi actual hogar, tuve que poner mis libros en la parte superior del clóset. Para tomarlos, debo subirme a la cama y si el libro se encuentra muy arriba, a veces debo pararme de puntas. En mi más reciente búsqueda, que ahorita mismo ya no recuerdo específicamente qué buscaba, me encontré con tu libro. Lo vi por un rato y en mi cabeza me empecé a debatir si debería retomarlo. Cuando estaba por negarme, me encontré con un separador, lo vi y luego empecé a leer la página en donde estaba. No pude parar de leer, Momo, ¡me volviste a atrapar! Curiosamente, al mismo tiempo pensaba que leer tu libro en estos momentos sería una perdida de tiempo, me decía «Pero debería estar leyendo sobre arte realista» «Debería leer un artículo sobre la artista que debo investigar» «Debería…» y así llegaron varios «debería».

Momo, estoy preocupado, me he puesto a pensar en si tal vez me he abierto una cuenta de ahorro de tiempo, porque tal y como viene en tu libro: soy un paranoico ¡tomo tiempo hasta de mis momentos divertidos! Me he vuelto un protector de «mi tiempo» ¡he querido hasta convertirme en un hombre gris! (literal) Verás, sigo a un influencer minimalista que aboga por tener cambios de ropa iguales, casi todo gris, según para aumentar tu productividad, ahorra tiempo y gastar menos dinero. Yo no he logrado ser como él, y ahorita no se si quiera.

Mañana iré a la playa con mi novio, Momo, y de verdad me la quiero pasar bien. No quiero pensar en el trabajo, ni en mis pendientes. Quisiera recostarme, disfrutar de su compañía, ver el mar, tal vez intentar dibujar el paisaje (fíjate que he intentado retomar el dibujo, no soy bueno, pero me agrada), recitarle un poema a mi novio o simplemente contemplarlo mientras me hable. No lo se, Momo, siento que estoy algo sensible y quisiera disfrutar esa sensibilidad, no quiero apresurarme, quiero disfrutar de los pequeños detalles… no quiero estar subordinado al ahorro de mi tiempo.

En fin, te contaré cómo me fue. Muchas gracias por leerme, Momo, te mando un fuerte abrazo. Te estaré viendo entre tus páginas.

Atentamente,

El cartero.

Taller: Arte con pincel y pluma

Hola, es probable que si estás leyendo esto es porque te dio curiosidad el taller y la neta eso me da mucho gusto, te invito a que sigas leyendo. Mira, el asunto está así: hice este taller para que inventemos historias basadas en obras de arte, facilito ¡No dejes que la palabra écfrasis te asuste! Mi error de incluir esa palabrita, pero aquí te la epxlicao a grandes rasgos, no te preocupes. Dejando eso claro, te invito que te acerques a la sesión cuando quieras, sin importar si ya no pudiste entrar a la sesión de romanticismo o a la de surrealismo, tú súbete al barco sin importar qué tan cerca o lejos estemos a la conclusión del taller. Siempre hay algo nuevo que aprender cuando se trata de arte y en esta ocasión te invito a que aprendamos juntos.

En esta página encontrarás toda la información sobre el taller, pero las importantes:

Grupo 1: Viernes de 4pm – 6pm (GMT-7) Liga a Meet: https://meet.google.com/dfg-sixb-ztc

Grupo 2: Sábado de 10 am – 12pm (GMT-7) Liga a Meet: https://meet.google.com/zmh-qvup-zxb


El correo al que puedes mandar tu info: taller.club.arte@gmail.com

El siguiente documento condensa la información de esta página en un documento pdf. En él puedes encontrar los enlaces a las sesiones y al grupo de Whatsapp:

Recuerda seguir la página de Instagram del taller y del club de lectura: @club.dearte

El resto de la información del taller lo encuentras aquí:

Instrucciones para entender tres pinturas famosas (Julio Cortázar)

El amor sagrado y el amor profano por TIZIANO

Esta detestable pintura representa un velorio a orillas del Jordán. Pocas veces la
torpeza de un pintor pudo aludir con más abyección a las esperanzas del mundo
en un Mesías que brilla por su ausencia; ausente del cuadro que es el mundo,
brilla horriblemente en el obsceno bostezo del sarcófago de mármol, mientras el
ángel encargado de proclamar la resurrección de su carne patibularia espera
inobjetable que se cumplan los signos. No será necesario explicar que el ángel es
la figura desnuda, prostituyéndose en su gordura maravillosa, y que se ha
disfrazado de Magdalena, irrisión de irrisiones a la hora en que la verdadera
Magdalena avanza por el camino (donde en cambio crece la venenosa blasfemia
de dos conejos). El niño que mete la mano en el sarcófago es Lutero, o sea, el
Diablo. De la figura vestida se ha dicho que representa la Gloria en el momento de
anunciar que todas las ambiciones humanas caben en una jofaina; pero está mal
pintada y mueve a pensar en un artificio de jazmines o un relámpago de sémola.

La dama del unicornio por RAFAEL

Saint-Simon creyó ver en este retrato una confesión herética. El unicornio, el
narval, la obscena perla del medallón que pretende ser una pera, y la mirada de
Maddalena Strozzi fija terriblemente en un punto donde habría fustigamientos o
posturas lascivas: Rafael Sanzio mintió aquí su más terrible verdad.
El intenso color verde de la cara del personaje se atribuyó mucho tiempo a
la gangrena o al solsticio de primavera. El unicornio, animal fálico, la habría
contaminado: en su cuerpo duermen los pecados del mundo. Después se vio que
bastaba levantar las falsas capas de pintura puestas por los tres enconados
enemigos de Rafael: Carlos Hog, Vincent Grosjean, llamado «Mármol», y Rubens
el Viejo. La primera capa era verde, la segunda verde, la tercera blanca. No es
difícil atisbar aquí el triple símbolo de la falena letal, que a su cuerpo cadavérico
une las alas que la confunden con las hojas de la rosa. Cuántas veces Maddalena
Strozzi cortó una rosa blanca y la sintió gemir entre sus dedos, retorcerse y gemir
débilmente como una pequeña mandrágora o uno de esos lagartos que cantan
como las liras cuando se les muestra un espejo. Y ya era tarde y la falena la
habría picado: Rafael lo supo y la sintió morirse. Para pintarla con verdad agregó
el unicornio, símbolo de castidad, cordero y narval a la vez, que bebe de la mano
de una virgen. Pero pintaba a la falena en su imagen, y este unicornio mata a su
dueña, penetra en su seno majestuoso con el cuerno labrado de impudicia, repite
la operación de todos los principios. Lo que esta mujer sostiene en sus manos es
la copa misteriosa de la que hemos bebido sin saber, la sed que hemos calmado
por otras bocas, el vino rojo y lechoso de donde salen las estrellas, los gusanos y
las estaciones ferroviarias.

Retrato de Enrique VIII de Inglaterra por HOLBEIN

Se ha querido ver en este cuadro una cacería de elefantes, un mapa de Rusia, la
constelación de la Lira, el retrato de un papa disfrazado de Enrique VIII, una
tormenta en el mar de los Sargazos, o ese pólipo dorado que crece en las latitudes
de Java y que bajo la influencia del limón estornuda levemente y sucumbe con un
pequeño soplido.
Cada una de estas interpretaciones es exacta atendiendo a la configuración
general de la pintura, tanto si se la mira en el orden en que está colgada como
cabeza abajo o de costado. Las diferencias son reductibles a detalles; queda el
centro que es ORO, el número SIETE, la OSTRA observable en las partes
sombrero-cordón, con la PERLA-cabeza (centro irradiante de las perlas del traje o
país central) y el GRITO general absolutamente verde que brota del conjunto.
Hágase la sencilla experiencia de ir a Roma y apoyar la mano sobre el
corazón del rey, y se comprenderá la génesis del mar. Menos difícil aún es
acercarle una vela encendida a la altura de los ojos; entonces se verá que eso no
es una cara y que la luna, enceguecida de simultaneidad, corre por un fondo de
ruedecillas y cojinetes transparentes, decapitada en, el recuerdo de las
hagiografías. No yerra aquél que ve en esta petrificación tempestuosa un combate
de leopardos. Pero también hay lentas dagas de marfil, pajes que se consumen de
tedio en largas galerías, y un diálogo sinuoso entre la lepra y las alabardas. El
reino del hombre es una página de historial, pero él no lo sabe y juega displicente
con guantes y cervatillos. Este hombre que te mira vuelve del infierno; aléjate del
cuadro y lo verás sonreír poco a poco, porque está hueco, está relleno de aire,
atrás lo sostienen unas manos secas, como una figura de barajas cuando se
empieza a levantar el castillo y todo tiembla. Y su moraleja es así: «No hay tercera
dimensión, la tierra es plana, el hombre repta. ¡Aleluya!». Quizá sea el diablo
quien dice estas cosas, y quizá tú las crees porque te las dice un rey.

Escribir sobre arte (Taller de lectoescritura)

Comparto esta imagen aquí porque me alegra saber que esas tardes que le dediqué a delinear la idea, haya valido la pena y que la propuesta haya sido seleccionada. Si bien este interés por el arte lo rastreo desde la mini presentación de la psicología de los colores en la película de Mad Max: Fury Road para la clase de estética, nunca pensé que llegaría al grado de llevar clubs de lectura y escritura. Pero me alegra saber que fue así y la verdad no me queda más que seguir leyendo y preparándome porque el mundo del arte es algo abrumante. Por eso para este taller decidí dejarlo en el área del arte moderno. Les comparto algunas imágenes sobre el taller:

El taller va dirigido a un sector joven pero la verdad cualquier persona interesada en el tema es más que bienvenida. Honestamente estoy algo nervioso porque me interesa mucho proporcionar un taller de calidad y como reconozco que soy una persona en proceso de aprendizaje en estos temas; se que la investigación y la lectura serán mis mejores aliadas. Esta dinámica autodidacta a la vez, me ha puesto a pensar sobre la vasta cantidad de información a la que tenemos acceso sobre el arte y eso me hace feliz.

Finalmente, les comunico que la imagen oficial del taller estará fijo en el blog en la parte derecha de las páginas. Si le dan clic en la imagen, los enviará a que manden un correo a taller.club.arte@gmail.com y así yo les haga llegar toda la información de inscripción.