Dos botellas y un termo

Recuerdo que esa tarde Juan C. tenía los ojos muy abiertos, con el tiempo descubriría que era su costumbre cuando platicaba sobre anécdotas que lo entusiasmaban. Aquella ocasión me decía sobre el cumpleaños de su mamá y lo que planeaba obsequiarle. Unos pastelillos… yo lo he dicho de una forma poco ilustrativa, pero Juan C. no lo dijo como lo he dicho yo, no, Juan C. podía describir cualquier platillo de una manera atractiva y exquisita. Sus ojos tan abiertos como siempre, describiendo el color del pastelillo, la textura de la cubierta, el sabor de cada elemento que lo componía, así como el motivo por el que eligió esa pastelería en particular. Tiempo después me di cuenta que no era su manera de describir platillos lo que era atractivo… era él.

La última vez que vi a Juan C. bebimos un par de cervezas, dos botellas retornables de caguamas y unos cuartitos. Bebimos, nadamos y compensamos el tiempo que no habíamos conversado. Su complexión había cambiado pero seguía hablando con ese entusiasmo magnético. Cedía a su proyección, yo no era más que una polilla atraída por su incandescencia. Lo escuchaba y me gustaba amarrar el hilo de su voz ya seca, con los sonidos mojados del mar en el que nadamos. Escuchaba palabras: La Prohibida, trabajo, fumar, música, pago, Guaymas, hermano, casa, renta, fruta, barco, pizza, rico, morro… supongo que a veces se me notaba que estaba buscando algo en su mirada mientras él hablaba porque de la nada soltaba un “¿qué?”. Me preguntaba con una sonrisa nerviosa. Yo solo inventaba algo coherente con las palabras y gestos que tenía registrados mientras lo veíescuchaba.

Ese último día, atrapé a Juan C. observándose en el espejo, algo común de él… es Leo. El caso es que era un espectáculo, como si se tratara de alguien moldeando el barro, pero el moldeaba su sonrisa. Me causaba cierta repulsión ver los malabares de sus gestos. Me burlaba, le pregunté “¿por qué haces esa cara cuando te ves al espejo o cuando te tomas selfies?”, siempre me decía “No se”, y yo le creía, porque siento que en ese performance de muecas, él solo se buscaba. No estaba tranquilo, tal vez. La mayoría de sus fotos tenían esa sonrisa performativa… hoy creo que sonríe de esa manera porque su sonrisa natural es melancólica y llena de pasillos. Creo que es ahí donde a veces Juan C. se pierde al verse en el espejo, y no lo culpo, a veces yo mismo me he perdido al querer acercarme.

Hace un mes que Juan C. dejó su termo, dos botellas que ahora son mías y un par de dudas que no se a quién le pertenecen.

Botella de Oporto y Vidrio 1919, Pablo Picasso (Museo de Arte de Dallas)

La “Botella de Oporto y Vidrio” de Picasso de 1919 ejemplifica al segundo periodo del cubismo—el cubismo sintético—que data de aproximadamente 1912, y en el caso de Picasso, duró hasta su estilo clásico monumental de los 1920s. En el cubismo sintético, los artistas buscaban la liberación del arte a partir de la imitación de la naturaleza, haciendo referencia a los elementos básicos de percepción y notación pictórica. El perfil de la copa de vidrio tiene una calidad parecida a la de un dibujo primitivo. La pipa y bolsa de tabaco están altamente simplificadas, casi esquematizadas. Las palabras y letras (una característica y elemento esencial de la exploración de la realidad y de creación de imágenes de los cubistas) se introducen en la composición en un pasaje central, un tanto pintoresco, que parece estar suspendido del lado central izquierdo. La forma tan compleja de Picasso de jugar con distintos niveles de la realidad es aparente en su introducción de algún marco color blanco o margen, que contiene su firma del lado inferior derecho.

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Miguel Ángel, el poeta. Más allá de lo plástico

El contenido que estoy por compartirles lo encontré en una revista de arte llamada “Saber Ver, Lo contemporáneo del arte” No. 31 Nov-Dic de 1996. Este número se lo dedican a Miguel Ángel, y no tanto al pintor, ni escultor, ni dibujante, sino al Miguel Ángel poeta. Es una revista que aprecio mucho ya que los poemas vienen acompañados de los dibujos y bocetos del artista. Aún no termino de dedicarle bien mi tiempo a cada poema, pero hasta ahora tengo estos cuatro sonetos de los cuales uno de ellos está inconcluso y un cuarteto. Los cinco poemas me han gustado mucho, espero que ustedes también.

“Saber Ver Lo Contemporáneo del Arte” No. 31 – 1996
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Vampiro

Querido Munch,

Hoy mientras observaba tu obra Vampiro (1893), recordé a una vieja amiga. Su nombre era (¿es?) Irania, era alta y muy blanca, de ojos almendrados… pero lo que más recuerdo de ella es su larga, larga cabellera negra. La punta de sus cabellos coquetaban con sus tobillos. Se decían muchas cosas sobre ella, y sobre su gusto por las jóvenes de la ciudad. Se escabullía en los antros, pero una vez adentro, pocos la habían podido encontrar. Una vez creí verla y recuerdo haberme preguntado, cómo es que todos en ese lugar no la rendían tributo, ante las luces de colores y el sonido estridente de las bocinas, parecía una aparición divina. Pero era como si no estuviera ahí, como si ella no se permitiera ser vista. Parecía como si las personas estuvieran en un trance que ella misma ejecutaba y en donde ella elegía quiénes la podían ver. Me sentí afortunado… aunque siempre que cuento esto olvido que ese día iba con mi novia. Fue la primera vez que vi a Irania y la última en la que vi a Mariana.

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En la jungla

Querido Henri,

Creo ser bueno soportando los cambios que a veces llegan de manera inesperada, claro que mi primera reacción suele ser una sensación de repulsión pero suelo agarrar el hilo a la brevedad (a veces con una rabieta incluida). Recientemente he tomado decisiones que han desestabilizado mi entorno. Estas decisiones surgen a partir de una insatisfacción con lo que estaba haciendo. Ya titulado, siento que estoy listo para nuevos retos y de redireccionar la manera en la que he venido haciendo las cosas. Me siento como ese tigre que has pintado en la jungla. Un animal conocido por su fiereza, se le ve encogido, resguardándose de la tormenta, asustado. Si bien hay momentos en los que el miedo parece nublar mis ideas, me ha quedado claro que solo debo ser paciente.

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Lo que debemos preguntar

Fragmento de Pintura contemporánea de Julián Gallego.

Comparto el siguiente fragmento del libro que terminé porque me sigue llamando la atención la manera en la que a veces nos aproximamos a una obra de arte y las preguntas que a veces nos hacemos al intentar “entenderla”.

Mark Rothko decía que no hay que preguntar: ¿Qué significan esas imágenes?, sino más bien: ¿Transmiten esas imágenes alguna verdad emotiva?

Julián Gallego p. 87
“Negro en rojo oscuro” (1957) de Mark Rothko

Soledad en el campo y la ciudad

En Estados Unidos, Edward Hopper (1882-1967) y Andrew Wyeth (1917) tratan de hallar la “realidad” americana, el primero en la soledad del hombre en la ciudad, el segundo en la soledad del campo.

Pintura contemporánea Julián Gallego p. 82

Obras: 1) Automat de Edward Hopper (1927) y 2) El mundo de Cristina de Andrew Wyeth (1948)

Kandinsky y las formas

Fragmento del texto: Pintura contemporánea de Julián Gallego

En sus obras, Kandinsky distinguía entre impresiones (formas provocadas por la visión del exterior), improvisaciones (formas en que expresa sus emociones internas) y composiciones (obras definitivas, resultado de estudios y razonamientos). Su intención es siempre espiritualista: “Cada forma tiene un contenido interno. La forma es la manifestación externa de ese contenido…” “Es, pues, evidente que la armonía de las formas debe reposar en el principio del contacto eficaz del alma humana” o “principio de la necesidad interior”. Los colores tienen, para Kandinsky, un contenido: el amarillo es color terrestre; el azul, celeste. Los tonos serán calientes o fríos según tiendan hacia el amarillo o hacia el azul. Los tonos cálidos se acercan al espectador, los fríos se alejan. El blanco es como el símbolo de un mundo elevado y silencioso, una “nada” llena de posibilidades; el negro es como el silencio después de la muerte, una “nada” sin futuro. El rojo, “color sin límites esencialmente cálido, actúa interiormente como un color desbordante de vida ardiente y agitada”, etc. Como las formas son asimismo elocuentes, Kandinsky trata de dar con sus abstracciones la expresión de un sentimiento depurado.

“Balanceo” (1925) de Wassily Kandinsky

Seres que respiran

“No se puede pintar eternamente mujeres haciendo punto y hombres leyendo; yo quiero representar seres que respiran, sienten, aman, sufren. El público a de percatarse de lo sagrado que hay en ellos; así que tendrá que descubrirse al verlos, como en la iglesia”, escribía Munch en su diario.

Extracto Pintura contemporánea de Julián Gallego

El expresionismo modernista, paradójicamente decorativo y profundo, encuentra en Munch su intérprete más genial. Y, traducción de las formas a lo más esquemático -el rielar de la luna se convierte en una i tan real como las siluetas humanas que bailan ante ella-, será uno de los precursores de la pintura abstracta geométrica.

Ojo en ojo (1894) Edvard Munch

Pintura contemporánea

Introducción

Oscar Wilde tenía más razón de lo que él mismo creía tener al escribir que “la Naturaleza imita al Arte”. Lo que viene a significar que, sin la ayuda del Arte la Naturaleza es indescifrable.

Pintores que hoy nos parecen realistas, como el Greco o Velázquez, pasaron en su tiempo por excéntricos de vanguardia, el uno con sus “crueles borrones”, el otro con sus “manchas distantes”: muchos de sus contemporáneos no sabían ver en sus cuadros la verdad cotidiana.

Hasta cierto punto, tienen razón quienes aseguran que la invención de la fotografía trajo consigo la liberación de la pintura de sus fines imitativos; no la tienen a partir del punto en que declaran qué es invento supuso la muerte de la pintura figurativa.

La fotografía supuso la muerte de la mala pintura, de aquella que no basaba su valor en los valores plásticos del propio cuadro (color, composición, textura, grafismo, pasta), sino en su aspecto documental.

“El arte vuelve a ser creación lírica y poética” – Luis Fernández

Y hasta el siglo XIX muchos pintores de segundo orden, e incluso algunos de primero, presentarán como garantía de su arte el haber sido alumnos de otro pintor famoso. El Romanticismo creará el mito del artista incomprendido, el genio maldito de la sociedad filistea. La postura de la pintura moderna será de rebeldía frente a la pintura anterior. En lo personal, cada artista renegará de sus maestros o tratará de hacer lo contrario que ellos, incluso cuando los venere; éste es el caso de los discípulos del refinado pintor simbolista Gustave Moreau: Matisse, Marquet, Camoin, Rouoalt… Si es malo decir a un artista que su cuadro se confunde con la realidad, aún es peor comentar que se confunde con los de su maestro. Nadie reconoce maestros; y, sin embargo, ¿Cuántos pintores actuales están libres de la influencia de Picasso o de Wols, de Vasarely o de Bacon? Ni aún se percatan de ello: recuerdo la sorpresa de un buen pintor actual a quién dice que su pintura me recordaba a Schlemmer; tras un momento de reflexión, me dijo que era cierto, pero que nunca se le había ocurrido. Es que recibimos por ósmosis tal cantidad de informaciones, de formas, de colores o de técnicas, que luego podemos crear las propias de nuestra mente.

Imparten el taller virtual de lectoescrituras Écfrasis a pluma y pincel

REPOST: Originalmente publicado en UNISON.MX por Jesús Alberto Rubio

Con el propósito de crear textos descriptivos a partir de una obra de arte, de septiembre a diciembre del 2020 se llevó a cabo un taller de lectoescrituras denominado Écfrasis a pluma y pincel, actividad que se dirigió a nueve personas de Hermosillo y Bacobampo.

Oscar Mares, coordinador del taller, que se ofreció de manera virtual, precisó que las obras vistas en la sesión fueron apropiadas por los participantes, quienes las conceptuaron como un medio de expresión de sentimientos.

El estudiante del último semestre de la Licenciatura en Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora informó que a través del diálogo generado en el taller se habló sobre el arte moderno y el contemporáneo, así como del quehacer artístico en general.

“El arte tiene la posibilidad de abrir puertas que se nos ha olvidado que tenemos; se nos olvida nuestra capacidad de crear al estar tan sumergidos en el hábito de sólo consumir (noticias, películas, series, fotos…)”, subrayó.

Al respecto, Oscar Mares apuntó “hemos reducido nuestros sentimientos a gifs y emojis, a tal grado que tememos confrontarlos”, y planteó que el arte nos invita a detenernos y descubrir una infinidad de posibilidades en una página en blanco, en el lienzo vacío o en un espacio abandonado.

“Esta invitación abierta está dispuesta en un librero, en el arte urbano, en una película inexistente del catálogo de streaming, en la música, en el cuerpo y en nuestra no perfección que nos permite crear extensiones artísticas del mundo exterior o interior”, añadió.

Por ello afirmó que los talleres o charlas de arte no deberían darnos afirmaciones inamovibles, sino preguntas que inviten a querer seguir buscando respuestas.

Oscar Mares indicó que en la actividad participaron como instructores alumnos y egresados de la Licenciatura en Literaturas Hispánicas, y dio a conocer que actualmente gestiona un podcast de entrevistas sobre artistas sonorenses llamado “De artista a artista” (Más información en el Instagram: @artista.a.artista o en https://linktr.ee/artista.a.artista.