Luz verde – No. 4

Existen muchas cosas que siguen ritmos y patrones, son una manera de mantener un cierto “orden”. Hace poco me di cuenta de algo: al pasar por la misma calle y por el mismo semáforo que recorro en mi bicicleta cada que voy al trabajo, noté que si pedaleo a una cierta fuerza y velocidad, alcanzo a llegar al momento justo de mi próximo semáforo sin tener que detenerme. Este descubrimiento se fue ampliando hasta lograr predecir los próximos cuatro semáforos. Los días que le siguieron estuve pensando mucho en lo predecible. Hay muchas cosas que no son tan sencillas de descifrar, por ejemplo, las calles de una sonrisa pueden llevar a muchos destinos o las luces de los ojos tienen matices y una variedad de significados, sin tener que cambiar de color.

Una vez cuando nadaba con un piscis para aprendernos una coreografía, me dijeron “Estás pidiendo permiso en donde ya te lo dieron”. Me sonrojaba, porque ya lo sabía, pero era como esas veces en las que la luz es amarilla y puede que alcances a llegar… puede que no. Tal vez por eso me emociono y catalogo como un gran descubrimiento el saber qué semáforos en rojo me puedo pasar, debido a la distancia/tiempo que toman los autos del otro carril en avanzar en el cambio de luces. Pero debo recordar que las personas no son calles, porque de haber sido así, podría haber visto la luz verde en su expresión, para así acercarme más.

Tal vez la analogía calles-personas, funcione más si nos imaginamos las calles de un laberinto vivo, que está en constante movimiento, en donde las luces no son verde, amarillo y rojo… no, las luces son gris, azul marino, rosa pastel y lila. Me parece que en ese laberinto que ronca y murmulla, los “Altos” dicen “Espera” en un color oscuro de fondo. Las calles tienen luces neón que llevan a los agujeros negros que te tragan en los “hubiera” y te escupen en el “ya pasó”. Porque mientras tus ojos se claven en mis labios, seguiré preguntándome si eso será una luz verde o no.

Proceso de la pieza “Colores entre ruedas”, 2019 de @carola_arte

Publicado por

Oscar Mares

Estudiante de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora. A ratos es maestro de inglés. Fan de Instagram y a la búsqueda constante de su verdadero yo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s