Literatura LGBT+: Los estigmas en un club de lectura

Como todos los miércoles, desde hace un mes, tomé el autobús a la escuela para llegar a las nueve de la mañana a la biblioteca de artes en mi universidad. Impartiría lo que vendría siendo la tercera sesión de mi club de lectura con temática LGBT+. La sesión de hoy fue peculiar, ya que a veces uno no viene preparado con pronunciar groserías a pesar de que al hablar fluyan naturalmente. El texto con el que nos enfrentamos hoy fue el cuento de Eduardo Antonio Parra “Nomás no me quiten lo poquito que traigo”, un texto crudo, en donde narra el momento en el que Estrella, una prostituta/un hombre trans, se enfrenta a unos policías y que a través de ese encuentro su sexualidad queda sujeta al reconocimiento, más allá de una operación, la identidad queda atada, en este caso, a la carnalidad y la lujuría como una supuesta forma de vivir la feminidad. Además de eso, hablamos acerca del género no-binario, y sobre el caso de Sam Smith al solicitar que se refieran a su persona con los pronombres they/them (los cuales se usan en el inglés para hacer referencia al género no-binario). Hablar de estos temas de sexualidad, identidad y género, me mueve mucho. A pesar de no ser experto en el área, gracias a este club, he podido acercarme a una variedad de artículos y textos queer. Pero lo que me interesa compartirles hoy, son otras cosas, no para problematizar o evidenciar, sino más bien para provocar la reflexión.

Este es el cartel que diseñé para mi club…

¿Quieres empezar un club de lectura?

Elvis (mi amiga, quien ahorita es becaria en la biblioteca que coordina los clubs de lectura) me preguntó eso y yo contesté con poco entusiasmo: “Estaría cool”. Sí, muy cool y todo ¿pero de qué lo haría? En verdad no tenía mucha idea de qué temática elegir. Estaba pensando cuando Elvis me ganó “Hazlo de literatura gays”, si no mal recuerdo, algo así dijo. Mi “¿sí?”, pasó a ser un “sí” y luego un “¡SEEEEE!”. No sabía que quería un club de literatura LGBT+, hasta que me lo propusieron. Al poco tiempo empecé a darme cuenta de la responsabilidad que eso implicaba.

Deseo poder hacer bien las cosas, poder moderar bien las charlas, elegir bien los textos, sacarle jugo a los poemas y cuentos que vemos. Ansío debatir, ṕrovocar y hacer pensar acerca de lo que se ha recorrido, reconocer en dónde estamos y lo que falta por recorrer en el camino de la diversidad. Curiosamente, no tardaría tanto en darme cuenta que nos falta un buen tramo por andar.

Llevemos este club de lectura a la Biblioteca de Bellas Artes porque allá son más “abiertos”

Eso se había comentado. Mi club de lectura era el único que no se impartía en el espacio en donde se daban los demás porque imagínate “¿qué iba a pensar la gente? ¿tanta labor echada a la basura?”. Como les digo, esto no se trata de buscar quién lo dijo, sino ver lo que se está diciendo, porque no es solamente una persona la que piensa así, son muchas. No me quiero ni imaginar la cara que hubiera puesto la persona que me reubico, si hubiera escuchado la lectura que tuve en mi club el día de hoy.

A ratos pensaba que debía abrir un club en la tarde ya que en la mañana sólo tenía a cuatro personas y en realidad, hay mucha gente interesada, pero que por cuestiones de horarios, no pueden asistir en la mañana. Ayer me di cuenta que no sería posible, porque mis horarios no lo permitirían. Preferí relajarme y aprovechar lo que ya tengo. Pensé en la historia de uno de los integrantes del club, el cual un día se me acercó y me dijo “Hola, sólo quería decirte que tal vez no pueda asistir a todas las sesiones. De hecho, yo tengo clase a esta hora, pero platiqué con mi maestra y acordamos en que me dejaría venir un miércoles sí y uno no”. No lo se, pero ese comentario me motivó mucho. Se siente bonito.

Un caso también que me gusta es el del integrante que se emociona y explícitamente comparte que él desconocía la variedad de debates y de diversidad que había en el mundo. Hoy sólo le sonreí y le dije que yo tampoco sabía. Eso es lo genial de la literatura, el ver cómo uno puede ir provocando la relfexión.

La dinámica de lectura del club

La sesión suele empezar con la lectura de un par de artículos recientes de relevancia en el mundo queer. Elaboro preguntas para provocar el diálogo, partiendo desde los artículos que les presento. Una vez dialogado el tema, busco abrirle camino al texto literario que veremos. Intento hacer que los artículos y el texto se relacionen de algún modo, pero no siempre es así. Una vez leído el cuento o poema, los comentamos y buscamos casos que tal vez conozcamos de cerca o que ubiquemos en nuestra realidad próxima.

Hasta ahora, sólo hemos leído poesía y cuento. Desde el inicio quedamos que leeríamos una novela y el día de hoy les pregunté: ¿prefieren que votemos por una novela y que todos leamos lo mismo o que cada quién elija su lectura y que comente en la sesión lo que haya leído durante la semana? Les dije un poco de los pros y contras, y al final decidieron que cada uno elegiría qué leer. Yo por lo pronto, quedé en mandarles opciones para que puedan guiarse. Estoy emocionado por saber qué van a elegir.

A ver qué me dicen

Este semestre, la coordinadora se enfrentó a una variedad de propuestas nuevas y frescas para los clubs de lectura. Junto con otras amigas, en esta ocasión sugieron clubs con hilos temáticos como mujeres cuentistas y literatura erótica (este ha sido otro club muy comentado). Pero se siente bien saber que tenemos espacios en donde podamos compartir la otra literatura no tan popular y que muchas veces sólo rondan en pasilloso de universidad. Me parece que en la uni he visto muchísimas historias que de no haber entrado a la carrera de literaturas hispánicas, dudo mucho que hubiera leído o conocido. Cuando la coordinadora dijo “A ver qué me dicen”, pensé que lo único que deberían decir respecto a las propuestas de estos clubs y temas, es “Muy bien, ya era hora”.

Lecturas

Ya es tarde y antes de dormir quiero compartirles, a las personas interesadas, el enlace a la carpeta de Drive que comparto con mi club para que puedan ver los textos que vemos en las sesiones.

Para entrar, sólo hagan clic aquí.

Espero que disfruten de los artículos y de algunos de los textos que se encuentran ahí. En esta semana tal vez vaya haber más libros debido a las posibles recomendaciones que les haga a los integrantes del club.


PD: Estaría cool que me compartieran un libro queer que les guste mucho para proponerlo en el club. Por lo pronto, sigan haciendo lo que tengan que hacer para alcanzar lo que quieren, así sea escribir antes de la medianoche para alcanzar a publicar el día dos del Blogtober.

Escrito por

Estudiante de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora. A ratos es maestro de inglés. Fan de Instagram y a la búsqueda constante de su verdadero yo.

2 comentarios sobre “Literatura LGBT+: Los estigmas en un club de lectura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s