“Mamá, deja que ellas también cometan errores”

Recuerdo esa horrible chamarra, la camisa de motos, el disfraz de luchador para Halloween, las botas en uno de mis cumpleaños. No sólo recuerdo las prendas, también vienen a mí las preguntas, los reproches, la incomodidad y otras veces, la vergüenza. Pero había algo que a esa edad no consideraba: la intención y las batallas detrás de cada gesto que mi madre hacía. “Mamá, los hombres también me atraen” “Mamá, me voy a ir a dar clases a un pueblo” “Mamá, creo que tengo herpes” “Mamá, ¿se acuerda que le hablé sobre las relaciones poli?… ah, pss…”, antes que todo eso, creo que la reacción que nunca olvidaré es cuando le dije: “mamá, no voy a ir, no quiero ir”, seguida de la última bofetada que mi madre me dio. Esa fue la forma más torcida en la que ella me decía que me quería, y que no estaba a gusto con la realidad que se avecinaba: cuando los permisos se vuelven notificaciones.

Muchas veces, más allá de un sí o un no, buscamos un “te entiendo” “te apoyo” o un pinche regañadon que cierre con un “pero bueno, es tu vida, no me queda más que apoyarte” … estoy agradecido que así haya sido a veces. Luego pienso en lo tonto y egoísta que fui al reprochar, cuando detrás de cada “pero mira que bonito está este” “te ves bien guapo en él” “se parece al que querías” “¿este es el que quieres?” se escondía una realidad de escasez económica.

Desafortunadamente, atiendo a la realidad de que, al ser hombre, las cosas suelen ser distintas cuando se trata de las “mala decisiones”. “Siento que es un poco más dura con ustedes, y no debería ser así”, le dije y mi hermana me siguió contando…

¿Por qué al cabrón no le dicen nada por salir con alguien y a ella sí?

Cuando das un consejo, debes tener en cuenta que la persona puede elegir tomarlo o no. La decisión final es de la persona, uno no puede imponer, porque a veces así surgen los rencores.

La sociedad no nos brinda un margen para cometer errores y a veces es lo que más necesitamos hacer, las veces que sean necesarias.

“Mamá, déjelas cometer errores” … así como yo en alguna ocasión cometí el error de sentir vergüenza de alguien que lo ha dado todo por sacarnos adelante.

Escrito por

Estudiante de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora. A ratos es maestro de inglés. Fan de Instagram y a la búsqueda constante de su verdadero yo.

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