Ser y aceptar una letra del LGBTario

El Mes del Orgullo Gay, Bisexual, Lésbico y Transgénero (Mes del Orgullo LGBT) se celebra cada año en el mes de junio para honrar los disturbios de 1969 en Stonewall en Manhattan. Los disturbios de Stonewall fueron un punto importante para el Movimiento de Liberación Gay en los Estados Unidos. En los Estados Unidos, el último domingo de junio se celebró inicialmente como el “Día del Orgullo Gay”, pero el día real fue flexible. En las principales ciudades de la nación, el “día” pronto creció hasta abarcar una serie de eventos de un mes de duración. Hoy, las celebraciones incluyen desfiles de orgullo, picnics, fiestas, talleres, simposios y conciertos, y los eventos del Mes de Orgullo LGBT atraen a millones de participantes en todo el mundo. Los memoriales se llevan a cabo durante este mes para los miembros de la comunidad que se han perdido por crímenes de odio o VIH / SIDA”- Library of Congress

La información anterior lo acabo de googlear justo antes de empezar a escribir esta entrada. Conocer este tipo de información una vez que te identificas con alguna otra orientación sexual que no sea el hetero, no es obligatoria y queda a elección de la persona qué tanto desea conocer al respecto. El año pasado fue un momento decisivo para la exploración de mi sexualidad y más allá de “explorar”, ha sido un proceso de conocer y aceptar.

Recuerdo que a mediados del año pasado usé las ventanas de incógnito para buscar más información acerca de la bisexualidad. El hecho de tener que esconderme para poder investigar algo tan importante para mí, sí llegó a incomodarme. Pero ni modo, pensé. Me enteré que hay un día internacional de la bisexualidad que se celebra cada 23 de septiembre. Poco a poco fui empapándome de información acerca de la bisexualidad, ubiqué foros y hashtags en Twitter en donde se aloja mucha gente que habla y se apoya mutuamente con respecto a su sexualidad. Seguí buscando espacios hasta que me topé con la repetición, casi todo parecía explorar las mismas problemáticas.

Las primeras veces que busqué acerca de la bisexualidad, recuerdo que llegué a encabezados que decían “10 celebridades que son bisexuales”, “10 cosas que nunca debes decirle a un bisexual” o el mentado “Test para saber si eres bisexual”. Igual y los chequé. De toda esa faramalla de clichés, me quedo con los vídeos de Buzzfeed, no son los más ilustradores pero me parecen graciosos.

Recientemente, luego de haber platicado con un experto, logré rastrear el origen de mi aparente temor y del por qué escondía ese otro lado mío.

Mi investigación empezó en la secundaria, momento en el que empecé a sentir atracción por los chicos. “¿Soy gay?”, me dije… “¿Sí qué no? Siento atracción por chicos, eso me hace gay”. Pero eso sólo era parte de la verdad, sí sentía atracción por los chicos pero también por las chicas. Fueron momentos muy confusos, sólo sentí alivio cuando me encontré este término, esta palabra: B I S E X U A L I D A D. Leí su significado y recuerdo haberme sentido muy feliz. Al fin había encontrado algo que lograba describirme. Pero poco después tuve una conversación con un amigo que pertenecía a equis religión.

-En mi iglesia aceptamos a los gays y lesbianas. No tenemos problemas con ellos.

-Qué bien…

-Ah, pero eso sí…

-¿Qué?

-A los bisexuales, esos sí que pinche asco. Se revuelcan con todo. Neta que para ellos no hay perdón.

Fui muy tonto al tomarme tan en serio ese comentario, pero creo que simplemente le creí, no se si porque lo consideraba mi “amigo” y porque parecía ser alguien que sabía lo que decía. Me duró poco el entusiasmo de haber conocido la bisexualidad, ahora resultaba que ser bisexual era lo peor de lo peor.

El tiempo pasó y terminó la secundaria, la preparatoria (tiempo en el que me clavé tanto con alguien que hasta me decía a mí mismo que si no me hacía caso, ya no me podría gustar otra chica… era el dramatismo más sincero que he llegado a sentir) y aterricé en la universidad. En la uni conocí a gente capaz de entablar conversaciones y que podían suspender los juicios. El entorno perfecto para compartir mis inquietudes. Varios amigos y no tan amigos, lograron que le bajará un chingo de rayas al rollo trágico que me cargaba.

Sin saberlo, empezaba a enfrentarme a lo que yo soy.

-¿A qué le tienes miedo?

-No se…

-Sí, sabes… ¿qué es?

-Supongo que tengo miedo a ser excluido. Que las mujeres que me gustan no me acepten por eso o que los hombres se tomen la libertad de clasificarme en algo que no soy del todo.

-¿Y?

Ese “Y” me llegó de sorpresa pero no caí en cuenta de lo irrelevante que sonó mi aparente excusa de mi miedo.

-Pues se me cerrarían mis opciones…- dije.

Y lo dijo de nuevo…

-¿Y?

-Pues eso…

-Mira, si la persona que quieres no te acepta a ti y todo lo que te hace ser tú, esa persona tal vez no te quiere lo suficiente. No vale la pena empezar algo cuando existen esos comportamientos.

Esa persona tenía razón. Él me había dicho “Si a alguien le gusta comer chapulines, no le vas a hacer caras. Sólo te volteas y lo dejas comer en paz”. Recuerdo que empecé a compartir mi bisexualidad sin miedo (un 23 de septiembre) poquito después de haber platicado con esta persona.

Sucedieron muchas cosas en el lapso de tiempo entre la prepa y universidad y me alegra marcar el nacimiento de la categoría “Sobre ser bisexual” hoy 01 de junio del 2018, el mes del orgullo LGBT. Espero compartir esas muchas cosas en esta nueva categoría del blog.

Por lo pronto me alegra acercarme a la gente, me alegra conocerme y saber que somos seres cambiantes. Soy feliz bailando, besando y pasando el rato con chicas y chicos. Y aunque parezca un meme de los Simpson empezaré a escribir más sobre esas ideas o comentarios que me pasan por la cabeza cuando veo a alguien que me agrada o cuando tengo alguna experiencia extraña.

Lo hago porque compartir mi sexualidad me hace feliz, porque siento que al fin me acepto, me abrazo, me perdono y que me adueño de lo que soy, sea bueno o malo. Comparto esto porque dentro de todo, existe algo de orgullo. Lo comparto porque estoy orgulloso de ya no depender del cariño ajeno, de disfrutar de la plenitud de ser quien soy, de no luchar contra el cambio y de aprender a ser mejor persona.

cropped-firmacad3.png


PD: Aquí les dejo este par de vídeos que me entretienen y que fueron los primeros vídeos que encontré cuando empecé a buscar contenido sobre bisexualidad.

Instagram: Soy Oscar Cartero
Twitter: Oscar sin acento

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!

Escrito por

Estudiante de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora. A ratos es maestro de inglés. Fan de Instagram y a la búsqueda constante de su verdadero yo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s