Literato + minimalismo = ???

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Imagen: pexels.com

Hace un par de semanas encontré dos filosofías o estilos de vida que me llamaron mucho la atención: el movimiento #ZeroWaste (cero desperdicios) y el minimalismo. El movimiento Zero Waste me hizo reflexionar acerca de la cantidad de basura que genero al comprar cosas empaquetadas, usar bolsas de plástico, botellas de plásticos, rastrillos desechables y en general, todo aquello que genera basura. Pero bueno, espero poder escribir más sobre el Zero Waste en otra entrada. El minimalismo, que es un estilo de vida que va de la mano con el Zero Waste fue una manera un poco más sencilla de abordar el asunto del Zero Waste a pesar de que los representantes del minimalismo tocan poco lo de la cantidad de basura que generan. Fue a partir del minimalismo donde me decidí emprender el camino con “pasos de bebé”. Uno de esos pasos fue deshacerme de mis libros (ese fue un paso de gigante).

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Si bien no me deshice de todos, me propuse ir vendiendo o regalando los libros con los que me quedé por el momento. Debo admitir también que no pienso deshacerme de todos, ya que parte de la filosofía del minimalismo es que antes de deshacerte de algo, te preguntes si el objeto le brinda algún valor a tu vida, si te hace feliz y muy importante: si está cumpliendo su propósito esencial (palabras que extraje del podcast The Minimalists). Entonces con base a este argumento me pregunté ¿cuál es el propósito de esencial de un libro? fácil: ¡que lo lean! Al final del día tuve otra pregunta: ¿qué tanto provecho le estoy sacando a los libros que ya leí y que solo se están haciendo viejos en el librero? Tuve que deshacerme de algunas lecturas que pienso hacer a futuro. Me di cuenta del agobio y la culpa que cargo o cargaba cuando veía los libros y contemplaba como se iban multiplicando, y yo sin poder leerlos. No los podía leer porque usualmente la escuela ya viene con lecturas particulares.

Mi cómplice

No hay nada como leer libros en físico, esa sensación de darle la vuelta a la página y de no querer que se acabe (o  aveces desear lo contrario y pedir con todas tus fuerzas que ya termine) es incomparable. Ese estimulo visual me brinda una sensación satisfactoria. Entonces aclarado mi amor por los libros en físico, les presento a mi cómplice en esta labor “minimalista”:

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E-reader (Nook)

Este dispositivo me facilita la tarea al momento de decirle adiós a mis libros. Gracias a él, puedo cargar con los libros que quiero sin hacer ningún tipo de bulto. Acabo de leer “bulto” y se escucha muy feo como referencia a los libros, pero bueno. Quizá en un mundo al estilo Toy Story, mi lector se este riendo de mis libros que he puesto a la venta o regalado, pero creo que el hecho de no tener tantos libros me hará apreciarlos más. El aprecio es algo que se vuelve común después, ya que aprendes a valorar las cosas que tienes porque todas cumplen con un propósito exacto.

Acuerdos del literato minimalista (?)

Finalmente, ahora que estoy reflexionando en lo que he estado haciendo, me doy cuenta que es un momento ideal para crear acuerdos de consumo de libros. Ahí les va.

  1. No comprar libros en físico que puedas conseguir en digital

  2. Llevar a cabo la ley de “entra uno, sale otro” si llega un libro nuevo uno debe salir

  3. Promover el préstamo y el intercambio de libros

  4. Al terminar de leer un libro: buscarle un lector nuevo en tus círculos sociales o por internet

  5. Si quieres leer en físico, usa los servicios de préstamos de la escuela y/o bibliotecas públicas

  6. Donar libros a una biblioteca en particular para saber dónde recurrir en caso de querer leerlo de nuevo. 

Por el momento sólo se me ocurren esos seis ¿puedes pensar en otro? Si se te ocurre algún otro punto, por favor deja un comentario.


Se que para muchos de mis colegas lectores esto es algo que ellos nunca harían, de hecho yo nunca pensé deshacerme de mis bebés. En la carrera, algunos maestros constantemente nos mencionan que vayamos construyendo una biblioteca de las lecturas que vamos viendo y por un momento me la creí. Pero lo que busco es sólo tener aquellos libros que realmente disfruto y si algún libro cambió la forma que tengo de ver el mundo ¿por qué no pasarlo para que le haga lo mismo a otra persona?

¿Qué opinas al respecto? La verdad espero hacer una entrada dedicada sólo al movimiento Zero Waste y otro al minimalismo ya que he obtenido muchísima información de mucho valor.

Gracias por leer.

PD: ¿Has volteado a ver tu librero? ¿No crees que fácilmente podrías ubicar un libro del cual alguien podría obtener mucho provecho, en lugar de estar empolvándose en el estante?

 

Escrito por

Estudiante de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora. A ratos es maestro de inglés. Fan de Instagram y a la búsqueda constante de su verdadero yo.

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